Literatura

Literatura de Recuperación

Escrita por miembros, nuestra literatura ofrece identificación y un mensaje de esperanza para el adicto que todavía sufre. La literatura de recuperación es una fuente de ayuda muy grande para miembros, futuros miembros y todo aquel que quiera ayudar a otro adicto.

El programa de NA es una manera de vivir basada en 12 pasos. Los pasos proporcionan a los miembros una avenida para el crecimiento y el cambio que permiten mantener su recuperación. Nosotros aprendemos como aplicar esos pasos en nuestras vidas leyendo la literatura de recuperación y asistiendo a las reuniones.

La experiencia colectiva de los miembros de NA puede ser escuchada en nuestra literatura, ilustrando como vivimos la vida tal cual es sin drogas. Con el pasar de los años NA ha cambiado, nuestra literatura ha crecido y ha sido revisada, pero el mensaje se mantiene intacto: Un adicto, cualquier adicto, puede dejar de consumir drogas, perder el deseeo de consumir y encontrar una nueva manera de vivir.

 
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Quién, qué, cómo y por qué
Traducción de literatura aprobada por la Confraternidad de NA.
Copyright © 1993 by
Narcotics Anonymous World Services, Inc.
Reservados todos los derechos.

¿Quién es un adicto?
La mayoría no tenemos que pensar dos veces esta pregunta. ¡Conocemos la respuesta! Toda
nuestra vida y nuestros pensamientos giraban, de una u otra forma, en torno a las drogas, cómo
obtenerlas, cómo consumirlas y el modo de conseguir más. Vivíamos para consumirlas y las
consumíamos para vivir. En síntesis, una persona adicta es aquella cuya vida está controlada
por las drogas. Estamos en las garras de una enfermedad crónica y progresiva que nos arrastra
invariablemente a los mismos lugares: cárceles, hospitales y la muerte.
¿Qué es el programa de Narcóticos Anónimos?
NA es una confraternidad o asociación sin ánimo de lucro compuesta por hombres y mujeres
para quienes las drogas se habían convertido en un problema muy grave. Somos adictos en
recuperación y nos reunimos con regularidad para ayudarnos a permanecer «limpios». Este es
un programa de abstinencia completa de todo tipo de drogas. Sólo hay un requisito para ser
miembro: el deseo de dejar de consumir. Sugerimos que mantengas una mente abierta para
poder aprovechar esta oportunidad. Nuestro programa consiste en una serie de principios
escritos de forma sencilla a fin de poder seguirlos diariamente. Lo más importante es que
¡funcionan!
En NA no te verás obligado a nada. No estamos afiliados a ninguna otra organización, no
tenemos cuotas de inscripción ni se pagan honorarios, no obligamos a nadie a que firme ningún
documento ni a que haga promesa alguna. No estamos asociados a ningún grupo político,
religioso ni policial, y no estamos sometidos a la vigilancia de nadie. Cualquier persona puede
unirse a nosotros sin que importe su edad, raza, identidad sexual, credo, religión ni la falta de
esta última.
No nos interesa saber qué droga consumías ni qué cantidad, con quién te relacionabas, qué
has hecho en el pasado, lo mucho o lo poco que tienes, sólo queremos saber qué quieres hacer
con tu problema y cómo podemos ayudarte. El recién llegado es la persona más importante en
nuestras reuniones, porque sólo podemos conservar lo que tenemos en la medida en que lo
compartimos con otras personas. Nuestra experiencia colectiva nos ha enseñado que las
personas que asisten a nuestras reuniones con regularidad se mantienen limpias.
¿Por qué estamos aquí?
Antes de llegar a NA no podíamos con nuestra vida. No podíamos vivir ni gozar de la vida
como lo hacen otros. Teníamos que tener algo diferente y pensábamos haberlo encontrado en
las drogas. Anteponíamos su consumo al bienestar de nuestras familias, parejas e hijos.
Teníamos que tener drogas a toda costa. Hicimos daño a muchas personas, pero sobre todo nos
lo hicimos a nosotros mismos. Debido a nuestra incapacidad para aceptar las responsabilidades
personales, nos creábamos nuestros propios problemas. Parecíamos incapaces de afrontar la
vida tal como es.
La mayoría nos dimos cuenta de que con nuestra adicción nos estábamos suicidando
lentamente; pero la adicción es un enemigo de la vida tan astuto, que habíamos perdido la
fuerza para poder detenernos. Muchos terminamos en la cárcel o buscamos ayuda en la
medicina, la religión o la psiquiatría. Ninguno de estos métodos nos bastó. Nuestra enfermedad
siempre reaparecía o seguía avanzando hasta que, desesperados, buscamos ayudarnos los unos
a los otros en Narcóticos Anónimos.
Después de llegar a NA nos dimos cuenta de que estábamos enfermos. Padecemos una
enfermedad que no tiene cura conocida. Sin embargo, puede detenerse en un momento dado y
la recuperación es entonces posible.
Cómo funciona
Si quieres lo que te ofrecemos y estás dispuesto a hacer el esfuerzo para obtenerlo, entonces
estás preparado para practicar ciertos pasos. Estos son los principios que han hecho posible
nuestra recuperación.
1. Admitimos que éramos impotentes ante nuestra adicción, que nuestra vida se había vuelto
ingobernable.
2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podía devolvernos el sano juicio.
3. Decidimos poner nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, tal como lo concebimos.
4. Sin miedo hicimos un detallado inventario moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de
nuestras faltas.
6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios eliminase todos estos defectos de
carácter.
7. Humildemente le pedimos que nos quitase nuestros defectos.
8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos hecho daño y estuvimos
dispuestos a enmendarlo.
9. Enmendamos directamente el daño causado a aquellas personas siempre que nos fuera
posible, excepto cuando el hacerlo perjudicaría a ellos o a otros.
10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo
admitíamos rápidamente.
11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con
Dios, tal como lo concebimos, pidiéndole solamente conocer su voluntad para con nosotros y
la fortaleza para cumplirla.
12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de
llevar este mensaje a los adictos y de practicar estos principios en todos los aspectos de
nuestra vida.
Esto parece una tarea demasiado grande y no podemos hacerla toda a la vez. Recuerda que
nuestra adicción no se produjo de la noche a la mañana. Tómalo con calma.
Lo que más nos derrotará en nuestra recuperación es una actitud de indiferencia o
intolerancia hacia principios espirituales. Tres de éstos son indispensables: honestidad,
receptividad y buena voluntad. Con ellos vamos por buen camino.
Creemos que nuestra forma de abordar la enfermedad de la adicción es totalmente realista,
ya que el valor terapéutico de un adicto que ayuda a otro no tiene igual. Creemos que nuestro
método es práctico, ya que el adicto es la persona que mejor puede comprender y ayudar a otro
adicto. Creemos que cuanto antes encaremos nuestros problemas dentro de la sociedad, en
nuestra vida diaria, tanto más rápidamente nos convertiremos en miembros aceptables,
responsables y productivos de esta sociedad.
La única forma de no volver a la adicción activa es no tomar esa primera droga. Si eres como
nosotros, sabrás que una es demasiado y mil no son suficientes. Ponemos mucho énfasis en esto,
ya que sabemos que cuando consumimos drogas de cualquier tipo o sustituimos unas por otras,
volvemos a caer en la adicción.
Pensar que el alcohol es diferente a otras drogas ha causado la recaída de muchos adictos.
Antes de llegar a NA, muchos de nosotros considerábamos el alcohol como algo aparte. Sin
embargo, no podemos darnos el lujo de estar confundidos: el alcohol es una droga. Padecemos
la enfermedad de la adicción y si queremos recuperarnos debemos abstenernos de todo tipo de
drogas.
Las Doce Tradiciones de NA
La única forma de mantener lo que tenemos es a través de la vigilancia y así como la libertad
para el individuo proviene de los Doce Pasos, la libertad colectiva emana de nuestras
tradiciones.
Siempre que los lazos que nos unan sean más fuertes que aquéllos que puedan separarnos,
todo marchará bien.
1. Nuestro bienestar común debe tener prioridad; la recuperación personal depende de la
unidad de NA.
2. Para el propósito de nuestro grupo sólo hay una autoridad fundamental: un Dios
bondadoso tal como pueda manifestarse en nuestra conciencia de grupo. Nuestros líderes
no son más que servidores de confianza; no gobiernan.
3. El único requisito para ser miembro es el deseo de dejar de consumir.
4. Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a NA en su
totalidad.
5. Cada grupo tiene un solo propósito primordial: llevar el mensaje al adicto que todavía sufre.
6. Un grupo de NA nunca debe respaldar, financiar ni prestar el nombre de NA a ninguna
entidad allegada o empresa ajena, para evitar que problemas de dinero, propiedad o
prestigio nos desvíen de nuestro propósito primordial.
7. Todo grupo de NA debe mantenerse a sí mismo completamente, negándose a recibir
contribuciones externas.
8. Narcóticos Anónimos nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio
pueden emplear trabajadores especializados.
9. NA, como tal, nunca debe ser organizada, pero podemos crear juntas o comités de servicio
que sean directamente responsables ante aquéllos a quienes sirven.
10. NA no tiene opinión sobre cuestiones ajenas a sus actividades; por lo tanto su nombre nunca
debe mezclarse en polémicas públicas.
11. Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción;
necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.
12. El anonimato es la base espiritual de todas nuestras tradiciones, recordándonos siempre
anteponer los principios a las personalidades.

Reimpresión de los Doce Pasos y Doce Tradiciones para su adaptación con el permiso de

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El grupo
Traducción de literatura aprobada por la Confraternidad de NA.
Copyright © 1993 by
Narcotics Anonymous World Services, Inc.
Reservados todos los derechos.
Definición y propósito del grupo
Un grupo de Narcóticos Anónimos es una reunión de dos o más adictos en recuperación
que se encuentran a una hora determinada y en un lugar fijo, con el propósito de recuperarse
de la enfermedad de la adicción. Todos los grupos de NA, están ligados por los principios de
los Doce Pasos y las Doce Tradiciones. Cada grupo tiene un propósito primordial: llevar el
mensaje al adicto que todavía sufre.
Es importante recordarlo, para que los adictos que llegan a su primera reunión, puedan
relacionarse e identificarse con los otros allí presentes. Una de las responsabilidades del grupo
es la de mantener un ambiente de recuperación, tanto para la persona nueva que tiene
deseos de dejar las drogas, como para los miembros que ya llevan algún tiempo. Queremos
que el recién llegado se sienta bienvenido, porque todos recordamos el miedo y la
desconfianza que sentimos la primera vez que fuimos a una reunión de NA, y lo agradecidos
que estuvimos por esa primera sonrisa. Aprendimos lo mucho que podía aliviar nuestra
soledad un simple abrazo dado con cariño. En realidad necesitábamos encontrar personas
como nosotros, que hubieran pasado por lo mismo y que fueran capaces de entender
nuestros sentimientos y nuestras experiencias. Desde el principio nos dimos cuenta de que
cualquier adicto podía mantenerse limpio si seguía el ejemplo de otros miembros que vivían
el programa de NA.
El grupo es el arma más poderosa para llevar el mensaje de esperanza y la promesa de
liberarnos de la adicción activa. Todos los adictos son capaces de dejar las drogas, de perder
el deseo de consumir y de descubrir una forma de vida nueva y mejor. En las reuniones oímos
a otros adictos compartir sus experiencias, su valor y su esperanza de mantenerse limpios
para ayudar a otros a hacer lo mismo. Descubrimos que el valor terapéutico de un adicto que
ayuda a otro, no tiene igual.
Nuestra experiencia ha demostrado que cuando asistimos regularmente a las reuniones,
comienzan a desaparecer las sensaciones que antes nos perseguían y son reemplazadas por
otras, tales como la esperanza, la alegría y la gratitud por la nueva manera de vivir que hemos
descubierto a través de Narcóticos Anónimos. Y lo más importante de todo es que aquellos
que siguen asistiendo a nuestras reuniones se mantienen limpios.
Tu grupo habitual
La elección de un grupo habitual y la colaboración con éste es parte importante de la
recuperación. Es un grupo en el que te sientes cómodo y al que asistes regularmente.
Podemos considerarlo como estar en casa: nos sentimos a gusto y es un puerto seguro donde
recalar cada semana. Es allí donde llegamos a conocer bien a los demás, y ellos a conocernos
a nosotros. A medida que vamos madurando juntos, crecen los lazos que nos unen.
Tenemos un compromiso con nuestro grupo habitual, y si alguna vez por alguna razón
dejamos de asistir, nos echarán de menos. Es allí, además, donde celebramos los aniversarios
del tiempo que llevamos limpios, donde hacemos verdaderas amistades —quizás por primera
vez en nuestra vida— y donde aprendemos lo que es el respeto mutuo. Todo esto puede ser
muy importante en nuestra recuperación.
A medida que los miembros van madurando, madura el grupo. Aprendemos a practicar los
principios espirituales de Narcóticos Anónimos en todos los aspectos de nuestra vida.
Aprendemos también a dividir y a compartir las responsabilidades para el crecimiento y el
bienestar del grupo.
Los miembros deberían tratar de ser conscientes de los problemas y dificultades a los que
pueda enfrentarse su grupo habitual y estar dispuestos a ayudar. Es ahí donde votas, formando
parte de la «conciencia del grupo», tanto los asuntos que conciernen a NA en general, como
los que afectan el bienestar de tu grupo en particular. Los grupos se ocupan también de llevar
el mensaje de recuperación a nivel de área. Es importante que todos aportemos algo, con un
espíritu de colaboración y unidad, para el bien de NA en su totalidad.
La formación de un grupo
Para abrir un grupo ∗
, lo primero que se debe hacer es encontrar un local para las reuniones.
Procura conseguir un sitio que favorezca un ambiente de recuperación y que tenga espacio
suficiente como para permitir que el grupo crezca. Es importante que el local permita
practicar la Sexta tradición: «Un Grupo de NA nunca debe respaldar, financiar ni prestar el
nombre de NA a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que problemas de
dinero, propiedad o prestigio nos desvíen de nuestro propósito primordial.» Este principio de
no afiliación, permite que el grupo desarrolle su propia autonomía. Una vez conseguido el
local hay que establecer el día y la hora de las reuniones, hacer los arreglos necesarios para
abrir y cerrar el lugar y preparar todo lo que haga falta. La Séptima Tradición dice que: «Todo
grupo de NA debe mantenerse a sí mismo completamente, negándose a recibir
contribuciones externas.» De acuerdo con esta tradición, se debe establecer un sistema para
pagar el alquiler; los grupos de NA siempre tienen que autofinanciarse. Es mejor que dos o
más miembros se hagan responsables de las tareas del grupo (abrir el local, hacer café, traer
publicaciones, limpiar, etc.). Hay grupos que perdieron su lugar de reunión por no
preocuparse de mantenerlo en buenas condiciones; pero si tratamos de dejar el sitio mejor de
lo que lo encontramos, protegeremos entonces la atmósfera de recuperación y la buena
reputación de Narcóticos Anónimos.
Si al principio el grupo tarda en crecer, ten paciencia. La experiencia demuestra que
crecerá. También es posible conseguir apoyo a través del comité de área o de las regiones
más cercanas, anunciando el grupo en otras reuniones o repartiendo volantes.
Una vez que haya suficiente apoyo y participación, se hace una reunión de trabajo en la que
se establecen formalmente los asuntos del grupo (nombre, formato, etc.) y se eligen los
servidores. Aunque parezca que nos estemos ocupando del grupo de una manera un poco fría,
no debemos olvidar que estamos sentando las bases para llevar a cabo nuestro propósito
primordial. Nuestra responsabilidad, como miembros del grupo, es cuidar de NA y realizar una
inversión para nuestra propia recuperación. Es un verdadero privilegio poder participar en
nuestro grupo habitual.
Servidores de confianza
La Segunda Tradición dice: «Para el propósito de nuestro grupo, sólo hay una autoridad
fundamental: un Dios bondadoso tal como pueda manifestarse en nuestra conciencia de
grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza; no gobiernan.» Nuestros

∗ Para más información para abrir un grupo de NA consulta la Guía del grupo.
servidores son, pues, la columna vertebral del grupo, y su asistencia regular a todas las
reuniones es extremadamente importante. Uno de los peligros que ha dañado a muchos
grupos de NA o incluso los ha obligado a cerrar, ha sido la elección de personas no calificadas
para servir o sin un historial de recuperación en nuestro programa. Muchas veces estas
elecciones se parecían más a un concurso de popularidad, que a la selección de servidores de
confianza. Las personas que desempeñan cargos en los grupos deben escogerse con sumo
cuidado, debido a la responsabilidad de su posición y a los posibles efectos negativos que
pueden ocasionar los malos servidores. Cumplir con las responsabilidades del servicio es muy
importante. Los párrafos siguientes contienen una breve descripción de los servidores de cada
grupo. (Para ampliar información se puede consultar El Manual de Servicio de NA.)
Según nuestra experiencia y como guía de orientación, creemos que los servidores tienen
más éxito en el cumplimiento de sus tareas si poseen ciertas cualidades:
1. Buena voluntad y deseo de servir.
2. Tiempo de recuperación en NA.
(Sugerimos un mínimo de un año de tiempo «limpio».)
3. Comprensión, conocimiento y trabajo de los Doce Pasos y las Doce Tradiciones de NA.
4. Participación activa en el grupo.
El secretario
El secretario tiene las siguientes responsabilidades:
+ Abrir y cerrar regularmente el lugar de reunión, ¡pase lo que pase!
+ Elegir un moderador que lleve el mensaje de recuperación de NA.
+ Asegurarse de que se haga café, té, etc. en la reunión.
+ Llevar un registro de las reuniones.
+ Comprar publicaciones y otros materiales.
+ Fijar las reuniones de trabajo.
El secretario tiene una gran responsabilidad y su cargo no debe ser tomado a la ligera. Es
importante que los miembros del grupo estén dispuestos a ayudarlo, cuando éste solicite
colaboración.
El tesorero
El tesorero es responsable de lo siguiente:
+ Pagar los gastos del grupo.
+ Llevar la contabilidad.
+ Respetar las decisiones del grupo sobre los gastos.
+ Mantener informado al grupo sobre la situación económica.
Es conveniente que el tesorero tenga algunos conocimientos de matemáticas y que, al
mismo tiempo, sea una persona responsable en sus propios gastos. Uno de los problemas
más grandes que hemos tenido que enfrentar ha sido el mal empleo del dinero del grupo.
Desaparecieron grandes sumas de dinero y estos abusos no sólo limitan la tarea de NA, sino
que hieren profundamente la esencia de nuestra Quinta Tradición: «Cada grupo tiene un sólo
propósito primordial: llevar el mensaje al adicto que todavía sufre.» El precio, en términos de
recuperación, que suelen pagar los tesoreros que han abusado de sus cargos, a menudo es
muy alto. Es evidente que la responsabilidad del tesorero es muy grande, por lo tanto se debe
pensar muy bien al escoger la persona para este cargo. (Para ampliar información sobre las
tareas que debe realizar el tesorero, se puede consultar El Manual del Tesorero.)
Representante de servicios de grupo (RSG)
El RSG tiene las siguientes responsabilidades:
+ Asistir regularmente a las reuniones del comité de área.
+ Servir como miembro en este comité.
+ Servir como vínculo entre el área y el grupo.
+ Compartir las responsabilidades con el RSG suplente.
+ Tener actualizado el registro del grupo en la Oficina de Servicio Mundial (WSO).
La faceta más importante de este servicio consiste en ser la voz del grupo. El RSG es el nexo
entre el grupo y el resto de NA. Es el medio formal de comunicación que representa la
conciencia del grupo en asuntos que atañen a otros grupos o a Narcóticos Anónimos en
general. El RSG informa al grupo acerca de lo que pasa en NA a nivel mundial o a nivel de área,
e informa al área sobre las actividades, logros o problemas del grupo. Es muy importante que
el RSG no rompa esta cadena de comunicación.
Representante de servicios de grupo suplente
El cargo de RSG suplente es paralelo al del RSG, con la diferencia que es un servicio de dos
años, el primero de los cuales consiste en preparse, para poder ser RSG durante el segundo.
Es muy importante que el RSG suplente asista a todas las reuniones de área para aprender y
ayudar al RSG. También actúa como RSG, en ausencia de éste.
Otras maneras de servir
Los servicios antes mencionados son cargos que se ocupan por un período de tiempo
determinado. Pero hay otras maneras de servir a NA, por ejemplo como orador o moderador,
servidores éstos, elegidos por el secretario del grupo. En los distintos grupos de NA del mundo,
se emplean diferentes términos y hay distintas maneras de organizar las reuniones. La Cuarta
Tradición nos garantiza la autonomía de cada grupo, siempre y cuando esto no afecte a otros
grupos, o a Narcóticos Anónimos en general. Esta diversidad enriquece a NA y hace aumentar
nuestra eficacia. Nuestro propósito primordial consiste siempre en llevar el mensaje al adicto
que todavía sufre.
El moderador
El moderador de la reunión, que también puede llamarse líder, responsable de la reunión
etc., debe tener deseos de compartir su experiencia, fortaleza y esperanza (cosas que se
adquieren mediante la asistencia asidua a las reuniones). Es la persona responsable de
mantener el ritmo de las intervenciones y de seguir el formato de la reunión. El moderador
debe recordar que la reunión es de todos y debe abstenerse de hacer comentarios después
de cada intervención.
Suya es la responsabilidad de crear una atmósfera de recuperación. Aunque compartir los
problemas sea necesario para la identificación, compartir las soluciones es necesario para la
recuperación. El moderador debe tener siempre presente la idea de que estamos aquí con un
objetivo específico: mantenernos limpios y ayudar a otros adictos a recuperarse de la
enfermedad de la adicción.
El orador
El miembro que se elija para hablar en una reunión, debe ser alguien que viva y trabaje el
programa de recuperación de NA: los Doce Pasos y las Doce Tradiciones. En las áreas en las
que no hay demasiados miembros de NA con suficiente tiempo limpio y experiencia con los
pasos y las tradiciones, puede ocurrir que algún grupo inexperto malinterprete las tradiciones
e invite a oradores ajenos a NA. Hay varias maneras de evitar esta situación. Por ejemplo,
sabemos por nuestro Texto Básico, que hay miembros de otras áreas que están dispuestos a
venir desde lejos para apoyar a los nuevos grupos. El orador ayuda a cumplir nuestro propósito
primordial: llevar el mensaje de recuperación al adicto que todavía sufre. Cuando hablemos
en una reunión de NA, debemos asegurarnos de llevar un mensaje claro de recuperación al
identificarnos como adictos que nos estamos recuperando de la enfermedad de la adicción.
No es necesario que nos extendamos demasiado al contar nuestro período de adicción activa
o nuestras «aventuras», todos sabemos lo que es consumir drogas. Acudimos a NA para dejar
de tomarlas, y estamos aquí para compartir nuestra experiencia, nuestra fortaleza y nuestras
esperanzas de recuperación.
+ + + + + + + + + + + +
Mensaje para los nuevos grupos de áreas que recién comienzan:
Según nuestra experiencia, las reuniones de estudio de los Pasos y de la literatura en
general son un comienzo muy beneficioso para el crecimiento de los miembros. Te
animamos a que lo hagas lo mejor que puedas, con amor y compañerismo, y a seguir
viniendo porque ¡ESTO FUNCIONA!
Nuestra gratitud habla…
cuando nos preocupamos
por los demás
y cuando compartimos con otros
a la manera de NA.

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Otro punto de vista
Probablemente existen tantas definiciones de adicción, basadas en la investigación
al igual que en la experiencia personal,
como formas de pensar. No es de extrañar,
pues, que haya muchas áreas de honesto
desacuerdo en las definiciones que oímos.
Algunas, según los hechos observados y
conocidos, parecen corresponder mejor a
algunos grupos que a otros. Si aceptamos
este hecho, entonces quizá deberíamos examinar otro punto de vista, con la esperanza
de poder descubrir una base común a todas
las adicciones y una forma que nos resulte
más útil para establecer comunicación entre
todos nosotros. Si podemos ponernos de
acuerdo respecto a lo que no es adicción,
tal vez entonces lo que sí es, aparezca con
más claridad.
Puede que coincidamos en algunos puntos fundamentales.
1. Adicción no es libertad.
La misma naturaleza de nuestra enfermedad y los síntomas que se observan señalan
este hecho. Los adictos valoramos mucho
la libertad personal; quizás porque a medida que avanza nuestra enfermedad, más la
deseamos y menos la sentimos. Hasta en
períodos de abstinencia la libertad es limitada. Nunca estamos del todo seguros de
que una acción determinada esté basada
en un deseo consciente de continuar la recuperación, o en uno inconsciente de volver
a consumir. Intentamos manipular a las personas y las circunstancias, y controlar todas
nuestras acciones, de modo que destruimos
la espontaneidad, característica esencial de
la libertad. No logramos darnos cuenta de
que la necesidad de ejercer control surge
del miedo a perderlo. Este temor, basado en
parte en fracasos pasados y decepciones al
intentar resolver las dificultades de la vida,
nos impide escoger con sensatez opciones
que —si se pusieran en práctica— eliminarían el mismo miedo que nos paraliza.
2. Adicción no es
crecimiento personal.
Las costumbres monótonas, imitativas,
ritualistas, compulsivas y obsesivas de la
adicción activa, nos hacen incapaces de
pensar y actuar responsable o sensatamente. Crecimiento personal significa esfuerzo
creativo y una conducta que tenga algún
sentido. Presupone elección, cambio y capacidad de afrontar la vida tal cual es.
3. Adicción no es buena voluntad.
La adicción nos aísla de la gente, los lugares y las cosas que están fuera de nuestro
propio mundo, que consiste en conseguir,
consumir y buscar la manera y los medios
de continuar con el proceso. Somos hostiles,
resentidos, egocéntricos, egoístas y nos desconectamos de todos los intereses externos
a medida que nuestra enfermedad avanza.
Vivimos con miedo y desconfianza hasta
de la misma gente de la que dependemos
para satisfacer nuestras necesidades, cosa
que afecta todas las áreas de nuestra vida.
Todo lo que no sea completamente conocido se convierte en algo extraño y peligroso.
Nuestro mundo se encoge y termina en el
aislamiento. Tal pudiera ser la verdadera
naturaleza de nuestro trastorno.
Todo esto se podría resumir diciendo que:
4. La adicción no es
una forma de vida.
El mundo enfermo, egoísta, egocéntrico
y encerrado en sí mismo del adicto, difícilmente pueda ser calificado de forma de
vida; como máximo, quizá sea una forma
de sobrevivir durante un tiempo. Y aun así,
es una existencia limitada, un camino de
desesperación, destrucción y muerte.
Cualquier forma de vida que aspire a una
realización espiritual, parece necesitar las
mismas cosas que le faltan a la adicción:
libertad, buena voluntad, acción creativa y
crecimiento personal.
Con libertad, la vida es un proceso que
tiene sentido, que cambia y avanza. Se espera lograr, con razonables expectativas,
una realización mejor y más fecunda de
nuestros deseos, y una mayor satisfacción
de nosotros mismos. Estas son, desde luego,
algunas de las manifestaciones del progreso
espiritual que resulta de la práctica diaria de
los Doce Pasos de NA.
La buena voluntad es una acción que no
sólo nos incluye a nosotros, sino también
a los demás. Es una forma de considerar a
los otros tan importantes en su propia vida,
como lo somos nosotros en la nuestra. Es
difícil decidir si la buena voluntad es la clave
de la identificación o viceversa. Si aceptamos que la identificación es la capacidad de
vernos reflejados en los demás, sin perder
nuestra identidad, entonces reconoceremos
las similitudes. Si nos hemos aceptado a nosotros, ¿cómo podemos entonces rechazar a
los demás? El afecto proviene de reconocer
semejanzas. La intolerancia resulta de las
diferencias que no aceptamos.
Para el crecimiento personal, utilizamos la
libertad y la buena voluntad en cooperación
con los demás. Sabemos que no podemos
vivir solos, que el crecimiento personal también es interpersonal. Examinamos los valores personales, sociales y espirituales, así
como los valores materiales, para poder hallar un equilibrio más adecuado. La madurez parece requerir este tipo de evaluación.
Los únicos resultados de la adicción activa son la locura, los hospitales, las cárceles
y la muerte. En recuperación, mediante la
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T 818.773.9999
F 818.700.0700
Website: www.na.org
World Service Office–CANADA
Mississauga, Ontario
World Service Office–EUROPE
Brussels, Belgium
T +32/2/646 6012
World Service Office–IRAN
Tehran, Iran
www.na-iran.org
Traducción de literatura aprobada
por la Confraternidad de NA.
Narcotics Anonymous, y The NA Way
son marcas registradas de
Narcotics Anonymous World Services, Incorporated.
ISBN 978-1-55776-085-2 Spanish 9/12
WSO Catalog Item No. SP-3105
®
ayuda de un Poder Superior y los pasos de
NA, todo es posible.
La acción creativa no es un procedimiento misterioso, sino el trabajo interior de reconstruir o reintegrar nuestra trastornada y
fracturada personalidad. A menudo, simplemente significa escuchar esos presentimientos e intuiciones que creemos beneficiarán
a otros o a nosotros mismos y dejarnos guiar
por ellos. Aquí es donde se hacen visibles
muchos principios básicos de acción. Somos
entonces capaces de tomar decisiones, basadas en los principios que tienen auténtico
valor para nosotros.
El propósito de los Doce Pasos de Narcóticos Anónimos se aclara a medida que nos
damos cuenta de que depender de un Poder
Superior, tal como cada uno lo concibe,
proporciona respeto y confianza en uno mismo. Sabemos que no somos superiores ni
inferiores a nadie; nuestro valor real reside
en ser nosotros mismos. La libertad, siendo
responsables de nosotros y nuestros actos,
se convierte en lo principal en nuestra vida.
La conservamos y aumentamos mediante la
práctica diaria. Esto es la acción creativa que
no termina nunca. Buena voluntad, naturalmente, es el principio de todo crecimiento
espiritual. Genera afecto y amor en todos
nuestros actos. Estas tres metas: libertad,
acción creativa y buena voluntad, cuando
son puestas al servicio de la confraternidad,
sin buscar recompensa personal alguna, originan cambios cuya finalidad no podemos
predecir ni controlar; por lo tanto, el servicio
también es un Poder superior a nosotros y
tiene un sentido significativo para todos.
Mi gratitud habla…
cuando me preocupo por los demás
y cuando comparto con otros
a la manera de NA
IP Nº 5-SP
Otro punto
de vista

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La recuperación y la recaída
Muchas personas creen que la recuperación consiste simplemente en no consumir
drogas. Consideran la recaída un signo de
fracaso total y los largos períodos de abstinencia un éxito completo. En el programa
de recuperación de Narcóticos Anónimos
hemos descubierto que esta noción es
demasiado simplista. Cuando un miembro
lleva algún tiempo en nuestra confraternidad, una recaída puede ser la experiencia
desagradable que origine un rigor mayor en
la aplicación del programa. De igual manera, hemos visto que algunos miembros, aun
manteniéndose abstinentes durante largos
períodos, se ven privados de una recuperación completa y de la aceptación dentro de
la sociedad debido a su falta de honradez y
a una actitud engañosa con ellos mismos.
Sin embargo, la abstinencia completa y
continuada en estrecha colaboración e
identificación con otros miembros de los
grupos de NA, sigue siendo el mejor terreno
para crecer.
Aunque todos los adictos somos básicamente similares, como individuos diferimos
en el grado de enfermedad y en el ritmo de
recuperación. A veces, una recaída puede
sentar las bases de una completa libertad.
En otras ocasiones, esa libertad puede lograrse sólo por una inflexible y obstinada
voluntad de aferrarnos a la abstinencia,
contra viento y marea, hasta que pase la
crisis. Un adicto que, por cualquier medio
y aunque sea sólo por un tiempo, pueda
perder la necesidad o el deseo de consumir,
y tenga la libertad de elección para superar
un pensamiento impulsivo y una acción
compulsiva, habrá llegado a un momento
crucial que puede ser un factor decisivo en
su recuperación. El sentimiento de auténtica independencia y libertad, a veces está
aquí en la cuerda floja. La posibilidad de
largarnos y volver a controlar nuestra vida
nos atrae, aunque nos damos cuenta de que
todo lo que tenemos se lo debemos a un
Poder superior a nosotros mismos, del cual
dependemos, y al hecho de ofrecer y recibir ayuda identificándonos con los demás.
Durante nuestra recuperación, muchas veces nos rondarán viejos fantasmas. La vida
puede volverse otra vez monótona, aburrida
y sin sentido. Es posible que nos cansemos
mentalmente de repetir nuestras nuevas
ideas y físicamente de nuestras nuevas actividades, aunque sabemos que si dejamos
de repetirlas, empezaremos otra vez con
nuestros viejos hábitos. Intuimos que si no
utilizamos lo que tenemos, lo perderemos.
A menudo, estas épocas son los períodos de
mayor crecimiento. Nuestra mente y nuestro
cuerpo parecen estar cansados de todo esto,
pero es posible que las fuerzas dinámicas
de un cambio, o de una auténtica transformación, estén trabajando en lo profundo de
nuestro ser para darnos las respuestas que
modifiquen nuestras motivaciones internas
y cambien nuestra vida.
Nuestro objetivo, a través de los Doce
Pasos, es la recuperación, no la mera abstinencia física. Mejorar conlleva esfuerzo, y,
ya que no hay forma de inculcar una idea
nueva en una mente cerrada, debemos
hacer que se abra de algún modo. Puesto
que sólo podemos hacerlo por nosotros
mismos, es necesario que reconozcamos a
dos enemigos internos: la apatía y la postergación. Nuestra resistencia al cambio parece
inamovible y sólo una explosión nuclear de
algún tipo originará alguna modificación o
iniciará otra línea de conducta. Una recaída,
si sobrevivimos, puede brindar el cambio
para empezar el proceso de demolición. La
recaída de una persona cercana, y a veces
su muerte a causa de ella, puede despertar
en nosotros la necesidad de una vigorosa
acción personal.
Experiencias personales
Narcóticos Anónimos ha crecido muchísimo desde 1953. Las personas que fundaron
esta confraternidad, y por las cuales sentimos un afecto profundo y duradero, nos han
enseñado mucho acerca de la adicción y la
recuperación. Las siguientes páginas hablan
de nuestros comienzos. La primera sección
fue escrita en 1965 por uno de los primeros
miembros. En el Texto Básico Narcóticos
Anónimos se pueden encontrar historias
más recientes de la recuperación de varios
miembros de NA.
Sí, nos recuperamos
A pesar de nuestras diferencias, la adicción hace que todos naveguemos en el
mismo barco. Es posible que nuestras experiencias personales varíen en cuanto a su
esquema individual, pero al final, todos tenemos lo mismo en común: una enfermedad
o trastorno llamado adicción. Conocemos
muy bien las dos cosas que componen la
verdadera adicción: obsesión y compulsión.
Obsesión, esa idea fija que nos hace regresar una y otra vez a nuestra droga en particular, o a algo que la substituya, para volver
a experimentar el alivio y bienestar que una
vez conocimos.
La compulsión consiste en que una vez
empezado el proceso con la primera droga,
cualquiera sea ésta, no podemos parar por
nuestra propia fuerza de voluntad, debido a
que por nuestra sensibilidad física estamos
en las garras de un poder destructivo superior a nosotros.
Cuando al final del camino nos damos
cuenta de que no podemos seguir funcionando como seres humanos, ni con drogas
ni sin ellas, todos nos enfrentamos al mismo
dilema: ¿Qué queda por hacer? Parece que
hay dos alternativas: o continuamos lo mejor
que podamos hasta el amargo final (cárceles, hospitales o la muerte) o encontramos una nueva manera de vivir. Años atrás, muy pocos adictos pudieron escoger esta segun- da posibilidad. Hoy en día tenemos más suerte. Por primera vez en la historia de la humanidad, existe a disposición de todos nosotros un sencillo programa espiritual —no religioso— llamado Narcóticos Anóni- mos, que ha entrado en la vida de muchos adictos. Cuando hace unos quince años* mi adic- ción me llevó a un punto de completa im- potencia, derrota e inutilidad, no existía NA. Encontré AA y allí conocí a otros adictos que habían descubierto que ese programa era una respuesta a su problema. Sin embargo, sabíamos que muchos otros seguían cuesta abajo, rumbo a la desilusíon, la degradación y la muerte, porque no podían identificarse con el alcohólico de AA. La identificación se manifestaba a nivel de síntomas visibles, y no a un nivel más profundo de emociones o sentimientos, que es donde se convierte en una terapia curativa para todos los adictos. Con otros adictos y algunos miembros de AA, que tuvieron gran fe en nosotros y en el programa, formamos en julio de 1953 lo que hoy conocemos como Narcóticos Anónimos. Creíamos que a partir de ahora el adicto se identificaría desde el principio, tanto como le hiciera falta, para convencerse de que po- día mantenerse limpio mediante el ejemplo de otros cuya recuperación se había prolon- gado durante muchos años. Ha quedado demostrado durante todos estos años que esto era fundamentalmente lo que necesitábamos. Este lenguaje mudo de reconocimiento, creencia y fe, que llama- mos identificación, creó la atmósfera en la cual podíamos sentir el paso del tiempo, en- trar en contacto con la realidad y reconocer valores espirituales que muchos habíamos perdido tiempo atrás. En nuestro programa
* Escrito en 1965
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de recuperación, crecemos en número y en
fuerza. Nunca antes tantos adictos limpios,
por propia decisión y asociados libremente,
habían sido capaces de reunirse donde quisieran para conservar su recuperación en
completa libertad creativa.
Hasta los mismos adictos dijeron que
no sería posible hacerlo de la forma que lo
habíamos planeado. Creíamos en reuniones
con horarios abiertamente conocidos; no
más reuniones a escondidas como habían
intentado otros grupos. Este enfoque era
diferente de todos los métodos que hasta
entonces habían probado aquellos que defendían la necesidad de un largo retiro de la
sociedad. Nos pareció que cuanto antes el
adicto pudiera enfrentarse con su problema
en la vida cotidiana, tanto más rápido pasaría a ser una persona realmente productiva.
A la larga tenemos que valernos por nosotros mismos y afrontar la vida tal como es,
así que, ¿por qué no desde el principio?
Debido a esto, naturalmente, muchos
recayeron y muchos se perdieron por completo. Sin embargo, muchos se quedaron y
algunos volvieron después de su derrota. Lo
más positivo es que muchos de los que ahora son miembros, llevan largos períodos de
abstinencia completa y pueden ayudar mejor al recién llegado. Su actitud, basada en
los valores espirituales de nuestros pasos y
tradiciones, es la fuerza dinámica que brinda
crecimiento y unidad a nuestro programa.
Ahora sabemos que ha llegado el momento
en que la vieja mentira: «Adicto una vez,
adicto para siempre», ya no será tolerada ni
por la sociedad, ni por el mismo adicto. Sí,
nos recuperamos.
IP Nº 6-SP
La
recuperación
y la recaída
Extraído del Librito Blanco
Narcóticos Anónimos

IP#7 Descarga

¿Soy adicto?
Sólo tú puedes contestar esta pregunta.
Es posible que no te resulte fácil. Mientras
consumíamos, siempre dijimos que podíamos controlarnos. Aunque al principio fuera
cierto, ahora ya no lo es. Las drogas terminaron controlándonos a nosotros. Vivíamos
para consumirlas y las consumíamos para
vivir. Un adicto es simplemente una persona
cuya vida está controlada por las drogas.
Quizá admitas que tienes problemas de
drogas, pero no te consideras adicto. Todos
tenemos ideas preconcebidas acerca de lo
que es un adicto. Una vez que hayas empezado a tomar medidas positivas, no hay
nada vergonzoso en el hecho de serlo. Si te
puedes identificar con nuestros problemas,
tal vez puedas indentificarte con nuestras
soluciones. Las siguientes preguntas fueron
redactadas por adictos de Narcóticos Anónimos en recuperación. Si tienes alguna duda
acerca de si eres o no adicto, tómate unos
minutos para leer estas preguntas y contestarlas lo más honestamente que puedas.
1. ¿Consumes alguna vez a solas?
sí no
2. ¿Has sustituido una droga por otra,
creyendo que ésta en particular era tu
problema? sí no
3. ¿Has manipulado o mentido a algún
médico para conseguir una receta?
sí no
4. ¿Alguna vez has robado drogas, o has
robado algo para conseguirlas?
sí no
5. ¿Consumes habitualmente alguna
droga al levantarte o al acostarte?
sí no
6. ¿Has consumido alguna droga para
contrarrestar los efectos de otra?
sí no
7. ¿Evitas a la gente que no aprueba tu
consumo de drogas? sí no
8. ¿Has consumido alguna vez una sustancia sin saber qué era o qué efectos
tenía? sí no
9. ¿Tu consumo de drogas, ha afectado
negativamente tu rendimiento en el trabajo o en los estudios? sí no
10. ¿Te han detenido alguna vez por consumir drogas? sí no
11. ¿Has mentido alguna vez sobre el tipo de
drogas o la cantidad que consumías?
sí no
12. ¿Pones la compra de drogas por encima
de tus responsabilidades económicas?
sí no
13. ¿Has intentado alguna vez parar o controlar tu consumo? sí no
14. ¿Has estado en la cárcel, en el hospital
o en algún centro de rehabilitación por
culpa de las drogas? sí no
15. ¿Tu consumo de drogas altera tus hábitos de comer o dormir? sí no
16. ¿Te aterroriza la idea de estar sin
drogas? sí no
17. ¿Crees que es imposible para ti vivir sin
drogas? sí no
18. ¿Dudas alguna vez de tu sano juicio?
sí no
19. ¿Crea conflictos en tu casa tu consumo
de drogas? sí no
20. ¿Alguna vez has pensado que sin drogas
no encajas, o no podrías divertirte?
sí no
21. ¿Alguna vez te has puesto a la defensiva
o te has sentido culpable o avergonzado
por tu consumo? sí no
22. ¿Piensas mucho en las drogas?
sí no
23. ¿Tienes miedos irracionales o
indefinidos? sí no
24. ¿Tu consumo de drogas ha afectado
tus relaciones sexuales? sí no
25. ¿Has consumido otras drogas además
de tus favoritas? sí no
26. ¿Alguna vez has consumido drogas por
culpa de problemas emocionales o por
tensiones? sí no
27. ¿Has sufrido alguna vez una
sobredosis? sí no
28. ¿Continúas consumiendo a pesar de las
consecuencias negativas? sí no
29. ¿Piensas que tal vez tengas problemas
de drogas? sí no
«¿Soy adicto?» Esta es una pregunta que
sólo tú puedes contestar. Todos hemos contestado «sí» a distinta cantidad de preguntas.
El número en sí no tiene tanta importancia
como el hecho de saber cómo nos sentíamos por dentro y cómo la adicción había
afectado nuestra vida.
En algunas de estas preguntas ni siquiera
se mencionan las drogas, porque la adicción
es una enfermedad traicionera que afecta
todas las áreas de nuestra vida, incluso las
que en un principio parecen tener poco que
ver con la droga. Los distintos tipos de drogas que consumíamos no tenían tanta importancia, como las razones que nos hacían
tomarlas y el resultado que produjeron en
nosotros.
La primera vez que leímos estas preguntas, nos espantó la idea de que pudiéramos
ser adictos. Algunos intentamos rechazarla
diciéndonos:
«¡Bah!, estas preguntas no tienen sentido.»
o
«Yo soy diferente. Sé que tomo drogas,
pero no soy adicto: tengo problemas reales
de familia/trabajo/afectivos.»
o
«Lo que pasa es que ahora estoy pasando
por una mala racha.»
o
«Podré parar cuando encuentre el trabajo,
la persona, etc. que necesito.»
Si eres adicto, antes de que puedas hacer
ningún progreso hacia la recuperación,
primero tienes que admitir que tienes un
problema con las drogas. Estas preguntas, siempre que las hayas abordado con
honestidad, pueden servir para mostrarte
cómo el consumo de drogas ha hecho tu
vida ingobernable. La adicción es una enfermedad que, sin la recuperación, termina
en cárceles, hospitales, manicomios o con
la muerte. Muchos llegamos a Narcóticos
Anónimos porque las drogas ya no nos daban lo que nos hacía falta. La adicción nos
quita la dignidad, el amor propio, la familia,
los seres queridos y hasta el mismo deseo
de vivir. Si todavía no has llegado a este punto de tu adicción, no hace falta que llegues.
Sabemos que nuestro infierno estaba dentro
de nosotros. Si quieres ayuda, la puedes encontrar en Narcóticos Anónimos.
«Buscábamos una respuesta cuando pedimos ayuda y encontramos Narcóticos Anónimos. Llegamos a nuestra primera reunión
derrotados y sin saber lo que nos esperaba.
Después de haber estado en una o en varias reuniones, empezamos a sentir que los
demás se preocupaban por nosotros y estaban dispuestos a ayudarnos. Aunque nuestra
mente nos decía que nunca lo conseguiríamos, las personas de la confraternidad nos
dieron esperanzas insistiendo en nuestras
posibilidades de recuperación. Descubrimos
que cualquiera de las cosas que hubiéramos
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pensado o hecho en el pasado, otros también las habían creído y hecho. Rodeados de
otros adictos nos dimos cuenta de que ya no
estábamos solos. La recuperación se hace
realidad en las reuniones. Está en juego
nuestra vida. Vimos que si anteponemos la
recuperación a todo lo demás, el programa
funciona. Tuvimos que enfrentarnos con
estos tres puntos conflictivos:
1. Somos impotentes ante la adicción y
nuestra vida es ingobernable;
2. Aunque no somos responsables de
nuestra enfermedad, somos responsables de nuestra recuperación;
3. Ya no podemos seguir echando la culpa
de nuestra adicción a los demás, a los
lugares ni a las cosas. Tenemos que
afrontar nuestros propios problemas y
nuestros sentimientos.
La herramienta fundamental para la recuperación es el adicto en recuperación.»1
1 Texto Básico, Narcóticos Anónimos
IP Nº 7-SP
¿Soy adicto?
Revisión

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Sólo por hoy
Puedes decirte:
Sólo por hoy pensaré en mi recuperación
viviendo y disfrutando la vida sin consumir drogas.
Sólo por hoy confiaré en alguien de NA que
crea en mí y quiera ayudarme en mi
recuperación.
Sólo por hoy tendré un programa y trataré de
seguirlo lo mejor que pueda.
Sólo por hoy a través de NA intentaré tener
una mejor perspectiva de mi vida.
Sólo por hoy no tendré miedo, pensaré en
mis nuevas amistades, gente que no
consume y que ha encontrado un nuevo modo de vivir. Mientras siga este
camino no tengo nada que temer.
Cuando llegamos al programa de Narcóticos Anónimos, tomamos la decisión de
poner nuestra vida al cuidado de un Poder
Superior. Esta entrega aligera la carga del
pasado y el miedo al futuro. El presente es
un regalo que ahora sabemos apreciar en su
justo valor. Disfrutamos y aceptamos la vida
tal y como es ahora mismo. Cuando rechazamos aceptar la realidad de hoy, negamos
la fe en un Poder Superior, cosa que sólo
puede traernos más sufrimiento.
Aprendemos que el hoy es un regalo sin
garantías. Con esto en mente, tanto la insignificancia del pasado y del futuro, como la
importancia de nuestras acciones presentes,
se hacen realidad para nosotros.
Cuando concentramos nuestros pensamientos en el día de hoy, la pesadilla de las
drogas desaparece oculta por el amanecer
de una nueva realidad. Descubrimos que
cuando tenemos problemas podemos confiar nuestros sentimientos a otro adicto en
recuperación. Al compartir nuestro pasado
con otros adictos, nos damos cuenta de que
no somos únicos, que nos unen muchos lazos en común. Hablar con otros miembros
de NA, ya sea para compartir los problemas
y las dificultades de nuestro día, o para dejar
que ellos compartan los suyos con nosotros,
es una de las maneras en que nuestro Poder
Superior funciona a través de nosotros.
Si hoy estamos limpios, cerca de nuestro
Poder Superior y de nuestros amigos de NA,
no tenemos por qué tener miedo. Dios ha
perdonado nuestros errores del pasado, y el
mañana todavía no ha llegado. La meditación y un inventario personal nos ayudarán a
obtener serenidad y orientación a lo largo de
este día. Dedicamos unos minutos de la rutina cotidiana para agradecer a Dios, tal como
lo concebimos, por darnos la capacidad de
enfrentar este día.
El «sólo por hoy» es aplicable a todas las
áreas de nuestra vida, no únicamente a la
abstinencia de drogas. Tenemos que enfrentarnos con la realidad partiendo de una base
diaria. Creemos que Dios hoy no espera de
nosotros más de lo que podamos hacer.
Los Doce Pasos, al trabajar el programa
de NA, nos han dado una nueva perspectiva
para nuestra vida. Hoy ya no tenemos que
disculparnos por lo que somos. Nuestro
contacto diario con un Poder Superior llena
vacíos interiores que antes nunca se llenaban. Descubrimos la satisfacción de vivir en
el presente. Perdemos el deseo de consumir guiados por nuestro Poder Superior. La
perfección ya no es la meta del día; pero sí
podemos adaptarnos a éste tal como es.
Es importante recordar el milagro que
supone que un adicto pueda mantenerse
limpio por un día. Asistir a reuniones, trabajar los Doce Pasos, meditar diariamente y
hablar con gente que esté en el programa,
es lo que hacemos para mantenernos espiritualmente sanos. Es posible vivir responsablemente.
Podemos reemplazar la soledad y el
miedo por el amor de la confraternidad y
la seguridad de una nueva forma de vida.
No tenemos por qué volver a estar solos. En
NA hemos hecho más amigos verdaderos
de los que jamás hubiéramos imaginado.
La autocompasión y los resentimientos son
reemplazados por la tolerancia y la fe. Se
nos da la libertad, la serenidad y la felicidad
que tan desesperadamente buscamos.
Muchas cosas suelen suceder en un día,
tanto negativas como positivas. Si no nos
tomamos el tiempo para apreciar ambas, es
posible que pasemos por alto algo que nos
ayudaría a madurar. Siempre que utilicemos
nuestros principios para vivir, éstos nos guiarán en la recuperación. Descubrimos que es
necesario continuar haciéndolo así, sobre
una base diaria.
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IP Nº 8-SP
Sólo por hoy

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Vivir el programa
Lo que nos ha funcionado:
diario cotidiano de NA
El propósito de este inventario diario es el
de estar al tanto de QUIÉNES SOMOS Y QUÉ
ESTAMOS HACIENDO hoy.
Trata de contestar estas preguntas cada
día. Responde de la forma más sencilla y honesta que puedas. Si algún día no lo haces,
no intentes reponerlo más tarde.
Límita tus respuestas e inquietudes a las
últimas veinticuatro horas y contesta las preguntas al final del día.
Si deseas compartir algo de este diario, te
sugerimos que lo hagas verbalmente.
Recuerda que un inventario diario no es
un examen, no existen respuestas correctas
ni equivocadas. No te preocupes si piensas
que podrías haberlo hecho mejor o si no
cumples las expectativas que tenías sobre ti
mismo. Recuerda, éste es un programa de
crecimiento y recuperación, y si hoy estás
limpio es que estarás haciendo algo bien.
Sólo por hoy pensaré en mi recuperación viviendo y disfrutando la vida sin
consumir drogas.
¿Estoy limpio hoy? _____________________
¿He hecho algo diferente? ______________
______________________________________
______________________________________
¿Mi enfermedad controló hoy mi vida?
______________________________________
______________________________________
Si así fue, ¿cómo sucedió? ______________
______________________________________
______________________________________
¿Qué hice hoy que desearía no haber
hecho? _______________________________
______________________________________
¿Qué dejé de hacer que desearía haber
hecho? _______________________________
______________________________________
¿Me porté bien conmigo mismo? ________
______________________________________
¿De qué manera? ______________________
______________________________________
¿Fue un buen día? _____________________
______________________________________
¿Fui feliz? _____________________________
______________________________________
¿Tuve serenidad? ______________________
______________________________________
Sólo por hoy confiaré en alguien de NA
que crea en mí y quiera ayudarme en mi
recuperación.
¿Hablé hoy con mi padrino/madrina? ____
______________________________________
¿Asistí hoy a alguna reunión? ____________
¿Dónde? ______________________________
¿Compartí mi experiencia, fortaleza y
esperanza? ___________________________
______________________________________
¿Quiénes son las personas en las que hoy
confío? _______________________________
______________________________________
______________________________________
______________________________________
¿Quién confía hoy en mí? _______________
______________________________________
______________________________________
______________________________________
¿Me dejé obsesionar hoy por algo? _______
______________________________________
______________________________________
¿Qué me ha dado Dios hoy para sentirme
agradecido? ___________________________
______________________________________
______________________________________
¿He hecho algo hoy que me perjudicase o
que dañara a otro? _____________________
______________________________________
______________________________________
Si es así, ¿qué hice? ____________________
______________________________________
______________________________________
¿Estoy hoy dispuesto a cambiar? _________
______________________________________
______________________________________
¿Recé hoy o medité? ___________________
______________________________________
______________________________________
¿Cómo influye esto en mi vida? __________
______________________________________
______________________________________
______________________________________
¿Qué principios espirituales he podido
practicar hoy en mi vida? _______________
______________________________________
______________________________________
______________________________________
Estar limpio, ¿fue hoy lo más importante de
mi vida? ______________________________
______________________________________
______________________________________
______________________________________
Sólo por hoy tendré un programa
y trataré de seguirlo lo mejor que pueda.
¿Leí hoy algo de nuestra literatura? ______
______________________________________
¿Qué pasos trabajé hoy conscientemente?
______________________________________
¿Admití hoy mi impotencia? _____________
______________________________________
¿Pude confiar hoy en mi Poder Superior?
______________________________________
______________________________________
¿Qué aprendí de mí mismo? ____________
______________________________________
¿Reparé algún daño causado? ___________
______________________________________
¿Debo alguna disculpa? ________________
______________________________________
¿Admití hoy mis errores ante alguien? ____
______________________________________
______________________________________
¿Me preocupé por el ayer o por el mañana?
______________________________________
______________________________________
¿Puedo aceptarme tal como soy hoy en
día? __________________________________
______________________________________
______________________________________
Sólo por hoy a través de NA intentaré
tener una mejor perspectiva
de mi vida.
¿Me sentí hoy parte de la humanidad? ____
______________________________________
______________________________________
______________________________________
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Vivir el
programa
Notas
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Sólo por hoy no tendré miedo, pensaré
en mis nuevas amistades, gente que no
consume y que ha encontrado un nuevo modo de vivir. Mientras yo siga este
camino no tengo nada que temer.
¿He dado hoy algo de mí mismo sin esperar nada a cambio? ____________________
______________________________________
______________________________________
______________________________________
¿Hubo hoy temor en mi vida? ___________
______________________________________
______________________________________
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______________________________________
¿Sentí alegría o dolor? __________________
______________________________________
______________________________________
______________________________________
¿Llamé o visité hoy a alguien del programa?
______________________________________
______________________________________
______________________________________
¿Recé por el bienestar de otro? __________
______________________________________
______________________________________
¿Fui feliz hoy? _________________________
______________________________________
¿Me he sentido tranquilo? _______________
______________________________________
¿Recordé hoy conscientemente que tuve la
oportunidad de escoger? _______________
______________________________________
______________________________________
______________________________________
Dios mío, muéstrame lo que he hecho
bien y mal en este día.
Muéstrame cómo puedo vivir mejor
y servir mañana tu voluntad.

IP #10 Descarga

Guía para trabajar el Cuarto Paso de NA
ff
Traducción de literatura aprobada por la Confraternidad de NA.
Copyright © 1993 by
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Reservados todos los derechos.
Este es un modelo de lo que podría ser un minucioso Cuarto Paso. Al esforzarnos por hacerlo
detalladamente, puede que descubramos —sobre todo en nuestro primer intento— que no somos capaces
de responder a todas estas preguntas. En realidad, muchos hasta podemos llegar a sentirnos abrumados;
pero no dejemos que esto nos impida ser lo más minuciosos que podamos.
Guía para trabajar el Cuarto Paso de Narcóticos Anónimos
«Sin miedo hicimos un detallado inventario
moral de nosotros mismos.»
Esta guía tiene como finalidad ayudar a escribir un inventario para el Cuarto Paso. Es muy
importante que trabajemos con un padrino de NA. Si aún no lo tienes, éste es un buen momento
para encontrar alguien que pueda orientarte. Una vez que hayas leído esta guía solo, te
sugerimos que, antes de empezar a escribir, la vuelvas a leer con tu padrino. También es útil
usar el resto de las publicaciones de NA y acudir a las reuniones donde se estudien los pasos,
para obtener más información sobre el cuarto. Hay muchas maneras de hacer un inventario y no
una sola que sea correcta para todo el mundo. Esta guía es el resultado de la experiencia, la
fortaleza y la esperanza de muchos adictos que han encontrado la recuperación en Narcóticos
Anónimos. Sea cual fuere el método que usemos, nuestro Cuarto Paso tendrá éxito si es
detallado y lo hacemos sin miedo.
Detallado y sin miedo…
El Cuarto Paso nos pide que seamos minuciosos y que trabajemos sin temor. Nos pide que
nos examinemos y que penetremos más allá del autoengaño que estuvimos utilizando hasta
ahora para escondernos la verdad sobre nosotros mismos. Debemos explorarnos como si
entrásemos en una casa a oscuras con una sola vela para orientarnos y, a pesar de nuestro
miedo o resistencia a lo desconocido, avanzáramos. Es preciso que estemos dispuestos a
iluminar cada rincón de nuestra mente, como si nuestra vida dependiera de ello, porque en
realidad depende de ello.
Lo que aquí buscamos es una imagen completa de nosotros mismos. Nos dimos cuenta de
que para poder examinar nuestra conducta, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos y las
causas que los motivaron, a pesar de lo poco importantes que pudieran parecer, hacía falta
mucha honestidad. Ser honestos es lo primordial, puesto que nos orientará hacia el
descubrimiento de la forma en que nuestra enfermedad afectó nuestra vida. Actuábamos con
nuestra propia imagen distorsionada, nunca la habíamos examinado en conjunto, toda a la vez.
Ahora, quizás por primera vez en nuestra vida, empezaremos a vernos tal como somos, y no
como habíamos imaginado o creído ser. Cuanto más precisa y completa sea esta descripción,
tanto mayor será la libertad que obtengamos.
Al llegar a este punto tenemos que poner énfasis en que el hecho de ser minuciosos no quiere
decir lo mismo que ser perfectos. No existe el Cuarto Paso perfecto. Lo hacemos lo mejor que
podemos. Con esmero y perseverancia escribimos lo más honestamente posible. El hecho de
esperar la perfección puede ser, a veces, una manera de ir postergándolo y de no hacerlo. Es
posible también que hayamos oído decir: «Si no haces un inventario minucioso volverás a
consumir.» En este caso tenemos que volver al Tercer Paso y confiar sin reservas en Dios. Si nos
quedamos fijados en el miedo a que nuestro inventario no sea lo bastante bueno, o si nos
preocupamos de lo que pueda decir nuestro padrino cuando se lo leamos, es posible que nunca
logremos hacerlo. Éste no va a ser el último inventario que escribamos y no es necesario que sea
una obra literaria; lo único que hace falta es empezar con honestidad y ser tan exhaustivos como
nos sea posible. Una de las cosas que aprendimos en el Tercer Paso fue a confiar en Dios. Ahora
podemos escribir sin miedo la verdad. El Cuarto Paso es un proceso liberador y curativo.
Pongamos nuestra fe en un Dios que nos ama y confiemos en que aquello que escribamos, si lo
hacemos detalladamente y sin miedo, sea exactamente lo que tengamos que escribir.
…inventario moral…
En el Cuarto Paso se nos pide que hagamos un inventario moral. La primera vez que oímos la
palabra moral, algunos entendimos mal su significado, mientras que otros no entendimos nada.
La moral es simplemente una serie de valores, de principios que elegimos para guiarnos en
nuestra recuperación. El propósito de esta guía no es definir la moral, ni especificar un sistema
moral que debe regir la vida de los demás. Sabemos que cada uno de nosotros tiene sus propios
valores internos. Podríamos elegir como definición de bueno: aquello que tiene la capacidad de
sacar a relucir lo mejor que tenemos dentro y de consolidar nuestra recuperación; y definir lo
malo como: aquello que tiene el poder de sacar a relucir lo peor de nosotros y que debilita
nuestra recuperación.
Aquí nos puede ayudar el examen de nuestros sentimientos. Al escribir el Cuarto Paso,
tendremos que observar no sólo lo que hemos hecho, sino también lo que hemos sentido. Es
posible que nuestros conceptos morales hayan sido vagos o indefinidos, pero en todo caso los
teníamos, incluso durante nuestra adicción activa. Por lo tanto, en las situaciones en que nos
sentíamos mal, o sentíamos que algo andaba mal, lo más probable es que hayamos transigido
con nuestros conceptos morales o bien que hayamos sido incapaces de mantenerlos.
Cuando llegamos a entender esto, vimos como los pasos encajaban unos con otros.
Comenzamos a observar la naturaleza exacta de nuestras faltas. Esto significaba algo más que ver
sólo los errores que habíamos cometido; significaba mirar más allá, ver su propia naturaleza. Por
ejemplo: si habíamos robado dinero a nuestros padres para comprar drogas, está claro que esto
fue una falta. ¿Cuál fue su naturaleza? Fue nuestro egocentrismo, nuestro miedo, nuestra
deshonestidad y nuestra desconsideración. Fuimos egocéntricos porque aquello que queríamos,
lo queríamos a costa de otra persona. Fuimos miedosos porque temíamos no conseguir lo que
queríamos. Fuimos deshonestos porque quitamos el dinero de otro sin su permiso ni su
consentimiento. Y fuimos desconsiderados porque hicimos algo que hirió a otro ser humano.
…de nosotros mismos
Es importante recordar que este es nuestro inventario. No es el lugar para hacer una lista de
faltas o errores de los demás. Cuando miramos nuestra vida de esta manera, vemos que la
naturaleza de nuestras faltas y nuestros defectos de carácter son los rasgos que se oponen a los
principios espirituales. Nuestro inventario, pues, es el proceso de descubrir la forma en que
nuestros defectos de carácter traen dolor y pena, no sólo a nosotros, sino también a los demás y
cómo nuestra nueva vida, basada en los Doce Pasos, puede traernos serenidad, paz y gozo. A
partir del Cuarto Paso aprendemos a descubrir las cosas que interfieren en nuestro camino y las
que nos ayudan.
Esquema general
Cuando estemos listos para comenzar, le pediremos a Dios que nos ayude a ser exhaustivos y
valientes en este inventario. Hay, incluso, quienes al principio escriben una oración. Lo
importante es sentarse y empezar a escribir. A medida que vayan surgiendo diferentes
emociones, tendremos que estar dispuestos a enfrentarnos a ellas y a seguir escribiendo.
Algunos sentimientos pueden resultar incómodos o molestos, pero pase lo que pase, sabemos
que Dios está con nosotros. Podemos sentirnos satisfechos por el simple hecho de saber que
estamos tomando medidas positivas para con nuestra recuperación. Pidámosle a un Dios
bondadoso que nos ayude, y procuremos recordar que lo que escribimos es un asunto entre
nosotros y Él, tal como lo concebimos.
La siguiente guía nos da un esquema para examinarnos. Contiene los elementos básicos que
solemos usar en nuestro inventario. Para no quedar atascado, mantente en contacto con tu
padrino. He aquí algunas sugerencias:
1. Sigue el esquema y ocúpate sólo de una sección a la vez.
2. Deja márgenes amplios, así tendrás espacio para apuntar las ideas que se te vayan
ocurriendo mientras escribas.
3. No borres, ni taches nada y no corrijas tu inventario.
A lo largo de esta guía encontrarás ejemplos del tipo de preguntas que solemos hacernos.
Algunas pueden parecerte ajenas a tu caso. Se incluyen para ayudarte a hacer tu inventario.
Escríbelas una por una a medida que avances. Cuando la respuesta sea un sencillo «sí», añade
una lista de ejemplos. En cada una de las situaciones intenta ver dónde te equivocaste, cuáles
fueron tus motivaciones y cuál fue tu papel.
Al examinar nuestra conducta de antes, durante y después de la adicción activa, empiezan a
aparecer pautas de conducta típicas que se repiten. El objeto de un detallado inventario moral
es averiguar la verdad, mirar fríamente la realidad. Lo que estamos intentando hacer aquí en el
Cuarto Paso, no es sólo descubrir dónde nos habíamos equivocado, sino también comprender
cuál fue nuestro papel y de qué manera podríamos estar perpetuando en nuestro
comportamiento actual esas pautas de conducta. El descubrimiento y reconocimiento de ellas,
es lo que nos permite librarnos de nuestros defectos en los pasos siguientes. Aunque algunas
veces pueda resultar vergonzoso o incluso doloroso ser honestos con nosotros mismos, el
simple hecho de volcar esta información sobre un papel, no puede hacernos daño.
Repaso de los tres primeros pasos. Ya has hecho los tres primeros pasos con tu padrino. Estos nos
dan la base y la preparación necesaria para hacer, sin miedo, un detallado inventario de
nosotros mismos. A muchos nos resultó útil tomar un lápiz y escribir sobre estos tres pasos.
Ahora, antes de escribir tu inventario, vuelve a mirarlos y a repasarlos. Recordemos al llegar a
este punto que sólo a través de un Poder Superior, y no de nuestro propio poder, seremos
capaces de proceder sin miedo. Antes de empezar a escribir, pídele en silencio a Dios, tal como
lo concibes, que te dé valor para ser exhaustivo y para poder trabajar sin temor. AHORA SÍ
ESTÁS PREPARADO PARA EMPEZAR A ESCRIBIR EL CUARTO PASO.
I. El resentimiento. Nuestros resentimientos nos causaron malestar. Volvimos a vivir las
desagradables experiencias del pasado una y otra vez en nuestra imaginación. Estábamos
enfadados con todo lo que nos había pasado y teníamos una lista mental de
resentimientos. Lamentábamos no haber llegado a decir algunas cosas ingeniosas y
planeábamos venganzas reales o imaginarias. Estábamos obsesionados con el pasado y
con el futuro, y debido a ello, nos quedábamos sin presente. Ahora tenemos que escribir
sobre esos resentimientos para darnos cuenta cuál fue nuestro papel en su formación.
A. Haz una lista de las personas, organizaciones e ideas con las que estés resentido. La mayoría
de nosotros solemos empezar por la infancia, pero cualquier orden sirve, siempre
que la lista sea completa. Incluye a todas las personas (padres, parejas, amigos,
enemigos, tú mismo, etc.); organizaciones e instituciones (cárceles, policía, hospitales,
escuelas, etc.); e ideas (religiones, ideologías políticas, prejuicios, costumbres sociales,
Dios, etc.) con las que estés enfadado.
B. Haz una lista de la causa o causas de cada uno de los resentimientos. Con cada
resentimiento examinamos los motivos de nuestra ira y la manera en que éstos nos
afectaron. Solemos hacernos este tipo de preguntas, para ayudarnos a identificar
nuestros sentimientos:
• ¿Me sentí ofendido a causa de mi orgullo?
• ¿Puse en peligro mi seguridad?
• ¿Dañé o amenacé alguna relación personal o sexual?
• ¿Mi ambición me puso en conflicto con otras personas?
C. Con cada resentimiento tratamos de observar dónde nos equivocamos y cuál fue nuestro papel
en la situación. ¿Cómo reaccionamos frente a nuestras emociones en cada situación?
Tenemos que ser lo más honestos que podamos y descubrir cuáles fueron los
defectos de carácter que intervinieron en nuestras acciones. He aquí algunas de las
preguntas que solemos formularnos:
• ¿Cuándo mis actos se basaron en la codicia y en la necesidad de poder?
• ¿Hasta qué extremos llevaba mis resentimientos?
• ¿De qué maneras manipulaba a los demás y por qué?
• ¿Cómo se manifestaba mi egoísmo?
• ¿Acaso creía que la vida me debía algo?
• ¿De qué manera aquello que esperaba de los otros me causaba problemas?
• ¿Cómo se manifestaban el orgullo y el ego en estas situaciones?
• ¿De qué forma el miedo me impulsaba a hacer las cosas?
D. Las situaciones en las que estábamos seguros de tener razón, requieren especial atención y
discusión con el padrino. La respuesta a estas preguntas y a otras que nos podamos
hacer nos ayudará a identificar nuestros defectos de carácter. Tenemos que hacerlo
con honestidad y no dejar nada de lado. En las situaciones en las que los demás nos
habían hecho daño, tenemos que darnos cuenta de la necesidad de dejar de esperar
que los otros sean perfectos. En nuestra recuperación no hay sitio para la
santurronería. Para tener paz mental, tendremos que aceptar a las otras personas tal
como son.
II. Las relaciones personales. Aquí no se trata sólo de hacer una lista de las relaciones
sexuales. Hemos tenido problemas en todas nuestras relaciones personales. Muchos de
nuestros defectos de carácter salen a relucir e impiden que podamos mantener relaciones
sanas y prósperas.
A. Haz una lista de tus relaciones personales. Incluye en ella a compañeros de trabajo,
amigos, familia, parientes, vecinos, etc. Examina los aspectos positivos y negativos
de cada una de estas relaciones, siendo honesto sobre tus aciertos y tus errores. No
pierdas tiempo con las equivocaciones de los demás. Tratemos de concentrar nuestra
atención sobre nuestros propios errores, sobre las áreas en las que el egocentrismo u
otros defectos de carácter parecían ocupar el sitio más importante. Debemos buscar
dentro de nosotros y evaluar honestamente nuestras motivaciones. Examinemos
cómo estos defectos, por ejemplo la intolerancia, están presentes en nuestras
relaciones. Es probable que, a veces, les hayamos negado a los otros el derecho a
expresar, o incluso a concebir, sus propias opiniones; esta actitud generaba
indiferencia, hostilidad y otros problemas. Teníamos la necesidad, generada por el
miedo, de «tener siempre razón». Criticábamos a los demás sin necesidad, pero
cuando nos hacían una crítica constructiva, no solíamos ser muy receptivos que
digamos. He aquí algunas de las preguntas que podemos hacernos:
• ¿Cuándo fui intolerante con los demás?
• ¿Cuándo me sentí superior?
• ¿De qué manera me aprovechaba y abusaba de otras personas?
• ¿De qué manera intentaba hacer sentir inútiles a los demás?
La autocompasión es otro ejemplo. Es una de las maneras que tenemos de manipular a los
otros en beneficio propio. Dar rienda suelta a la autocompasión era pedir a los demás que
cambiaran o que se sometieran a nuestras exigencias; era buscar la manera de evitar la
responsabilidad.
Preguntémonos:
• ¿Cómo utilizaba la autocompasión para conseguir lo que quería?
• ¿Mentía o exageraba? Si es así, ¿por qué?
• ¿De qué manera hacía sentir culpables a los demás?
• ¿Qué papel jugaba la terquedad y el egocentrismo en mis relaciones personales?
• Cuando no conseguía lo que quería, ¿me convertía en una persona miedosa, celosa
o deshonesta?
• ¿Estaba tan obsesionado con mi persona que tenía muy poca objetividad y
comprensión par con los demás?
B. Haz una lista de tus relaciones sexuales. Puedes incluir relaciones profundas y
duraderas o bien relaciones ocasionales, cónyuges, parejas, etc. He aquí el tipo de
preguntas que solemos contestar sobre cada una de estas relaciones:
• ¿Mentía o manipulaba para satisfacer mis propias necesidades?
• ¿Me importaba la otra persona?
• ¿Cómo se lo demostraba?
• ¿Me sentía más o menos valioso que mi pareja?
• ¿De qué forma influyeron mis dependencias y me obligaron a hacer concesiones
conmigo mismo?
• ¿Con qué frecuencia decía «sí», cuando en realidad quería decir «no»? ¿Por qué?
• ¿Acabé sintiéndome inútil, usado o abusado?
• ¿Creía que el sexo me «arreglaría» y haría que todo funcionase bien?
• ¿Terminaron mis relaciones en dolor e infelicidad para los otros?
• ¿Qué tipo de pareja elegía durante mi adicción activa?
• ¿Sigue siendo igual hoy en día?
• ¿Comerciaba con el sexo?
• ¿Era deshonesto en mis relaciones?
• ¿En qué momentos satisfacía mis necesidades sexuales a costa de otra persona?
Algunos tuvimos experiencias sexuales que no entran ni siquiera en la categoría de
«relaciones personales». Necesitamos escribir sobre éstas y sobre nuestros sentimientos,
especialmente cuando la vergüenza y la culpabilidad estén involucradas.
C. En cada una de las relaciones que has enumerado en las secciones A y B, resume la manera en
que te afectó y procura identificar cuáles son los defectos de carácter que aparecen. Muchos
de nuestros defectos de carácter dañaron nuestras relaciones personales. Como
adictos, las emociones nos suelen llevar a extremos que van más allá del límite de lo
apropiado. El hecho de escribir el inventario nos ayuda a ver dónde nuestra adicción
jugó un papel importante en nuestro trato con la gente, los lugares y las cosas.
III. La autoobsesión y el egocentrismo. Parte del Cuarto Paso consiste en examinar la forma
en que hemos estado obsesionados con nosotros mismos. Muchos de nuestros
sentimientos, y hasta los mismos defectos de carácter tienen su origen en nuestro total
egocentrismo. Somos como niños pequeños que nunca llegaron a crecer. Durante toda
nuestra adicción activa y también, tal vez, durante nuestro tiempo «limpio», poníamos
énfasis continuamente en aquello que queríamos, necesitábamos o deseábamos.
Queríamos todo, pero a cambio de nada. No estábamos dispuestos a trabajar por ello, ni a
pagar su precio. Nos hemos dado cuenta de que estuvimos exigiendo demasiado.
Deseábamos que, de alguna manera, la gente, las cosas o los lugares nos hicieran sentir
felices, contentos y realizados. Ahora, en recuperación, hemos visto que sólo Dios puede
llevar a cabo esa tarea.
A través de nuestro Cuarto Paso hemos examinado las situaciones para ver que había
detrás de nuestras acciones. También es útil prestar atención a los sentimientos. Es
importante aprender a identificar lo que podamos sentir. Quizás nos interese buscar las
palabras en el diccionario para empezar a saber lo que significan. Es fácil decir: «Me
siento mal por esto o por aquello», pero necesitamos profundizar aún más para llegar a
comprender lo que estos sentimientos quieren decir. A continuación hay una lista de
palabras que te pueden ayudar a identificar los sentimientos:
culpabilidad vergüenza intolerancia
autocompasión resentimiento ira
depresión frustración confusión
soledad ansiedad engaño
desesperación fracaso miedo
negación soberbia incapacidad
A. Examina cada uno de los sentimientos de la lista de arriba, así como otros sentimientos que
hayas identificado en tu inventario. Haz una lista de los que experimentas más a
menudo y de las situaciones en las que suelen aparecer. Examina las circunstancias
de cada una de esas situaciones. Apunta las razones por las que te has sentido así y
pregúntate:
• ¿Cómo me afectó ese sentimiento?
• ¿Era adecuado ese sentimiento en esa situación?
• ¿Me comporté adecuadamente en esa situación?
• ¿Qué recuerdos me trajo?
B. Trata de ver qué papel desempeñó la autoobsesión y el egocentrismo en cada uno de esos
sentimientos y situaciones. Hazte las siguientes preguntas:
• ¿Me sentí o me porté como si tuviera razón en esa situación?
• ¿Fue egoísta mi conducta?
• ¿Qué esperaba de mí mismo o de los demás?
• ¿Me empeñé en salirme con la mía o me dio rabia al ver que no lo lograba?
• ¿Qué reacción tuve con mis sentimientos?
IV. La vergüenza y la culpabilidad. Una de las excusas más frecuentes que utilizamos para
no hacer el Cuarto Paso son nuestros «profundos y oscuros secretos». Esas situaciones
que nos han causado tanta vergüenza y culpabilidad, las cosas que nunca hemos
examinado suelen ser las más difíciles de escribir y compartir. El no querer enfrentarlas
puede ser un obstáculo en nuestra recuperación. Al tratar con la culpa y la vergüenza
debemos recordar que muchas de las cosas que ocurrieron se debieron a nuestra
enfermedad. Es importante que nos demos cuenta de que no somos responsables de
muchas de las cosas que hicimos durante nuestra adicción activa, aunque sí somos
responsables de nuestra recuperación.
Al llegar a este punto de tu inventario, tal vez hayas descubierto algunos sentimientos
de vergüenza. Es muy importante que ahondes en esas situaciones, ya que estos
sentimientos son la base de muchas de nuestras acciones. Por esta razón te animamos a
escribir con toda la honestidad posible.
Escribimos acerca de las situaciones que nos hacen sentir culpables e incluso sobre
aquellas en las que no hemos cometido ninguna falta. A veces nos sentimos culpables por
situaciones en las que no estábamos en falta. Es importante examinar cuidadosamente
este punto para poder identificar los sentimientos que todavía puedan estar afectándonos.
A. También es importante reconocer nuestros sentimientos y nuestros defectos de carácter en los
siguientes casos:
• ¿Cuáles son las cosas que nunca conté a nadie?
• ¿Qué había allí, que me impulsara a guardarlo en secreto?
• ¿Hubo algunas experiencias (por ejemplo de tipo sexual, económico, familiar o
relacionadas con el trabajo) que me crearan sentimientos de culpa,
vergüenza o confusión?
• ¿Recibía o infligía malos tratos físicos?
• ¿Dónde intervenían el miedo y el egocentrismo?
• ¿Por qué me quedaba aferrado a los sentimientos de culpa y vergüenza?
• ¿Cómo reaccionaba cuando las cosas no salían como esperaba?
• ¿Me culpaba por la mala conducta de otra persona?
• ¿De qué modo la culpa y la vergüenza afectaban otros aspectos de mi vida?
V. Los momentos en que nos sentimos víctimas. A lo largo de nuestra vida es posible que
nos hayamos creído víctimas. Puede que hayan existido numerosas razones para
sentirnos así. Por ejemplo: de niños, tal vez, hayamos recibido malos tratos físicos,
mentales y/o emocionales por parte de los adultos. En ese caso fuimos víctimas en el
estricto sentido de la palabra, puesto que no teníamos capacidad para protegernos.
Desgraciadamente, y por la razón que sea, muchos hemos desarrollado el hábito de
reaccionar frente a la vida y de percibir el mundo como si constantemente fuéramos
víctimas. El deseo de estar desamparados y querer ser rescatados, y, la negativa a asumir
la responsabilidad sobre nosotros, son claros aspectos de nuestra enfermedad.
Culpábamos a los demás y les guardábamos rencor por todas nuestras penas y, al mismo
tiempo, éramos incapaces de ver nuestro propio papel en los problemas que teníamos. Es
un círculo vicioso, nos encontramos una y otra vez en situaciones en las que pasamos de
víctimas a verdugos.
Al repasar nuestro pasado nos hemos dado cuenta de que necesitamos examinar las
situaciones en las que podríamos haber sido incitadores o receptores de vínculos abusivos.
Padecemos una enfermedad autodestructiva que exagera este tipo de problemas.
Nuestros deseos de recuperación pueden hacernos detallar exageradamente todo esto en
nuestro inventario. Juzgar honestamente estas situaciones nos puede dar una nueva
perspectiva que nos ayude a ver cómo nos hemos convertido en víctimas. A través de este
proceso, tenemos la oportunidad de librarnos de nuestros pensamientos y reacciones de
víctimas.
A. Contestemos preguntas de este tipo:
• ¿Me sentí víctima en alguna de las situaciones sobre las que escribí (o que todavía
me falte escribir)?
• ¿Qué esperaba de mis padres?
• ¿Sigo esperando lo mismo?
• ¿Cómo me comportaba de niño cuando no podía salirme con la mía?
• ¿Cómo me comporto en la actualidad cuando me pasa lo mismo?
• ¿De qué forma me comporto hoy en día como si fuera una víctima?
• ¿Qué siento en esas circunstancias?
• ¿Qué relación hay entre mi autoestima y esas situaciones?
• ¿De qué manera soy responsable de continuar con esa pauta de conducta?
VI. El miedo. Al haber observado de cerca nuestro egocentrismo, nuestros resentimientos y
nuestras relaciones personales, vimos que el miedo, la duda y la inseguridad yacían en el
centro mismo de gran parte de nuestra conducta. Queríamos aquello que queríamos en
ese preciso instante, y nos horrorizaba la idea de no poder conseguirlo. En el fondo
temíamos quedarnos desamparados. Muchos de nuestros defectos y sus manifestaciones
no eran más que torpes intentos de satisfacer nuestras necesidades y de poder cuidar de
nosotros mismos. Cuando lo miramos de cerca, nos damos cuenta de que tenemos miedo
de casi todo. Nuestros temores nos habían impedido hacer las cosas que queríamos hacer
y ser las personas que queríamos ser.
A. Hagamos una lista de todos nuestros miedos. Algunos de estos son: el miedo a lo
desconocido, al dolor, al rechazo, al abandono, a la responsabilidad, al compromiso,
a ser adultos, al éxito y/o al fracaso. Teníamos miedo de no tener nunca bastante, o
bien de perder lo que ya teníamos.
B. Contestemos las siguientes preguntas sobre nuestros temores:
• ¿Por qué tengo este miedo?
• ¿De qué manera este miedo me paraliza o impide que cambie?
• ¿Tengo miedo de sentir que dependo sólo de mí mismo?
• ¿Cómo reacciono frente a este miedo?
• ¿Cómo se manifiesta este miedo en mi vida actual?
VII. Las virtudes. Hemos examinado nuestras acciones, nuestros sentimientos, y hemos
descubierto la naturaleza exacta de nuestras faltas. Ahora ha llegado el momento de
considerar nuestras virtudes.
Ten presente que un examen de nosotros mismos debe incluir tanto lo positivo como
lo negativo. Al mirar nuestra conducta es importante que veamos qué es lo que
queremos cambiar en nuestro comportamiento. Nuestras virtudes nos proporcionan los
modelos que nos pueden servir como ejemplo. Ganamos en humildad cuando admitimos
honestamente que somos seres humanos, ni perfectamente buenos, ni completamente
malos. Estamos hechos de virtudes y defectos, y siempre podemos mejorar. Si no
conseguimos encontrar nada bueno dentro de nosotros, debemos investigar más
cuidadosamente. Si buscamos, seguramente encontraremos algunas virtudes. La
siguiente lista te puede ayudar a reconocer algunas virtudes en ti:
buena voluntad fe honestidad
receptividad conciencia de Dios paciencia
aceptación generosidad valor
bondad solidaridad confianza
tolerancia «estar limpio» perdón
amor saber compartir gratitud
Estas virtudes nos demuestran que no somos tan «malas personas» como creíamos y
nos dan ánimo y fuerza para seguir adelante. Estamos limpios y dispuestos a cambiar y a
crecer; estamos tomando medidas positivas para nuestra recuperación. Hemos puesto
nuestra vida y nuestra voluntad al cuidado de un Poder superior a nosotros y estamos
aprendiendo a vivir de acuerdo a una nueva serie de principios. Aquellas actitudes y
comportamientos que no nos funcionaron en el pasado, se modificarán a medida que
sigamos adelante con los pasos. Estamos intentando edificar una vida feliz en
recuperación y el Cuarto Paso es un claro esfuerzo en esa dirección.
A. Escribe un párrafo sobre cada una de las virtudes anotadas en la lista de arriba (sección VII).
Procura pensar en algún incidente del pasado o del presente en el que aparecieran
estas virtudes. Apunta ejemplos de tu vida diaria en los que practiques estas
virtudes. Es tan importante aquí, como en las otras secciones, no dejar nada de lado.
Si te resulta difícil reconocer en ti alguna virtud en particular, te sugerimos que
hables con tu padrino. Puedes hablar también con otros miembros de tu grupo a los
cuales respetes.
El talento de saber reconocer lo bueno de los demás, es una virtud en sí misma.
Este es el momento de utilizar este talento en tu propio beneficio: poder ser tan
buenos con nosotros mismos, como podemos llegar a serlo con los otros.
Descubrimos que al principio, muchas virtudes son simples posibilidades y que sólo
a través de la práctica se convierten en realidad.
¿Cuáles son los resultados de hacer sin temor un detallado inventario moral de nosotros
mismos? El Cuarto Paso nos ayuda a desprendernos de nuestros falsos conceptos y de nuestras
falsas percepciones de la vida, de la realidad y de nosotros mismos. El mundo de fantasías en el
que vivíamos durante la adicción activa se desvanece a medida que empezamos a ver y a
aceptar la vida tal cual es.
Ahora que hemos descubierto nuestros secretos, es hora de desprendernos de ellos. Los
defectos de carácter que habían destruido nuestra paz mental, empiezan a cambiar mediante el
trabajo continuo de los pasos. El hecho de poder ver la naturaleza exacta de nuestras faltas, nos
demuestra lo impotentes que en realidad somos. Vemos la futilidad de intentar vivir por medio
de nuestro propio esfuerzo. Al trabajar los pasos llegamos a creer en un Poder superior a
nosotros mismos. La honestidad del Cuarto Paso, nos reafirma el Tercero, ya que vemos total y
absolutamente el alivio que significa depender de un Poder Superior. Al practicar los principios
espirituales de honestidad, receptividad y buena voluntad, nos damos cuenta de que el amor, la
aceptación, la tolerancia, la fe, la autoestima y la confianza se vuelven posibles. Cuando vivimos
los Doce Pasos empezamos a librarnos del pasado, a tener la libertad de ser nosotros mismos y a
saber en realidad quiénes somos y qué somos. Este proceso es un alivio y un gran paso hacia la
libertad. Con este espíritu estamos listos para seguir caminando rumbo al Quinto Paso, para
compartir nuestro inventario con Dios y con otro ser humano.

Los Doce Pasos de Narcóticos Anónimos
1. Admitimos que éramos impotentes ante nuestra adicción, que nuestra vida
se había vuelto ingobernable.
2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podía
devolvernos el sano juicio.
3. Decidimos poner nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, tal
como lo concebimos.
4. Sin miedo hicimos un detallado inventario moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la
naturaleza exacta de nuestras faltas.
6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios eliminase todos estos
defectos de carácter.
7. Humildemente le pedimos que nos quitase nuestros defectos.
8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos hecho
daño y estuvimos dispuestos a enmendarlo.
9. Enmendamos directamente el daño causado a aquellas personas siempre
que nos fuera posible, excepto cuando el hacerlo perjudicaría a ellos o a
otros.
10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos
equivocábamos lo admitíamos rápidamente.
11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto
consciente con Dios, tal como lo concebimos, pidiéndole solamente conocer su
voluntad para con nosotros y la fortaleza para cumplirla.
12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos,
tratamos de llevar este mensaje a los adictos y de practicar estos principios
en todos los aspectos de nuestra vida.
Reimpresión de los Doce Pasos para su adaptación con el permiso de AA World Services, Inc.

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El padrinazgo, Revisado
Traducción de literatura aprobada por la Confraternidad de NA.
Copyright © 1993, 2004 by
Narcotics Anonymous World Services, Inc.
Reservados todos los derechos.
Una de las primeras sugerencias que muchos de nosotros escuchamos cuando
empezamos a asistir a las reuniones de NA es la de buscar padrino. Es posible que si
somos recién llegados no entendamos lo que significa. ¿Qué es un padrino? ¿De
dónde lo sacamos y cómo lo usamos? ¿Dónde lo encontramos? El propósito de este
folleto es servir de breve introducción al padrinazgo.
Nuestro Texto Básico nos dice que «el corazón de NA late cuando dos adictos
comparten su recuperación», y el padrinazgo consiste sencillamente en un adicto que
ayuda a otro. La calle de doble dirección llamada padrinazgo es una relación de cariño,
espiritual y compasiva que ayuda tanto al padrino como al ahijado.
¿QUIÉN es un padrino?
El padrinazgo es una relación personal y privada que puede significar cosas
diferentes para distintas personas. Para el propósito de este folleto, un padrino de NA
es un miembro de Narcóticos Anónimos que vive nuestro programa de recuperación y
está dispuesto a construir una relación especial, de apoyo y personal con nosotros. La
mayoría de los miembros consideran que un padrino, ante todo, puede ayudarnos a
trabajar los Doce Pasos de NA y, a veces, las Doce Tradiciones y los Doce Conceptos.
No necesariamente es un amigo, pero puede ser alguien en quien confiamos. Con
nuestro padrino podemos compartir cosas que tal vez no nos resultaría cómodo
compartir en una reunión.
Mi relación con mi padrino ha sido la clave para ir adquiriendo confianza en
otras personas y trabajar los pasos. Compartí con él el desorden total que era
mi vida, y él compartió conmigo que le había pasado lo mismo. Empezó a
enseñarme a vivir sin consumir drogas.
¿QUÉ hace un padrino?
Los padrinos comparten su experiencia, fortaleza y esperanza con sus ahijados.
Algunos describen a su padrino como una persona cariñosa y compasiva con la que
podemos contar para que nos escuche y apoye, pase lo que pase. Otros valoran la
objetividad y distancia que puede ofrecer un padrino y confían en su aporte directo y
franco, incluso aunque sea difícil de aceptar. Y hay quienes acuden a un padrino sobre
todo para obtener orientación a través de los Doce Pasos.
Alguien preguntó en una ocasión: «¿Para qué necesito un padrino?». Y el
padrino respondió: «Bueno, es bastante difícil ver el autoengaño… solo».
El padrinazgo funciona por la misma razón que funciona NA: porque los adictos en
recuperación comparten lazos comunes de adicción y recuperación y, en muchos
casos, pueden identificarse entre sí. El papel del padrino no es el de asesor legal o
financiero, ni el de padre, consejero matrimonial o asistente social. Tampoco es un
terapeuta que ofrece tratamiento profesional de ningún tipo. Es simplemente otro
adicto en recuperación dispuesto a compartir su viaje a través de los Doce Pasos.
A veces, al compartir nuestras inquietudes y preguntas con nuestro padrino, éste
también comparte sus propias experiencias. En otras ocasiones, tal vez no sugiera que
leamos o escribamos algo en concreto, o trate de responder nuestras preguntas sobre
el programa. Cuando somos nuevos en NA, un padrino puede ayudarnos a
comprender cosas del programa, el vocabulario de NA, el formato de las reuniones, la
estructura de servicio, el significado de los principios espirituales y la naturaleza del
despertar espiritual que tal vez nos resulten confusas.
¿QUÉ hace un ahijado?
Una de las sugerencias es tener contacto de forma habitual con nuestro padrino.
Además de llamarlo, podemos quedar en encontrarnos en las reuniones. Algunos
padrinos nos dirán con qué frecuencia esperan que los llamemos, mientras que otros
no fijan ese tipo de requisitos. Si no logramos encontrar un padrino que viva cerca,
podemos recurrir a la tecnología o el correo para mantenernos en contacto.
Independientemente de cómo nos comuniquemos, lo importante es que seamos
honestos y escuchemos con una mente abierta.
Confío en que mi madrina me dé una orientación general y un punto de vista
nuevo. Por lo menos es una caja de resonancia importante. A veces, lo único
que me hace falta es decir las cosas en voz alta a alguien para poder verlas
de otra manera.
Quizás nos preocupe ser una carga para nuestro padrino o madrina y dudemos a la
hora de ponernos en contacto con ellos, o tal vez pensemos que esperan de nosotros
algo a cambio. Pero la verdad es que se benefician tanto como nosotros de la relación.
En nuestro programa, creemos que sólo podemos mantener lo que tenemos en la
medida en que lo compartimos; al recurrir a nuestro padrino, en realidad lo ayudamos
a mantenerse limpio y recuperarse.
¿CÓMO conseguimos un padrino?
Para conseguir un padrino, lo único que tenemos que hacer es pedírselo a alguien.
Aunque es sencillo, puede que no sea fácil. A muchos nos da miedo preguntarle a
alguien que sea nuestro padrino. Es posible que durante la adicción activa hayamos
aprendido a no confiar en nadie, y la idea de pedirle a alguien que nos escuche y nos
ayude nos resulte ajena y nos asuste. Sin embargo, la mayoría de nuestros miembros
describen el padrinazgo como una parte fundamental de su recuperación. A veces, por
fin reunimos el valor y resulta que alguien nos dice que no. Si es así, tenemos que ser
constantes, tener fe y tratar de no tomarlo como algo personal. Probablemente las
razones de la otra persona no tengan nada que ver con nosotros: a lo mejor está muy
ocupada, tiene muchos ahijados está pasando por un momento difícil. En ese caso,
tenemos que reafirmar nuestra fe y pedírselo a otra persona.
Cuando elegí a mi madrina, parecía una entrevista. ¿Hacemos un buen
equipo? ¿Cuáles son tus expectativas y cuáles son las mías? Buscaba una
persona receptiva con la que me sintiera cómoda para hablar.
El mejor lugar para buscar un padrino es una reunión de NA. También puede
buscarse en otros eventos, como reuniones de servicio y convenciones. Al buscar un
padrino o madrina, la mayoría de los miembros procuran encontrar una persona de la
que puedan aprender a confiar, que parezca compasiva y participe activamente en el
programa. La mayoría, especialmente los miembros nuevos en NA, considera
importante que el padrino lleve más tiempo limpio que ellos.
Una buena regla general es buscar alguien con experiencias similares con quien
podamos identificarnos con respecto a nuestros esfuerzos y logros. Para la mayoría,
un padrino o madrina del mismo sexo facilita la identificación y ayuda a que nos
sintamos más seguros en la relación. Algunos creen que la igualdad de sexos no tiene
por qué ser un factor determinante. Somos libres de elegir nuestro padrino o madrina.
Sin embargo, se sugiere firmemente que evitemos entrar en una relación de
padrinazgo que pueda desembocar en atracción sexual. Ese tipo de atracción puede
distraernos de la naturaleza del padrinazgo e interferir en nuestra capacidad de
compartir honestamente entre ambas partes.
Cuando empecé a estar limpio, me sentía inseguro, solo y estaba dispuesto
a hacer lo que fuera para encontrar un poco de consuelo y compañía. Mi
tendencia natural era satisfacer esos deseos en lugar de concentrarme en lo
que debía hacer: sentar una base para mi recuperación. Gracias a Dios que
me encontré con miembros que me apoyaron y no se aprovecharon de mí en
esos primeros tiempos de recuperación.
A veces los miembros se preguntan si está bien tener más de un padrino. Aunque
algunos adictos eligen esta posibilidad, la mayoría pone reparos y explica que tener
más de un padrino podría tentarla a manipular para recibir las respuestas o la
orientación que quiere.
¿CUÁNDO debemos buscar un padrino?
La mayoría considera importante conseguir un padrino lo antes posible, mientras
que otros explican que es fundamental dedicarse un tiempo a buscar y tomar una
decisión informada. Ir a muchas reuniones nos ayuda a decidir con quién nos
sentimos cómodos y de quién podemos aprender a confiar. Mientras buscamos
padrino, si alguien se ofrece a serlo, no tenemos por qué decir que sí. Una de las
cosas que debemos recordar es que si tenemos un padrino o una madrina que nos
ayuda al principio de nuestra recuperación, más adelante, si esa persona ya no
satisface nuestras necesidades, somos libres de cambiarla por otra.
Comparo el momento oportuno de conseguir una madrina con ahogarse.
¡Necesitaba ese salvavidas/madrina inmediatamente!
Cuando somos nuevos en el programa, tenemos que recurrir a otros adictos en
busca de ayuda y apoyo. Nunca es demasiado pronto para pedir y usar números de
teléfono y empezar a compartir con otros adictos en recuperación. Nuestro programa
funciona por la ayuda que podemos ofrecernos mutuamente. Ya no tenemos por qué
seguir viviendo aislados: empezamos a formar parte de algo más grande que nosotros.
El padrinazgo nos ayuda a ver que, al llegar a NA, al fin hemos llegado a casa.
Tal vez tengas preguntas sobre el padrinazgo que este folleto no responda. Aunque
no haya respuestas «correctas» o «equivocadas» a tus preguntas —la experiencia de
nuestra confraternidad varía de una comunidad a otra, de un miembro a otro—,
tenemos un libro sobre el padrinazgo que se ocupa con mayor profundidad de
muchas cuestiones relacionadas con este tema.

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El triángulo de la autoobsesión
Al nacer sólo somos conscientes de
nosotros mismos, somos el universo. Sólo
percibimos nuestras necesidades básicas y,
si éstas están satisfechas, estamos contentos. A medida que nuestra conciencia se va
desarrollando, descubrimos el mundo exterior. Nos damos cuenta de que hay personas,
lugares y cosas alrededor y que éstos llenan
nuestras necesidades. En ese momento empezamos a reconocer diferencias y a desarrollar preferencias. Aprendemos a desear y
a escoger. Somos el centro de un universo
que crece y esperamos que se nos dé lo
que necesitamos y deseamos. La fuente de
nuestra satisfacción va de las necesidades
básicas, milagrosamente resueltas, a la satisfacción de nuestros deseos.
La mayoría de los niños, a través de su
experiencia durante cierto tiempo, se dan
cuenta de que el mundo exterior no puede
satisfacer todos sus deseos y necesidades.
Comienzan a conseguir con su propio
esfuerzo aquello que antes se les daba. A
medida que su dependencia de la gente,
los lugares y las cosas disminuye, empiezan
a recurrir a sí mismos. Se hacen más autosuficientes y aprenden que la alegría y la
felicidad provienen de dentro. La mayoría
continúa madurando; reconoce y acepta sus
fuerzas, sus debilidades y limitaciones. En
algún momento suele buscar la ayuda de un
poder superior a ellos, que les dé lo que no
pueden conseguir solos. Para la mayoría de
las personas, crecer es un proceso natural.
Los adictos, sin embargo, parece que
dudamos a lo largo del camino, que nunca
dejamos atrás el egocentrismo de la niñez
ni hallamos la autosuficiencia que otros
alcanzan. Continuamos dependiendo del
mundo que nos rodea y nos negamos a
aceptar que no se nos dará todo. Nos obsesionamos con nosotros mismos; los deseos y necesidades se convierten en exigencias. Llegamos a un punto en el cual resulta imposible el bienestar y la satisfacción. La gente, los lugares y las cosas no pueden llenar el vacío que tenemos dentro y reac- cionamos contra ellos con resentimiento, ira y miedo. El resentimiento, la ira y el miedo forman el «triángulo de la autoobsesión». Todos los defectos de nuestro carácter son manifesta- ciones de estas tres reacciones. La obsesión con nosotros mismos es el centro de nuestra locura. El resentimiento es el modo en que la mayoría de nosotros reaccionamos contra el pasado. Consiste en revivir una y otra vez en nuestra mente las experiencias del pasado. La ira es la forma en que afronta- mos el presente. Reaccionamos así contra la realidad y la negamos. Miedo es lo que sentimos cuando pensamos en el futuro. Es nuestra respuesta a lo desconocido; lo con- trario a una ilusión. Estos tres elementos son manifestaciones de nuestra autoobsesión. De esta forma reaccionamos cuando la gente, los lugares y las cosas (el pasado, el presente y el futuro) no están a la altura de nuestras exigencias. En Narcóticos Anónimos se nos da una nueva forma de vivir y un conjunto de herramientas nuevas: los Doce Pasos que practicamos lo mejor que podemos. Si nos mantenemos limpios y aprendemos a usar estos principios en todos los aspectos de nuestra vida, ocurre un milagro. Nos libra- mos de las drogas, de la adicción a ellas y de la obsesión con nosotros mismos. El resen- timiento es reemplazado por la aceptación, la ira por el amor y el miedo por la fe. Tenemos una enfermedad que al final nos obliga a buscar ayuda. Somos afortunados de que se nos dé una alternativa, una última oportunidad. Debemos romper el «trián- gulo de la autoobsesión», debemos crecer o morir. La forma en que reaccionamos frente a las personas, los lugares y las cosas: Negativo Positivo Resentimiento Pasado Aceptación Ira Presente Amor Miedo Futuro Fe
Narcotics Anonymous®
Narcóticos Anónimos
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Reservados todos los derechos
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World Service Off ce–CANADA
Mississauga, Ontario
World Service Off ce–EUROPE
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T +32/2/646 6012
World Service Off ce–IRAN
Tehran, Iran
www.na-iran.org
Traducción de literatura aprobada
por la Confraternidad de NA.
Narcotics Anonymous, y The NA Way
son marcas registradas de la
Narcotics Anonymous World Services, Incorporated.
ISBN 978-1-55776-092-0 Spanish 7/12
WSO Catalog Item No. SP-3112
IP Nº 12-SP
El triángulo
de la
autoobsesión

IP #13 Descarga

De los adictos jóvenes, para los adictos jóvenes 3
Este folleto ha sido preparado por miembros jóvenes de
Narcóticos Anónimos que se mantienen limpios y han
descubierto una nueva forma de vida. Adictos jóvenes de
distintas partes del mundo, de diferentes idiomas, dejan de
consumir y se mantienen limpios en NA. Escribimos este
material para compartir la experiencia de vivir el mensaje de
NA: que cualquier adicto, por muy joven que sea, puede dejar
de consumir drogas, perder el deseo de consumirlas y descubrir
una nueva forma de vida.
La mayoría de nosotros, como miembros jóvenes,
no llegamos a Narcóticos Anónimos en busca de
una nueva forma de vida. Simplemente estábamos
cansados de la forma de vida que teníamos.
Pasábamos gran parte del tiempo enfadados, solos,
lastimados o asustados. Aparentemente, drogarnos
era lo único que nos ayudaba, pero las drogas
muy pronto convirtieron la vida en algo más difícil
aún. Estábamos cansados del dolor y la confusión,
pero no queríamos ni pensar en que las drogas
pudieran estar empeorando nuestros problemas.
Independientemente de si creíamos o no que
fuéramos adictos, nos costaba imaginar la idea de
dejar las drogas. Y si contemplábamos la posibilidad
de parar, por lo general la idea no nos duraba mucho
tiempo.
Si todo esto te suena, a lo mejor eres como nosotros.
Este folleto es nuestra oportunidad de compartir
[vivir]
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lo que hemos aprendido: no éramos demasiado
jóvenes para ser adictos, ni somos demasiado
jóvenes para estar limpios. Dejamos de consumir
y estamos descubriendo una nueva forma de vida.
Tal vez no veas demasiados miembros jóvenes en
las reuniones a las que acudes, pero si te mantienes
limpio y sigues yendo, nos encontrarás.
Cuando llegamos a Narcóticos Anónimos, vimos
cómo se trataban los miembros entre sí. Vimos algo
honesto y real. Escuchamos a otros adictos compartir
que ya no tienen que consumir drogas. Escuchamos
a otros adictos hablar de avanzar a través del miedo,
de vivir el programa de NA y de tener la libertad de
tener un tipo de vida diferente. Había otras personas
en nuestra vida que aparentemente intentaban
controlarnos, pero los miembros de NA sólo nos
ofrecían su experiencia, fortaleza y esperanza. Nos
dijeron que no teníamos por qué volver a consumir,
incluso aunque tuviéramos ganas. Empezamos a
sentir que formábamos parte del grupo.
Como no siempre veíamos a otros jóvenes en las
reuniones a las que íbamos, nos preguntamos si
no éramos demasiado jóvenes para ser adictos, o
demasiado jóvenes para empezar a estar limpios.
Con el apoyo de otros miembros, nos mantuvimos
limpios a pesar de todo y establecimos relaciones
4 IP #13
[confianza]
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Cuando leyeron eso de «una persona
adicta es aquella…», me pregunté si
había que ser adulto para tocar
fondo y empezar a estar limpio.
De los adictos jóvenes, para los adictos jóvenes 5
con personas de todas las edades en Narcóticos
Anónimos. Es posible que no hayamos consumido
drogas durante tanto tiempo, pero hemos aprendido
que la adicción va mucho más allá del consumo de
drogas. Cuando llegamos a NA por primera vez,
nos resultaba más fácil relacionarnos con gente de
nuestro mismo ambiente o que había consumido
las mismas drogas que nosotros. Después de
conocer a otros adictos, nos dimos cuenta de que
teníamos los mismos pensamientos y sentimientos,
independientemente de lo mayores o jóvenes que
fuéramos o de dónde viniéramos.
¿De veras soy adicto?
Antes de llegar a NA, muchos pensábamos que
nuestro consumo de drogas era una fase normal,
una parte natural de nuestro desarrollo. Quizás
intentamos poner la edad como excusa, pero pronto
se nos hizo difícil negar que las drogas no nos hacían
la vida más fácil. Es posible que actuáramos como si
no nos importara nada, pero por dentro sabíamos
que hacíamos más sacrificios por las drogas de los
que queríamos.
Cuando descubrimos NA, nos pareció que quizá
éramos demasiado jóvenes para empezar a estar
limpios. Quizás pensábamos que la adicción era una
cosa física y que había que consumir determinados
tipos de drogas durante mucho tiempo para volverse
adicto. Pero en las reuniones nos enteramos de que
NA describe la adicción como algo que nos afecta de
tres maneras principales: mente, cuerpo y espíritu.
El problema no era tanto lo que nos hacían las
drogas, sino cómo las consumíamos. Las drogas
no tenían que crear dependencia o ser físicamente
adictivas para que desarrolláramos un problema.
Nuestro consumo estaba marcado por la obsesión,
la compulsión y el egocentrismo. Pensábamos
obsesivamente en las drogas y el estilo de vida ligado
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6 IP #13
a su consumo. Consumíamos compulsivamente
incluso cuando no queríamos o nos decíamos que
no lo haríamos y, una vez que empezábamos, no
podíamos parar. En nuestro completo egocentrismo,
sacrificábamos lo que hiciera falta para sentirnos
diferentes, aunque eso significara hacernos daño a
nosotros o lastimar a las personas que nos querían.
La mayoría de las veces nos quedábamos resentidos,
enojados y asustados.
Sintonizamos con los miembros que compartían ese
tipo de sentimientos, aunque su consumo hubiera
sido muy diferente al nuestro. Nos dimos cuenta de
que no importaba el tipo de droga, no importaba
si sólo consumíamos los fines de semana, o si
consumíamos antes, durante o después de la
escuela. Perdimos el control de nuestro consumo de
drogas y, para poder seguir consumiendo, hicimos
cosas de las cuales no estábamos orgullosos.
Acabamos por sentirnos solos y avergonzados. A los
adictos, el consumo de cualquier droga nos lleva a
la misma pérdida de control y a la misma sensación
de desesperación.
Que seamos jóvenes no significa que la adicción
sea menos mortal para nosotros. Siempre que
estemos preparados, podemos tomar la decisión
de mantenernos limpios. Cuando oímos a otros
miembros hablar de tocar fondo, sabemos que
nuestro fondo llega en el momento en que dejamos
de cavar. El único requisito para ser miembro es
el deseo de dejar de consumir, así que cualquier
persona que encuentre NA, joven o mayor, tiene la
oportunidad de conocer una nueva forma de vida.
[compartir]
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De los adictos jóvenes, para los adictos jóvenes 7
El padrinazgo
El padrinazgo nos enseña a contarle a alguien lo
que nos pasa de verdad. Aprendemos a descubrir lo
que nos sucede por dentro y empezamos a aceptar
sugerencias y a practicar los Doce Pasos en nuestra
vida. La cualidad más importante en un padrino es
que sea una persona en la que podamos confiar y un
ejemplo de lo que queremos en la vida. Trabajar los
pasos con un padrino nos ayuda a abordar la forma
en que se expresa la adicción en nuestra vida, aunque
hayamos dejado de consumir drogas. La obsesión
y la compulsión pueden afectar a la manera en que
nos enfrentamos al sexo, la comida, el dinero, las
relaciones emocionales, los videojuegos, Internet y
muchos otros campos. La adicción puede distorsionar
cualquier comportamiento o sentimiento que pase a
ser un sustituto de la forma en que consumíamos
drogas.
Muchos de nosotros también hemos tenido experiencias de depresión, ansiedad, ira, automutilación
y trastornos alimenticios. El padrino o la madrina
suele ser la primera persona en la que confiamos lo
suficiente para hablar de nuestros problemas. Cuando nos abrimos, un padrino nos puede ayudar a buscar soluciones.
Sexo, drogas y…
Para los jóvenes, entenderse con la propia sexualidad
en recuperación puede resultar difícil. Nuestras
experiencias con el sexo pueden incluir cualquier
]
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8 IP #13
cosa, desde orientación sexual a las rupturas, el
embarazo, la ingobernabilidad, la confusión y la
vergüenza o la culpa por las cosas que hemos hecho
o que nos han pasado. En recuperación oímos un
montón de opiniones y sugerencias sobre el sexo
y las relaciones emocionales. Tal vez no siempre
hagamos caso de lo que nos dicen, pero podemos
hacer el esfuerzo de hablar abiertamente con
nuestro padrino y con otros miembros en los cuales
confiamos. A veces, lo que sentimos con respecto
al sexo y las relaciones emocionales hace que las
drogas parezcan otra vez la solución. En cambio,
compartimos lo que nos está pasando y pedimos
orientación y apoyo. La recuperación nos ayudará
a superar limpios nuestros sentimientos. Cuando
compartimos honestamente lo nuestro, somos un
ejemplo para los demás.
Era menor de edad
Si nuestros padres, tutores u otros adultos tienen
que aprobar nuestras decisiones, puede que no
siempre nos permitan ir a las reuniones de NA o
hacer otros cambios sugeridos por el programa. Una
cosa que podemos decidir por nosotros mismos es
mantenernos limpios. Tal vez tenga que pasar un
tiempo hasta que dispongamos de la libertad de
vivir como queremos, pero podemos aferrarnos a
nuestra decisión de recuperarnos, aunque sea difícil.
Si podemos ir a las reuniones, en ellas los miembros
nos dirán que creen en nosotros y que podemos
mantenernos limpios si tenemos constancia,
pedimos ayuda y aceptamos sugerencias.
La gente que me rodea
sigue consumiendo drogas
Cuando dejamos de consumir, es posible que otros
adictos en recuperación nos digan que dejemos «los
viejos amigos, los viejos lugares y las viejas cosas»,
pero a veces no podemos. No podemos alejarnos de
algunas personas si vivimos con ellas, estudiamos
con ellas o estamos encerrados con ellas. Tal vez
nuestros amigos o los miembros de nuestra familia
consuman delante de nosotros, y esto hace que nos
resulte más duro concentrarnos en la recuperación.
Sabemos que no tenemos por qué volver a consumir
nunca más, pero es difícil quitarnos las drogas de la
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De los adictos jóvenes, para los adictos jóvenes 9
[libertad]
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Estaba muy entusiasmada con la
recuperación después de mi primera
reunión de NA. Pero después tenía que
irme a casa y estar con mi familia. Se
pasaban las noches de juerga hasta
tarde. Podía encerrarme en mi habitación,
pero el ruido y el olor me llegaban igual.
10 IP #13
cabeza si las vemos en nuestra vida todos los días.
Si tenemos ganas de consumir, pedimos ayuda a
los compañeros de NA. Si no podemos encontrar
otros adictos, leemos literatura de NA, escribimos
un diario, tratamos de ponernos en contacto con un
Poder Superior o hablamos con amigos o familiares
que no consuman. Nos mantenemos limpios pase lo
que pase. Las ganas de consumir van y vienen, pero
pierden fuerza cuando pedimos ayuda.
Un programa espiritual,
no religioso
Tal vez nuestros padres o tutores nos exijan que
practiquemos su religión hasta que seamos lo
suficientemente mayores para elegir por nuestra
cuenta. Puede que se pregunten si NA no nos
enseñará cosas que contradigan sus creencias
religiosas o si no nos presionarán para adoptar otra
religión. Recordemos que NA no compite ni está en
conflicto con la religión, ni tampoco tenemos que
volvernos religiosos para mantenernos limpios. Los
Doce Pasos nos animan a ponernos en contacto
con nuestras propias creencias. Podemos explicar
a nuestros padres que Narcóticos Anónimos no
respalda ni se opone a ninguna religión. Quizá
simplemente tengamos que respetar los deseos
de nuestros padres hasta que podamos elegir por
nosotros mismos.
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Mi primera convención de NA fue
realmente un punto de inflexión. Conocí
a miembros jóvenes de todas partes. Al
cabo de unos meses, cuando fui a otra
convención, personas que vivían lejos
todavía se acordaban de mi nombre. Supe
de verdad que formaba parte de NA.
De los adictos jóvenes, para los adictos jóvenes 11
Era el único miembro joven
de NA
Algunos sentimos una especie diferente de
aislamiento porque somos los únicos jóvenes en
la comunidad de NA en la que vivimos. Podemos
juntarnos con miembros después de las reuniones,
pero a veces tenemos ganas de estar con gente de
nuestra edad. Puede ser muy difícil rechazar los
sentimientos de ser diferentes y únicos cuando se es
la persona más joven del grupo. Podemos procurar
acudir a eventos de NA donde tengamos oportunidad
de conocer a otros adictos en recuperación de
nuestra edad. En todo el mundo hay jóvenes que se
mantienen limpios. También podemos relacionarnos
con miembros jóvenes de NA de otros lugares por
medio de la tecnología e Internet. Los grupos de chat
online relacionados con la recuperación, las listas de
email y los sitios de redes sociales hacen posible
mantenerse en contacto con miembros de todo
el mundo. No sirven para reemplazar la asistencia
a las reuniones en la vida real, pero nos dan la
oportunidad de relacionarnos con otros miembros
de nuestra edad para intercambiar experiencias
sobre estar limpios y ser jóvenes.
Si nos mantenemos limpios, tenemos la oportunidad
de ser ese único adicto joven que da la bienvenida en
nuestras reuniones a otros jóvenes y de trasmitirles
lo que necesitamos saber: que está bien ser joven
en NA. Les decimos que NA funciona, incluso
para los jóvenes. Somos una prueba viviente–nos
mantenemos limpios sólo por hoy.
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12 IP #13
La recaída
Los jóvenes en recuperación tal vez tengamos
amigos en NA que hayan vuelto consumir a pesar
de haber logrado parar. Duele ver a personas que
se marchan de NA, especialmente si nos hemos
hecho amigas de ellas. La recuperación nos ha
ayudado tanto que nos resulta terrible imaginarnos
a nuestros amigos sufriendo la adicción activa. Por
mucho que queramos, no podemos hacer que nadie
deje de consumir. Simplemente intentamos ser un
ejemplo vivo de lo que la recuperación tiene para
ofrecer. Compartimos desinteresadamente lo que
hemos recibido. Algunos adictos no querrán lo que
tenemos. Compartimos nuestra esperanza para que
sepan dónde encontrarla cuando estén preparados
para probar algo diferente. Recordamos lo que dice
nuestra literatura: «A veces, una recaída puede
sentar las bases de una completa libertad». Nos
mantenemos cerca de miembros que llevan tiempo
limpios y pueden identificarse con el dolor y la
frustración de ver a compañeros que llegan y se van.
Recordamos que, aunque seamos jóvenes, podemos
mantenernos limpios durante el resto de nuestra
vida si lo hacemos sólo por hoy. Nuestra literatura
y nuestra experiencia afirman que «nunca hemos
visto recaer a una persona que viva el programa
de Narcóticos Anónimos». Para mayor información
sobre la recaída, puedes consultar el capítulo siete
del Texto Básico, Narcóticos Anónimos, titulado «La
recuperación y la recaída» o el folleto informativo La
recuperación y la recaída.
Los miembros me ayudaron
a sentirme seguro en NA
Narcóticos Anónimos no es inmune a los peligros que
encontramos en el resto de la sociedad. Las personas
de NA en las que confiamos pueden ayudarnos a
evitar caer en situaciones financieras, amorosas
o sexuales con aquellos para quienes nuestro
bienestar tal vez no sea lo principal. Establecemos un
vínculo de confianza con otros miembros a los que
vamos conociendo poco a poco. Empezamos con un
padrino o madrina que puede ayudarnos a conocer
a otros miembros. Conocemos a otras personas en
lugares públicos hasta que nos sentimos cómodos
con ellas. Si nos encontramos en situaciones
incómodas, hablamos con otros miembros en los
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Cuando empecé a estar limpia, me
preguntaba cómo celebraría el final
de mis estudios o mis cumpleaños. ¿Qué
pasaría cuando fuera mayor de edad y
pudiera entrar en un bar a tomarme
una copa? Y si alguna vez me casaba,
¿podría brindar?, ¿qué les serviríamos
a los invitados?.
De los adictos jóvenes, para los adictos jóvenes 13
que confiamos–no tenemos por qué guardarnos nada
para nosotros. Las personas que se preocupan por
nuestro bienestar se ganarán pacientemente nuestra
confianza y no nos presionarán para ponernos en
situaciones incómodas. No se tarda mucho en crear
una red de personas cercanas con la cuales nos
sentimos seguros.
Enfrentarnos a los
acontecimientos de la vida
sin drogas
Como somos jóvenes, por lo general tenemos los
grandes acontecimientos de la vida por delante.
Tal vez nos parezca imposible enfrentarnos sin
consumir a sucesos tales como acabar los estudios,
alcanzar la mayoría de edad para beber legalmente
y otras celebraciones. Nuestros amigos y familiares
no siempre entenderán las razones por las que nos
mantenemos limpios, especialmente en situaciones
en las cuales es habitual tomar bebidas alcohólicas.
Le pedimos a la gente que nos acompaña en
nuestra vida que apoye nuestra decisión y, en esas
situaciones, dependemos del apoyo de nuestro
padrino y nuestros amigos de recuperación.
Podemos pedir a algunos compañeros de NA que
nos acompañen si nos sentimos incómodos solos.
Nos ayudan a recordar que limpios podemos superar
cualquier cosa.
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14 IP #13
Algo más será revelado…
La mayoría de las personas que llegan a NA, por
muy mayores que sean, aún tienen que crecer. El
centro de nuestra enfermedad es la auto-obsesión.
Lo que significa que todos los recién llegados luchan
con el mismo infantilismo, independientemente
de su edad. Aprendemos a trabajar un programa
de recuperación junto con nuestros compañeros:
los ayudamos cuando podemos y aceptamos su
ayuda cuando corresponde. Tal vez parezcamos o
nos sintamos diferentes a los miembros mayores,
pero todos estamos limpios sólo por hoy. Cuando
nos abrimos a otros miembros, vemos que tenemos
mucho más en común de lo que pensábamos.
Narcóticos Anónimos hace posible que los adictos de
cualquier edad crezcan y maduren estando limpios y
en recuperación. Sólo por hoy, tenemos toda la vida
por delante. Si nos mantenemos limpios, tenemos
la libertad de convertirnos en esas personas que
queremos ser.

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IP #14 Descaraga

La experiencia de un adicto
con la aceptación, la fe
y el compromiso
Cuando llegué al programa de NA había
identificado mi problema: tenía el deseo
de dejar de consumir, pero no sabía cómo.
Debido a la naturaleza de la adicción toda
mi personalidad estaba centrada en obtener
drogas, consumirlas y cómo encontrar la
forma de conseguir más. Todos los rasgos
de mi personalidad reforzaban esta obsesión
conmigo mismo. Era tan egocéntrico, que
intentaba gobernar mi vida manipulando a
la gente y las circunstancias en mi provecho.
Había perdido todo control. A pesar de que
sabía que me estaba autodestruyendo, la obsesión me forzaba a consumir drogas repetidamente en contra de mi voluntad y de mi
instinto básico de supervivencia. Enajenado
y completamente desesperado, dejé de luchar y acepté que era un adicto, que mi vida
era completamente ingobernable y que no
tenía ningún control sobre la enfermedad.
Mi fuerza de voluntad no podía cambiar mi
cuerpo enfermo que ansiaba compulsivamente consumir drogas. Mi autocontrol no
podía cambiar mi mente enferma, obsesionada con la idea de consumir sustancias
que alteraran mi estado de ánimo, para así
eludir la realidad. Ni siquiera mis más altos
ideales podían transformar mi espíritu enfermo, astuto, insidioso y completamente
egocéntrico. Tan pronto como pude aceptar
la realidad de mi impotencia, ya no necesité
consumir drogas. Esta aceptación de mi
condición (mi impotencia ante la adicción y
la ingobernabilidad de mi vida) fue la clave
de mi recuperación.
Con la ayuda de los adictos en recuperación que asistían a las reuniones de NA me
mantuve abstinente de minuto en minuto,
de hora en hora, de día en día. Todavía quería drogarme. No podía concebir la vida sin drogas. Al dejar de luchar me sentí todavía más impotente que antes, y para hacer fren- te a la situación, mi mente me decía que debía volver a consumir. La aceptación de mi impotencia y la ingobernabilidad de mi vida me dejaron con la necesidad de encon- trar una fuerza más poderosa que mi enfer- medad para poder cambiar mi naturaleza autodestructiva. La gente que conocí en las reuniones me dijo que había encontrado un poder más grande que su adicción en el pro- grama de NA. Estas personas se mantenían limpias durante meses y años, incluso ya no querían consumir. Me contaron que podía perder el deseo de tomar drogas viviendo el programa de NA. No tuve más opción que creerles. Había probado médicos, psiquia- tras, hospitales, manicomios, cambios de trabajo, matrimonios, divorcios y todo había fracasado. Parecía inútil, pero en NA vi una esperanza. Encontré adictos recuperándose de su enfermedad. Llegué a creer que podía aprender a vivir sin drogas. En NA encontré la fe que necesitaba para empezar a cam- biar. A esta altura ya había parado de consumir, pero aún no creía que pudiera seguir absti- nente. Todavía pensaba y sentía como un adicto, sólo que no consumía. Mi personali- dad y carácter eran los mismos de siempre. Todo en mí reforzaba mi autodestrucción. Necesitaba cambiar o empezaría a consu- mir otra vez. Había aceptado mi condición y suponía que podía recuperarme. Para poder hacerlo, tuve que comprometerme del todo con los principios espirituales del programa de NA. Con la ayuda de mi padrino decidí poner mi vida y mi voluntad al cuidado de Dios, tal como yo entiendo a Dios. Para mí, ese fue un paso decisivo. Esta decisión exige acepta- ción continua, una fe que vaya aumentando y un compromiso diario con el proceso de recuperación. La decisión de poner mi vida al cuidado de Dios exigía que tomase mayor conciencia de mí mismo y que intentase ac- tivamente cambiar mi forma de enfrentarme a la realidad. Este compromiso introdujo la honestidad en mi vida. Así es cómo funciona para mí el programa de NA: acepto mi enfer- medad, tengo fe en que el programa pueda cambiarme y me comprometo a seguir los principios espirituales de recuperación. A partir de ahora, es esencial tomar medi- das. Si no cambio, me sentiré desdichado y volveré a consumir drogas. Las medidas su- geridas por el programa de NA pueden cam- biar mi personalidad y carácter. Me examino a mí mismo honestamente, escribo lo que he hecho y cómo me sentía. Me muestro totalmente a Dios, tal como yo lo concibo, y a otro ser humano, explicando mis miedos más escondidos, enfados y resentimientos. Al hacerlo, el pasado ya no controla mi vida y hoy tengo la libertad de vivir de acuerdo con mis ideales. Empiezo a comportarme de forma diferente y a estar preparado para que Dios, tal como yo lo concibo, me con- vierta en la clase de persona que él quiere que yo sea. He empezado a desarrollar una imagen razonable de mí mismo, basada en la rea- lidad, al pedir que pueda librarme de mis defectos. He aprendido cómo perdonar a los demás y a mí mismo, enmendando el daño que he causado a otras personas. Reviso mi comportamiento con regulari- dad y corrijo mis errores lo más pronto po- sible. Continuamente desarrollo y aumento mi confianza y fe en principios espirituales. Aporto cosas a los demás, compartiendo mi experiencia y nuestro programa, e intento vivir los principios que he aprendido. Estos Doce Pasos me han permitido dejar las drogas, quitándome el deseo de consu- mir, y me han dado un nuevo modo de vivir.
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La experiencia
de un
adicto con
la aceptación,
la fe y
el compromiso

IP #15 Descarga

La información pública y el
miembro de NA
Llevar el mensaje de NA ha sido una parte
importante de la recuperación de muchos
de nuestros miembros y a algunos nos ha
ayudado a descubrir y desarrollar nuestras
capacidades. Con tu apoyo, el mensaje de
recuperación de NA puede llegar a mucha
gente. La participación en el comité de IP
nos da la oportunidad de producir un cambio positivo en la vida de los demás.
¿Qué es la información pública?
El papel del comité de IP es garantizar
que el público tenga a su disposición una
información clara y precisa sobre NA. La
demanda de información sobre nuestra confraternidad crece día a día. Formar parte de
un comité que ayuda a que los adictos que
todavía sufren se acerquen a nuestra confraternidad es tan gratificante que no se puede
expresar con palabras, sólo se puede sentir.
¿Cuál es la responsabilidad del
miembro de NA?
Cuando nos identificamos como miembros de NA, debemos asumir la responsabilidad de nuestro comportamiento en público.
Es una forma de información pública. Tal vez
las personas que no están muy familiarizadas con nuestro programa nos vean como
representantes de NA. El modo en que mantenemos las instalaciones en las que nos
reunimos también influye sobre la imagen
pública de NA en su conjunto.
Cuando nos piden que demos información o hagamos una presentación sobre
Narcóticos Anónimos, estamos practicando otra forma de servicio de información
pública. Cuando se recibe una solicitud,
se debe notificar a un miembro del comité
de IP. Si ningún miembro de IP está disponible, debemos transferir la solicitud a un representante de servicio de grupo (RSG) o a un responsable del área. Manejamos las solicitudes de esta manera porque cada una requiere atención apropiada e inmediata. Cuando recibas una solicitud, recuerda que no te la hacen a título personal sino a NA en su conjunto. ¿Cuál es la importancia del anonimato? En este programa usamos el «nosotros», y, en información pública, el concepto «yo no puedo, nosotros sí podemos» es funda- mental. La base espiritual de nuestro anoni- mato puede quedar seriamente dañada por miembros que actúen independientemente. No damos nuestro apellido ni aparece- mos en los medios de comunicación como miembros de Narcóticos Anónimos. Como parte de nuestro programa de recuperación espiritual, evitamos la promoción personal a favor de un estilo de servicio más humilde. Según nuestra experiencia, los miembros que se convierten en «estrellas de los me- dios de comunicación» por pertenecer a NA corren el riesgo de poner en peligro los fun- damentos espirituales de su recuperación y de transmitir al público una perspectiva inexacta de la recuperación en NA. ¿Cómo participan los miembros en este servicio? Cada miembro tiene un lugar en el comité de información pública. En IP se valoran y se necesitan las propuestas, lás sugerencias, las opiniones y la participación de todos. Te invitamos cordialmente a ir a las reuniones del comité de IP. Como en la mayoría de los comités de servicio, siempre vienen bien unas manos y unas mentes dispuestas. ¿Cómo se hace el trabajo? Por lo general, los grupos se unen para formar un comité de servicio de área (CSA). Es un subcomité del CSA el que se ocupa de prestar los servicios de información pública. El comité de IP recibe solicitudes de distin- tas procedencias: de individuos, organismos y medios de comunicación. He aquí algunas formas de ofrecer infor- mación al público: 1. Responder a las solicitudes en las que nos piden oradores para iglesias, orga- nizaciones cívicas, escuelas o medios de comunicación. 2. Preparar y distribuir carteles, folletos y otros anuncios para informar al público cómo puede localizarnos. 3. Días de aprendizaje y talleres. 4. Enviar por correo listas de reuniones, cartas informativas y folletos a la gente que pueda estar en contacto con adic- tos. 5. Cooperar con el comité de hospitales e instituciones en proyectos coincidentes. 6. Si no se dispone de una línea de telé- fono independiente o una oficina para comités, el comité de IP puede asumir la responsabilidad de tener una línea telefónica. Habla con un RSG o con algún miembro del comité local de IP para participar en alguna de estas actividades. Sólo podemos conservar lo que tenemos en la medida en que lo compartimos. Eso es precisamente lo que nos permite el servicio en el comité de información pública.
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La
información
pública y el
miembro de
NA

IP #16 Descarga

IP Nº 16-SP
Para el
recién
llegado

Para el recién llegado
NA es una confraternidad o asociación sin
ánimo de lucro compuesta por hombres y
mujeres para quienes las drogas se habían
convertido en un problema muy grave. Somos adictos en recuperación y nos reunimos
con regularidad para ayudarnos a permanecer «limpios». No se pagan cuotas ni honorarios. El único requisito para ser miembro es
el deseo de dejar de consumir.
No tienes que estar limpio cuando llegas,
pero después de tu primera reunión te sugerimos que sigas viniendo y que vengas «limpio». No tienes que esperar una sobredosis
ni a ir a la cárcel para recibir ayuda de NA,
ni tampoco debes pensar que la adicción es
un estado sin esperanzas de recuperación.
Es posible superar el deseo de consumir
drogas con la ayuda del programa de los
Doce Pasos de Narcóticos Anónimos y la
confraternidad de adictos en recuperación.
La adicción es una enfermedad que puede afectar a cualquiera. Algunos de nosotros
consumíamos drogas porque nos gustaban,
mientras que otros lo hacíamos para reprimir los sentimientos que teníamos. Otros,
sufríamos de dolencias físicas o mentales
y nos hicimos adictos a los medicamentos
que nos recetaban durante la enfermedad.
Algunos tomamos drogas unas cuantas veces para estar en «onda» con el grupo de
amigos y después nos dimos cuenta de que
no podíamos parar.
Muchos de nosotros tratamos de vencer
la adicción y en ocasiones nos fue posible
hacerlo durante un tiempo, pero luego, por
lo general, volvíamos a consumir más que
antes.
Las circunstancias en realidad no importan. La adicción es una enfermedad progresiva como la diabetes. Somos alérgicos
a las drogas. El final es siempre el mismo:
cárceles, hospitales o la muerte. Si la vida
se ha vuelto ingobernable y quieres vivir sin
la necesidad de consumir drogas, nosotros
sabemos cómo hacerlo. Aquí están los Doce
Pasos de Narcóticos Anónimos que usamos
diariamente para que nos ayuden a superar
nuestra enfermedad.
1. Admitimos que éramos impotentes ante
nuestra adicción, que nuestra vida se
había vuelto ingobernable.
2. Llegamos a creer que un Poder superior
a nosotros mismos podía devolvernos el
sano juicio.
3. Decidimos poner nuestra voluntad y
nuestra vida al cuidado de Dios, tal
como lo concebimos.
4. Sin miedo hicimos un detallado inventario moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante Dios, ante nosotros
mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.
6. Estuvimos enteramente dispuestos a
dejar que Dios eliminase todos estos
defectos de carácter.
7. Humildemente le pedimos que nos quitase nuestros defectos.
8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos hecho daño
y estuvimos dispuestos a enmendarlo.
9. Enmendamos directamente el daño
causado a aquellas personas siempre
que nos fuera posible, excepto cuando
el hacerlo perjudicaría a ellas o a otras.
10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos rápidamente.
11. Buscamos a través de la oración y la
meditación mejorar nuestro contacto
consciente con Dios, tal como lo concebimos, pidiéndole solamente conocer
su voluntad para con nosotros y la fortaleza para cumplirla.
12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos,
tratamos de llevar este mensaje a los
adictos y de practicar estos principios
en todos los aspectos de nuestra vida.
La recuperación no termina sólo con estar
limpios. Al abstenernos de todas las drogas
(y esto también se refiere al alcohol y a la
marihuana) encaramos sentimientos que
nunca antes pudimos enfrentar con éxito.
Hasta percibimos algunos que en el pasado no éramos capaces de sentir. Debemos
estar dispuestos a ir al encuentro de viejos
y nuevos sentimientos a medida que se
presenten.
Aprendemos a tener estos sentimientos y
nos damos cuenta de que no pueden hacernos daño a no ser que nos dejemos influir
por ellos. En vez de hacer algo guiados por
un sentimiento que no podemos manejar,
llamamos a un miembro de NA. Al compartir
aprendemos a trabajar con el sentimiento.
Hay muchas posibilidades de que otros
miembros hayan tenido una experiencia similar y puedan explicarnos lo que les resultó
útil a ellos. Recuerda que un adicto solo está
en mala compañía.
Los Doce Pasos, las nuevas amistades y
los padrinos nos ayudan a tratar con estos
sentimientos. En NA nuestra alegría se multiplica al compartir un buen día y nuestras
penas se alivian al compartir uno malo. Por
primera vez en nuestra vida no tenemos
por qué estar solos. Ahora que tenemos un
grupo, podemos desarrollar una relación
con un Poder Superior que esté siempre con
nosotros.
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Narcóticos Anónimos
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Reimpresión de los Doce Pasos
para su adaptación con el permiso de
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Te sugerimos que busques alguien que te
apadrine en cuanto conozcas a los miembros de tu área. Es un privilegio ser padrino,
así que no vaciles en pedírselo a alguien. El
padrinazgo es una experiencia gratificante
para ambos; todos estamos aquí para ayudar y para que nos ayuden. Nosotros, los
que nos estamos recuperando, debemos
compartir contigo lo que hemos aprendido,
para así seguir con nuestro crecimiento en el
programa NA y conservar nuestra capacidad
de funcionar sin necesidad de drogas.
Este programa ofrece esperanza. Lo único
que necesitas traer contigo es el deseo de
dejar de consumir y buena voluntad para
intentar una nueva forma de vivir.
Ven a las reuniones, escucha con una
mente abierta, pregunta, pide números de
teléfono y úsalos. Manténte «limpio» sólo
por hoy.
Quisiéramos recordarte que éste es un
programa anónimo y que tu anonimato se
mantendrá en la más estricta reserva. «No
nos interesa saber qué droga consumías ni
qué cantidad, con quién te relacionabas,
qué has hecho en el pasado, lo mucho o lo
poco que tienes, sólo queremos saber qué
quieres hacer con tu problema y cómo podemos ayudarte.»

IP #17 Descarga

Para quienes están en centros de tratamiento
Traducción de literatura aprobada por la Confraternidad de NA.
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Reservados todos los derechos.
El propósito de este folleto es presentarte la recuperación en Narcóticos Anónimos.
Representa la experiencia en común de los adictos que se recuperan hoy en día en NA. Es
posible que mientras estés en un centro de tratamiento aprendas algunas cosas sobre la
enfermedad de la adicción y los Doce Pasos de Narcóticos Anónimos. El tratamiento puede
ayudarte a vivir sin drogas. El apoyo de otros adictos en recuperación y de un programa
continuo de recuperación que incluye los Doce Pasos de NA puede ayudarte a seguir viviendo
sin consumir drogas. En este folleto, te ofrecemos algunas sugerencias para ayudarte a que
hagas la transición del centro de tratamiento a una recuperación permanente en Narcóticos
Anónimos.
¿Qué es el programa de Narcóticos Anónimos?
Narcóticos Anónimos es un programa de recuperación de la enfermedad de la adicción
para cualquier adicto que desea dejar de consumir drogas. En Narcóticos Anónimos creemos
que podemos ayudarnos mutuamente a mantenernos limpios utilizando unas pautas sencillas.
Los Doce Pasos y las Doce Tradiciones son esas pautas; contienen los principios sobre los que
basamos nuestra recuperación.
Como creemos que los adictos son los que pueden ayudar mejor a otros adictos, Narcóticos
Anónimos no tiene consejeros ni terapeutas profesionales. Ser miembro no cuesta nada. Las
reuniones de NA—donde los adictos comparten su experiencia, fortaleza y esperanza— se
suelen celebrar regularmente. Es una de las formas en que nos apoyamos mutuamente en
nuestra recuperación.
La recuperación en Narcóticos Anónimos
Narcóticos Anónimos es para cualquier adicto que desee recuperarse de la enfermedad de
la adicción. Si en estos momentos estás en un centro de tratamiento, es posible que hayas
ingresado por alguna otra razón que no sea el deseo de dejar de consumir drogas.
Independientemente de cuál haya sido tu motivación inicial para empezar el tratamiento, si
quieres dejar de consumir drogas y seguir tu recuperación es posible que Narcóticos
Anónimos sea para ti.
Cuando dejamos de consumir drogas, muchos de nosotros empezamos a compararnos con
otros adictos. Nos centramos más en las diferencias que en las semejanzas. Ver sólo las
diferencias hace que nos resulte más fácil pensar que quizás Narcóticos Anónimos no sea
para nosotros.
La negación es un aspecto fundamental de la enfermedad de la adicción. Nos impide ver
toda la verdad sobre nosotros mismos y nuestra enfermedad. Sentir que somos diferentes a
otros adictos es una manifestación de esa negación. Resulta útil examinar con honestidad la
ingobernabilidad de nuestra vida como consecuencia de nuestro consumo de drogas.
Prestamos especial atención a nuestras relaciones personales, nuestro trabajo, nuestras
condiciones de vida y nuestras obligaciones económicas. En lugar de pensar en los buenos
ratos que pasábamos cuando consumíamos drogas, tratamos de recordar los momentos en
los que tal vez nos preguntábamos: «¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Por qué me siento así? ¿Hace
cuánto que las drogas ya no me hacen el efecto que quería?»
Con el tiempo, todos nos enfrentamos a una pregunta fundamental: «¿Quiero dejar de
consumir drogas?» Muchos de nosotros no conseguimos responderla inmediatamente. Sin
embargo, cuando examinamos con buena voluntad y honestidad nuestro pasado,
descubrimos muchas razones para dejar de consumir drogas. La respuesta a esta pregunta
puede fijar el rumbo hacia tu futura recuperación.
La enfermedad de la adicción es progresiva. Nuestra experiencia durante la adicción activa
nos lo ha demostrado. El consumo continuo de drogas nos destruye física, mental y
espiritualmente. Creemos que el consumo continuo de drogas lleva a los adictos a las cárceles,
los hospitales o la muerte. Dejar de negarlo nos permite ver con claridad la destrucción de
nuestra vida. Si lo tenemos en mente, podemos buscar la solución a nuestros problemas.
Aprendemos que somos impotentes ante nuestra adicción. El consumo de drogas es uno
de los aspectos de la adicción, pero esta enfermedad afecta todas las áreas de nuestra vida.
Empezamos a recuperarnos cuando nos abstenemos de consumir todo tipo de drogas.
Admitir nuestra ingobernabilidad es una forma de rendirse, un reconocimiento de que no
tenemos la solución a nuestros problemas. La rendición empieza cuando comenzamos a
estar dispuestos a tener en cuenta ideas nuevas. Podemos pedir ayuda y aceptarla cuando nos
la ofrecen.
«Me costó mucho rendirme al hecho de que era impotente ante mi adicción. Con la
rendición, me volví responsable de mis actos. Yo era uno de esos que siempre creía
que la culpa de todos mis problemas estaba fuera. Aprendí que tenía que asumir la
responsabilidad si quería mantenerme limpio y recuperarme. Como había admitido
que era impotente, sabía que necesitaba la ayuda que los miembros de NA podían
ofrecerme. Tenía que estar dispuesto a hacer lo necesario para recuperarme.»
Nos enseñan que somos responsables de nuestra recuperación, lo que significa que
debemos actuar. Nadie lo hará por nosotros. Tenemos que aprender a cuidar de nosotros
mismos.
Te sugerimos que, si puedes, vayas a reuniones de Narcóticos Anónimos mientras estés en
tratamiento. Habla con otros adictos en las reuniones y hazles preguntas. Los amigos que
hagas ahora serán parte de tu apoyo cuando salgas del centro de tratamiento. También te
sugerimos que dediques un poco de tiempo mientras estás en tratamiento para leer la
literatura de Narcóticos Anónimos que tengas. Durante el tratamiento, quizás te den la
oportunidad de asistir a reuniones de NA que se celebran fuera del centro. Intercambia
números de teléfono con los miembros que conozcas en esas reuniones. Establecerás así una
red de apoyo con otros adictos en recuperación. Acostumbrarte a NA y conocer algunos
miembros te ayudará a que la transición al salir del tratamiento sea un poco más fácil.
Después del tratamiento
Cuando llega el momento de dejar el centro de tratamiento, muchos adictos se siente
abrumados por emociones contradictorias. El miedo a volver a la adicción activa quizá sea lo
más importante. Puede que el hecho de volver a la familia, al trabajo, a los amigos
desencadene sentimientos de inseguridad, culpa o inferioridad. Encontrarse con la vida tal
cual es, sin el parachoques de las drogas, es una experiencia nueva y a veces intimidatoria. Es
posible que dudes de ti mismo cuando te enfrentes a nuevas situaciones. Te animamos a que
hagas preguntas a los miembros de Narcóticos Anónimos y compartas con ellos tus
sentimientos. La mayoría de nosotros hemos sentido lo mismo y pasado por situaciones
similares al principio de nuestra recuperación.
«Cuando llegó el momento de salir del centro de tratamiento, estaba asustado y me
sentía solo. Me iba de un sitio seguro. ¿Cómo iba a mantenerme limpio? Un miembro
de Narcóticos Anónimos me sugirió que fuera a una reunión de NA en cuanto saliera.
Me dijo que no tenía por qué estar solo si no quería. Me sugirió que hablara de mis
sentimientos en la reunión y pidiera números de teléfono. Me contó que él se había
sentido igual al salir del centro de tratamiento. Hablando con él no me sentí tan solo. El
miedo que me daba salir del centro disminuyó después de compartir con ese adicto.»
Algunos adictos, al acabar el tratamiento, tienen demasiada confianza en su capacidad para
mantenerse limpios por su cuenta. No es extraño que los adictos desarrollen una falsa
sensación de seguridad en un ambiente estructurado como el de un centro de tratamiento.
Sin embargo, una actitud demasiado segura puede ser peligrosa. Pensar cosas como «no
necesito la ayuda de nadie» a menudo conduce a la recaída y a la vuelta a la adicción activa.
Reconocer nuestra vulnerabilidad nos ayuda a estar dispuestos a prepararnos para cuando
salgamos. Te animamos a que tengas un plan de acción antes de salir del centro de
tratamiento. Aquí tienes algunas sugerencias que a nosotros nos han funcionado:
• Decide que, pase lo que pase hoy, no consumirás drogas.
• Ponte en contacto con algunos miembros de Narcóticos Anónimos y diles cuándo saldrás
del centro de tratamiento.
• Ese día intenta ir a una reunión. Comparte para decir que eres un recién llegado.
• Preséntate y habla con miembros de NA antes y después de la reunión.
«Recuerdo que fui a mi primera reunión de NA en el hospital. Estaba demasiado
paranoico para hablar, así que me limité a escuchar. Oí cómo los adictos compartían
sobre su consumo y su recuperación. Algunos habían consumido como yo. Empecé a
creer en lo que decían acerca de la recuperación. Cuando salí del centro de tratamiento,
fui a una reunión inmediatamente. Hoy en día, todavía sigo el programa de
recuperación esbozado en el Librito Blanco. Este programa me funciona y los
resultados me gustan. Siempre he querido sentirme de esta manera. El alivio que ya no
conseguía con las drogas, me lo da ahora el programa de Narcóticos Anónimos.»
Seguir con la transición
Si has seguido algunas de las sugerencias mencionadas, has empezado bien a construir un
sistema de apoyo. Ahora puedes hacer planes para una recuperación continua. Primero,
acude a tantas reuniones de NA como puedas y elige a cuáles irás con regularidad. Algunos
miembros van a una reunión por día durante los primeros noventa días después de salir del
centro de tratamiento. Utiliza los números de teléfono que pediste y llama a los miembros de
la Confraternidad de NA. Son algunas de las cosas que nos han ayudado a mantenernos
limpios.
El padrinazgo es una práctica que refleja nuestra creencia en que los adictos son los que
mejor pueden ayudarse mutuamente en su recuperación. Un padrino es otro adicto que
puede ayudarnos a conocer los Doce Pasos de Narcóticos Anónimos. Por lo general, nos
brinda esa especie de cuidado y atención individual que necesitamos para aprender a
mantenernos limpios y vivir sin drogas. Puedes encontrar un padrino si escuchas atentamente
a los adictos en las reuniones y te preguntas a ti mismo quién tiene el tipo de recuperación
que deseas. Si todavía no tienes padrino, te recomendamos que elijas uno lo antes posible.
«El padrinazgo es importante. Me comprometí con una adicta a llamarla todos los días.
Le explicaba mis pensamientos y trataba de ser honesta acerca de ellos. Me ayudó a
trabajar los Doce Pasos. Gracias a esta relación con mi madrina, recibí mucho más de
lo que esperaba. Podía contar con ella para los momentos de alegría del
descubrimiento de mí misma: un ser completamente nuevo. Podía contar con ella
cuando el dolor emocional me cortaba la respiración. Siempre parecía decirme: “Vive
el hoy; las cosas siempre mejoran”. Cuando íbamos juntas a las reuniones, se sentaba
a mi lado.»
Si tienes padrino (o madrina), llámalo con frecuencia y queda para verlo en persona.
Aunque un padrino pueda darte mucho apoyo y orientación en tu recuperación, no te
mantendrá limpio. Seguimos siendo responsables de nuestra recuperación personal.
Experiencias del principio de la recuperación
Las experiencias del principio de la recuperación varían. Algunos miembros disfrutan esta
época; otros la recuerdan como un momento doloroso y confuso, con cambios imprevisibles
de un extremo a otro. Independientemente de lo que pase en nuestra recuperación o cómo
nos sintamos, sabemos que consumir drogas no nos hará las cosas más fáciles.
Cuando hablamos sobre nosotros mismos y compartimos nuestros sentimientos, nos
damos cuenta de lo que significa la identificación con otros adictos en recuperación. Es
importante que compartamos nuestros sentimientos y nuestra experiencia. Si no le decimos a
los demás cómo nos sentimos, nadie podrá ayudarnos. Cuando hacemos preguntas a otros
miembros de NA, los invitamos a compartir su experiencia. El programa de Narcóticos
Anónimos nos ayuda a ayudarnos en nuestra recuperación.
«Después de la reunión, los miembros de NA compartieron su experiencia conmigo. En
aquella reunión hice amigos que todavía tengo. Estoy aprendiendo una nueva forma de
vida sin consumir drogas. He aprendido que tengo una enfermedad llamada adicción y
que soy impotente ante ella. En este momento no tengo por qué consumir drogas. He
aprendido que puedo contar con otros miembros de NA para que me ayuden a superar
cualquier situación. He aprendido que si no consumo drogas, mi vida mejora. Y, lo más
importante, he aprendido mediante el trabajo de los Doce Pasos de NA a poner en
práctica principios espirituales. Hoy en día, sé que podemos recuperarnos juntos.»
Cuando dejamos de consumir drogas, tenemos que aprender a vivir limpios. Es necesario
que aprendamos a recuperarnos en todos los aspectos de nuestra vida. Aplicando los Doce
Pasos de Narcóticos Anónimos en nuestro programa de recuperación podemos empezar a
sentirnos cómodos con nosotros mismos sin drogas. Podemos librarnos de la adicción activa
si ponemos en práctica sistemáticamente lo que les ha funcionado a otros adictos en
recuperación. Si trabajamos los pasos, podemos cambiar y crecer. Siempre que estemos
dispuestos a poner en práctica lo que hemos aprendido, la recuperación de la adicción activa
puede seguir adelante.
«Conocí el programa de recuperación de Narcóticos Anónimos mientras estaba en el
centro de tratamiento. Tuve que empezar por el Primer Paso admitiendo mi
impotencia. A medida que las drogas desaparecieron de mi organismo, me di cuenta
de lo ingobernable que se había vuelto mi vida. Descubrí que ya no podía seguir
culpando a los demás de mis dificultades. Aunque todavía soy un niño en el programa
de NA, he experimentado cambios notables en mis ideas, sentimientos, actitudes y
comportamiento. Empecé a ayudar a los demás. Me di cuenta de que incluso recién
salido del centro de tratamiento podía compartir mi recuperación con algún
compañero que aún estaba allí. Aprendí que sólo puedo conservar lo que tengo si lo
comparto, a servir a los demás. A medida que trabajaba los pasos, empecé a dar en
lugar de pedir. Me sentí más aliviado cuando vi que mis miedos y resentimientos
disminuían. Comencé a compartir con otros adictos quién era yo en realidad. Este
programa me ha salvado la vida.»
Libertad
Cientos de miles de adictos se mantienen limpios en Narcóticos Anónimos en todo el
mundo. Tú también puedes recuperarte en NA. Queremos que sepas que te damos la
bienvenida. Esperamos que descubras la misma libertad de la adicción activa que nosotros.
Nos recuperamos para vivir una vida llena de sentido, propósito y felicidad.
Puedes decirte:
SÓLO POR HOY pensaré en mi recuperación viviendo y disfrutando la vida sin consumir
drogas.
SÓLO POR HOY confiaré en alguien de NA que crea en mí y quiera ayudarme en mi
recuperación.
SÓLO POR HOY tendré un programa y trataré de seguirlo lo mejor que pueda.
SÓLO POR HOY a través de NA intentaré tener una mejor perspectiva de mi vida.
SÓLO POR HOY no tendré miedo, pensaré en mis nuevas amistades, gente que no consume y
que ha encontrado un nuevo modo de vivir. Mientras siga este camino no tengo nada
que temer.
OTRA LITERATURA DE NA QUE QUIZÁS DESEES LEER
NARCÓTICOS ANÓNIMOS — Este libro, publicado originariamente en 1983, suele llamarse el
Texto Básico para recuperarse de la adicción. En sus páginas, muchos adictos comparten su
experiencia, fortaleza y esperanza sobre la enfermedad de la adicción y su recuperación
mediante el programa de NA. También consta de historias personales de muchos adictos en
recuperación para ayudar a que los miembros puedan identificarse y tener esperanzas de una
vida mejor.
LIBRITO BLANCO DE NA — El Librito Blanco de NA fue la primera obra escrita que publicó la
Confraternidad de Narcóticos Anónimos. Describe concisamente el programa de NA.
¿SOY ADICTO? (IP Nº 7) — Este folleto tiene una lista de preguntas que pueden ayudar a los
individuos a tomar esta decisión personal. Quizás su lectura contribuya a que te enfrentes
honestamente a la adicción y te dé esperanzas, porque ofrece una solución: el programa de NA.
SÓLO POR HOY (IP Nº 8) — Este folleto presenta cinco pensamientos positivos para ayudar a
los adictos en recuperación. Son ideales como lectura diaria ya que brindan a los adictos la
perspectiva de enfrentarse a cada nuevo día limpios. El resto habla del principio de vivir sólo
por hoy, animando a los adictos a confiar en un Poder Superior y a trabajar diariamente el
programa de NA.
EL PADRINAZGO (IP Nº 11) — El padrinazgo es una herramienta fundamental de
recuperación. Este folleto introductorio ayuda especialmente a los miembros nuevos a
comprender la cuestión del padrinazgo. Contesta a algunas preguntas como: «¿Qué es un
padrino?» y «¿Cómo se consigue un padrino?».
JUVENTUD Y RECUPERACIÓN (IP Nº 13) — El mensaje de este folleto es que todos los
adictos pueden recuperarse, independientemente de su edad o del tiempo que hayan estado
consumiendo drogas. Hace hincapié en que todos los adictos, con el tiempo, acaban en el
mismo estado de desesperación, pero no es necesario… ¡Podemos empezar a recuperarnos
ahora mismo

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La autoaceptación
El problema
La falta de autoaceptación es un problema de muchos adictos en proceso de
recuperación. Este sutil defecto es difícil de
identificar y, con frecuencia, ni se detecta.
Muchos pensábamos que nuestro único
problema era el consumo de drogas, y
negábamos el hecho de que nuestra vida
se hubiera vuelto ingobernable. Incluso
después de abandonar las drogas, el negarnos a reconocer este hecho puede seguir
atormentándonos. Muchos de los problemas que experimentamos en el proceso
de recuperación se derivan de nuestra falta
de capacidad para aceptarnos tal como somos. El no aceptarnos a nosotros mismos
nos hace sentir incómodos con el ser que
llevamos dentro. Puede ocurrir que ni nos
demos cuenta de que ese malestar interior
sea la causa de nuestro problema, puesto
que se manifiesta frecuentemente de muy
distintas formas. Puede que nos sintamos
irritables, críticos, descontentos, deprimidos o confundidos. Puede que tratemos de
modificar las circunstancias que nos rodean,
intentando de ese modo acallar el gusanillo
interior que nos consume. En situaciones
como ésta, la experiencia nos ha enseñado
que lo mejor es buscar el origen de nuestro
descontento dentro de nuestra persona. Con
frecuencia descubrimos que somos los más
duros críticos de nosotros mismos, que nos
detestamos y nos rechazamos.
Antes de acudir a NA, la mayoría nos habíamos pasado la vida inmersos en el rechazo de nuestra persona. Odiábamos nuestro
ser e intentábamos por todos los medios
convertirnos en una persona diferente. Odiábamos ser cualquier otra persona, excepto la
que éramos. Incapaces de aceptarnos, intentábamos ganar la aceptación de los demás.
Deseábamos que otras personas nos dieran
el amor y la aceptación que nosotros no podíamos darnos. No obstante, nuestro amor y
nuestra amistad eran siempre condicionales.
Estábamos dispuestos a hacer cualquier
cosa con tal de obtener la aceptación y
aprobación de los demás, y nos sentíamos
ofendidos si no respondían del modo que
nosotros queríamos que lo hicieran.
Como no podíamos aceptarnos a nosotros mismos, esperábamos el rechazo de
los demás. No dejábamos que nadie se nos
acercara por miedo a que se nos llegara
a odiar realmente si se nos conocía. Para
protegernos contra nuestra vulnerabilidad,
rechazábamos a los demás antes de darles
la oportunidad de que nos rechazaran.
Los Doce Pasos son la solución
Hoy en día, el primer paso hacia la aceptación de nuestro ser es la aceptación de
nuestra adicción. Debemos aceptar nuestra
enfermedad y los problemas que ésta crea,
antes de poder aceptarnos como seres humanos dignos de recuperarse.
El siguiente paso es creer en un Poder
superior a nosotros que pueda devolvernos
el sano juicio. No hace falta que creamos en
el concepto que una persona en particular
tenga de dicho Poder Superior, pero sí necesitamos creer en un concepto que nos dé
resultado. Comprender espiritualmente la
aceptación de nuestra persona, consiste en
saber que no tenemos que avergonzarnos
por sentir dolor, cometer errores y no ser
perfectos.
La forma más efectiva de lograr aceptarnos a nosotros mismos es el ejercicio de
los Doce Pasos de recuperación. Ahora que
creemos en un Poder superior a nosotros,
ya podemos fiarnos de su fortaleza para que
nos dé el valor de examinar honestamente
nuestros defectos y nuestras virtudes. Aunque a veces sea doloroso y pueda parecer que no conduce a la autoaceptación, es necesario que lleguemos al fondo de nues- tros verdaderos sentimientos. Hemos de cimentar nuestra recuperación sobre una base sólida y, por consiguiente, tenemos que examinar nuestras acciones y motivaciones y comenzar a cambiar aquellas cosas que son inaceptables. Nuestros defectos forman parte de nues- tra persona y únicamente serán eliminados si vivimos de acuerdo con el programa de NA. Nuestras virtudes son dones de nuestro Poder Superior y al aprender a utilizarlas completamente, crecerá la aceptación de nosotros mismos y nuestra vida se verá be- neficiada. A veces caemos en la tentación de desear ser lo que pensamos que ser. Es posible que nos sintamos abrumados debido a nuestro orgullo y autocompasión, pero, si renovamos nuestra fe en un Poder Superior, tendremos la esperanza, la fortaleza y el valor necesa- rios para crecer. La autoaceptación permite el equilibrio de nuestra recuperación. Ya no hace falta que busquemos la aprobación de los demás porque nos sentimos satisfechos de lo que somos. Tenemos la libertad de acentuar nuestras virtudes con agradecimiento, para, de ese modo, alejar humildemente nues- tros defectos y convertirnos en los mejores adictos en recuperación que podamos ser. Aceptarnos tal como somos significa que somos «buenas personas», que no somos perfectos, pero que podemos mejorar. Recordamos que padecemos la enferme- dad de la adicción y que lograr aceptarnos a un nivel profundo requiere tiempo. Sabemos que, a pesar de lo errado de nuestra vida anterior, la Confraternidad de Narcóticos Anónimos siempre nos abrirá sus puertas.
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Narcóticos Anónimos
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Traducción de literatura aprobada
por la Confraternidad de NA.
Narcotics Anonymous, y The NA Way
son marcas registradas de
Narcotics Anonymous World Services, Incorporated.
ISBN 978-1-55776-096-8 Spanish 9/12
WSO Catalog Item No. SP-3119
IP Nº 19-SP
La
autoaceptación
El aceptarnos tal como somos soluciona
el problema de esperar la perfección humana. Cuando nos aceptamos a nosotros
mismos, podemos aceptar a los demás en
nuestra vida, probablemente por primera
vez, sin condiciones. Nuestra amistad con
otras personas se hace más profunda y experimentamos el afecto y el interés de otros
adictos con los que compartimos nuestra
recuperación y una vida nueva.
Dios, concédeme la serenidad
para aceptar las cosas
que no puedo cambiar,
valor para cambiar las que puedo,
y sabiduría para reconocer
la diferencia.

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Servicio de hospitales e instituciones
y el miembro de NA
Traducción de literatura aprobada por la Confraternidad de NA.
Copyright © 1993, 2000 by
Narcotics Anonymous World Services, Inc.
Reservados todos los derechos.
Muchos miembros de Narcóticos Anónimos han descubierto que el servicio de hospitales e
instituciones es una parte importante de su recuperación personal. Quienes participan
activamente en el servicio de HeI son un recurso muy importante de nuestra confraternidad.
El compromiso con este servicio es una de las muchas formas de integrarnos en la estructura
de servicio de NA que nos ayuda a sentirnos parte de nuestra confraternidad.
Sabemos que la adicción activa nos lleva a las cárceles, a las instituciones y a la muerte.
Además, el propósito primordial de NA es llevar el mensaje de recuperación al adicto que
todavía sufre. No es de extrañar que una de nuestras prioridades sea llevar el mensaje de
recuperación de NA a los hospitales y las instituciones. Los miembros de NA han respaldado
con firmeza esta creencia mediante la creación de comités de hospitales e instituciones (HeI)
alrededor del mundo.
Aun así, algunos miembros de NA se muestran reacios a participar en el servicio de HeI
porque nunca han sido detenidos, ni estado en la cárcel o internados en otras instituciones.
Con nuestra experiencia personal y la debida preparación, todos estamos excepcionalmente
capacitados para llevar el mensaje de recuperación.
En este folleto trataremos de describir someramente el servicio de HeI de Narcóticos
Anónimos y animar a otros miembros para que aprovechen esta oportunidad de servir.
¿Qué es una reunión de HeI?
El propósito de una reunión de HeI es llevar el mensaje de recuperación a los adictos que
no tienen acceso libre y completo a las reuniones habituales de Narcóticos Anónimos. Las
reuniones de HeI, salvo las que se celebran en instituciones de ingreso prolongado, tienen el
objeto de presentar los principios básicos del programa de NA a los adictos que asisten.
Para comprender claramente qué es una reunión de HeI, tenemos que conocer nuestra
estructura de servicio. Por lo general, dichas reuniones son un servicio que ofrece el
subcomité de HeI que depende del comité de servicio de área. Estas reuniones suelen
celebrarse en hospitales, centros de tratamiento, establecimientos penitenciarios y
correccionales de menores. No se trata de un grupo de NA y es fundamental que se celebre
siempre bajo la dirección del subcomité de HeI.
¿Cómo puedo participar?
El subcomité de HeI del área es el centro de planificación y organización. ¡Es el sitio ideal
para empezar a participar! Lo primero que hay que hacer es presentarse a la reunión del
subcomité y asistir a alguna sesión de orientación para las personas nuevas que están
interesadas. Estas reuniones de orientación ayudan a los miembros a familiarizarse con la
información y los requisitos de tiempo de abstinencia para el servicio de HeI. En ellas se eligen
a los miembros que van a llevar el mensaje a los diferentes centros. Por lo general, el siguiente
paso es acudir a una reunión de HeI como observador. Mediante este proceso, los miembros
obtienen una noción básica del servicio de HeI y deciden su grado de participación.
¿Para qué sirve participar?
El servicio en hospitales e instituciones ofrece a los adictos la oportunidad de demostrar
gratitud, asumir una responsabilidad y compartir el mensaje de NA sin expectativas. También
es una herramienta efectiva que nos ayuda a mantenernos limpios y a seguir en contacto con
NA. El mensaje de HeI es el mismo mensaje de NA: «que un adicto —cualquier adicto—
puede dejar de consumir drogas, perder el deseo de consumirlas y descubrir una nueva forma
de vida».1
El don que compartimos es la esperanza y la libertad de la adicción activa a través
del programa de Narcóticos Anónimos. Animamos a todos los miembros de NA que quieran
llevar este mensaje a participar en el servicio de HeI. Hay muchas maneras de ser útil a
Narcóticos Anónimos y muchos descubrimos que el servicio de hospitales e instituciones ha
sido uno de los aspectos más gratificantes de nuestra recuperación. ¡Esperamos que este
folleto te anime a participar en el servicio de HeI y puedas experimentar esta gratificación por
ti mismo!

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El solitario; mantenerse limpio en solitario
Traducción de literatura aprobada por la Confraternidad de NA.
Copyright © 1993 by
Narcotics Anonymous World Services, Inc.
Reservados todos los derechos.
«¡Cuando recibo una carta tengo un día especial! Parece que las cartas que recibo de mis
amigos que están solos, siempre llegan en el momento oportuno. Me recuerda que alguien que
vive lejos está empezando a conocerme y que tiene el suficiente interés como para escribirme.
Soy importante para la recuperación de los demás y ellos para la mía.»
Introducción
A efectos de este folleto, definimos al «solitario» como un adicto aislado geográficamente
que quiere recuperarse de la adicción. Si no puedes asistir a las reuniones de NA, esperamos
que este folleto te ofrezca soluciones prácticas para vivir una vida libre, feliz y alegre.
Aunque este folleto está pensado para ayudar a los adictos que viven en zonas alejadas y
que no pueden asistir a las reuniones de NA, cualquier adicto que lo lea, podrá formarse algunas ideas valiosas sobre cómo recuperarse de la enfermedad de la adicción. La mayoría de
nosotros, en algún momento de nuestra recuperación, nos hemos sentido solos o aislados.
También hay adictos que se sienten aislados de los demás por impedimentos físicos, como
pueden ser problemas de vista, de oído, etc. Tanto si estamos aislados física, emocional o
geográficamente, creemos que las sugerencias que aquí se ofrecen pueden ayudar a cualquier adicto a mantenerse limpio y a descubrir una nueva forma de vida.
«Por momentos, estar solo puede ser frustrante, pero tengo que esforzarme en todos los
aspectos de mi nueva vida. Para mí, formar parte de NA es algo especial. Sé que tengo
amigos a los que todavía no conozco, pero el solo hecho de saber que existen, me da esperanzas para continuar.»
Pedir ayuda
Narcóticos Anónimos es un programa de Doce Pasos y Doce Tradiciones que tiene como
propósito ayudar a los adictos a encontrar la recuperación, estén donde estén. Practicando
estos principios espirituales, logramos librarnos de la adicción activa. Te sugerimos que leas
todas las publicaciones de NA que puedas conseguir, y si te es mínimamente posible, que
asistas a alguna reunión. Si no hay reuniones en tu área, anímate y abre un grupo. Aunque
tengas que empezar tú solo, nunca se sabe cuándo aparecerá otro adicto que esté sufriendo.
Rellena el formulario que hay al final de este folleto, envíalo y recibirás gratis material para
abrir un grupo.
En NA existen muchos servicios pensados para ayudar a los adictos en solitario. Algunos están coordinados a través de comités especiales. En muchas zonas hay teléfonos locales, guías
de reuniones y hojas informativas. También puedes recibir literatura y otras informaciones de
NA de la oficina regional o del área más cercana.
La Oficina de Servicio Mundial (WSO) también ofrece diferentes servicios a los adictos que
están en sitios alejados. Publica una Guía Mundial de Direcciones (International Meeting Directory) en la que figuran las direcciones y teléfonos de todos los grupos registrados de NA. También, si lo pides, se te puede enviar gratuitamente material para abrir nuevos grupos y otros
paquetes con información general. Puedes escribir o llamar y te informaremos dónde está la
reunión u oficina más cercana. Además, La Oficina de Servicio Mundial (WSO), que canaliza
la experiencia, la fortaleza y la esperanza compartidas por los grupos de NA de todo el mundo,
puede darte respuesta a muchas otras preguntas.
Es posible que también encuentres ayuda en el Grupo de Solitarios de Narcóticos Anónimos.
Por su intermedio, los adictos que viven en regiones alejadas geográficamente se comunican
a través de cartas. Esta reunión poco convencional les permite compartir regularmente sus
experiencias, su fortaleza y su esperanza. Este grupo publica una hoja informativa bimensual
(en inglés) que se llama Meeting by Mail («Reunión por Correo»). Si quieres formar parte de
este grupo, escribe a La Oficina de Servicio Mundial (WSO), attn: Loner Group (Grupo de Solitarios).
Hay otras dos publicaciones que resultan muy útiles para adictos de sitios alejados. La primera, Newsline (en inglés), es un boletín informativo mensual, publicado por la WSO; es gratuito y puedes empezar a recibirlo regularmente enviando una carta a la WSO. Contiene información de las próximas convenciones de NA, artículos escritos por la Junta de Custodios
de los Servicios Mundiales y otras noticias de interés. Esta publicación, al mantenerte informado de la evolución de Narcóticos Anónimos en todo el mundo, promueve la comunicación y la
unidad.
La revista The NA Way (en inglés) es otra publicación provechosa. Contiene muchos artículos sobre la recuperación escritos por y para adictos. Sugerimos que tú y otros miembros de tu
grupo se suscriban para poder recibirla mensualmente. En la última página de la revista encontrarás un formulario de suscripción, o si no, puedes solicitarlo a la WSO.
El servicio más importante que ofrece NA es el adicto en recuperación. Recuerda, «el valor
terapéutico de un adicto que ayuda a otro, no tiene igual»∗ . Así que si es posible, ponte en contacto con otros adictos en recuperación, o bien por teléfono o por carta. Si te comunicas con
La Oficina de Servicio Mundial de NA, te ayudarán a conectar con el adicto en recuperación
más próximo a tu domicilio. Recuerda que incluso aunque estés solo, no tienes porque sentirte solo.
«Me resulta muy fácil olvidarme de la importancia de compartir, sobre todo cuando mi
orgullo y soberbia me impiden expresar los sentimientos o las ideas que no me gustan o
no quiero tener. Escribir cosas sobre mí mismo me ayuda.»
El valor de compartir
No hay soluciones fáciles para los adictos en recuperación que no tienen una comunidad
local de NA para darles apoyo y compañerismo, pero la recuperación es posible si realmente
queremos mantenernos limpios. Aunque seas el único adicto en recuperación en kilómetros a
la redonda, no hay que tener miedo de pedir ayuda. Hay muchas maneras de ponerse en contacto con otros adictos en recuperación, y un primer contacto puede servir para crear otros
nuevos. Muchos adictos en solitario tienen amigos con los que mantienen una correspondencia regular para compartir su recuperación. También es importante tener un padrino, alguien
que te ayude a aprender y a practicar los Doce Pasos. Si no hay nadie cerca a quien se lo puedas pedir, no temas pedírselo a alguien de otra zona. Os podéis escribir, mandar cintas o llamar por teléfono siempre que sea necesario. El hecho de compartir con otro adicto —ya sea

∗ Esta frase es una cita de nuestro Texto Básico Narcóticos Anónimos. La lectura de este texto es una
parte muy importante de nuestra recuperación de la adicción. Si no lo tienes, escribe a la WSO. Te enviarán un impreso para pedir el Texto Básico, así como otras publicaciones. La dirección está impresa
en la contraportada de este folleto.
personalmente, o bien por teléfono o por carta— puede aliviar tus problemas, incluso sin una
respuesta inmediata.
Una adicta explicó su experiencia de mantenerse limpia en un país en el que no hablaba el
idioma. Su madrina estaba en otro país, a muchos kilómetros de distancia. Tuvo que llamar
por teléfono a otras adictas, en otro país, para que la orientaran acerca de cómo trabajar los
Doce Pasos. Como quería recuperarse de la adicción, estaba dispuesta a hacer lo que hiciera
falta. Se dio cuenta de que haciendo esas llamadas estaba creando nuevos lazos con esas
otras mujeres en recuperación. Poco tiempo después, no sólo llamaba a su madrina, sino
también a otros miembros cuyos números de teléfono ésta le había dado. Ella, a su vez, le dio
esos números a otras mujeres que querían recuperarse de la adicción. De ese modo se ayudaban mutuamente y contaban unas con otras. De repente se sintieron unidas, con la sensación de formar parte de una comunidad mundial y ya no estar solas. Para alguien que, como
ella, estaba sola en un país extraño, ya no se sentía aislada. Era miembro de NA. Se mantuvo
limpia y practicó los Doce Pasos. Descubrió una manera de recuperarse y vivir una nueva vida.
Todos nos hemos dado cuenta que después de compartir experiencias con otro adicto en
recuperación nos sentimos mejor. Hay alguien que entiende nuestra enfermedad y que puede
ayudarnos a hacer los pasos necesarios para nuestra recuperación. Ya sea por teléfono, por
carta o por medio de cassettes, el valor de compartir es esencial para nuestra recuperación.
«Soy adicto. Abrí el primer grupo de NA en este pueblo hace cuatro semanas. En las primeras dos reuniones sólo éramos dos, y en las dos últimas, yo solo. Pero la semana
próxima vendrán algunos más. Aunque esté sentado solo en ese cuarto durante una hora
y media, no me siento solo. Simplemente rezo para que algún día pueda ayudar a alguien. Me siento de verdad muy agradecido y sé que la manera de conservar lo que tengo
es darlo. Necesito tanto a NA.»
Cómo abrir un grupo de NA
¿Cómo puedes abrir un grupo de NA? En realidad es bastante sencillo. Lo único que hace
falta es el deseo de dejar de consumir drogas, un Texto Básico de NA y quizá una cafetera.
Puedes obtener más información sobre cómo buscar un local y la elección de servidores en la
Guía del Grupo. Aunque lo más importante es ser constante y tener perseverancia. Siempre
que se abra un grupo de NA, incluso si lo hace una sola persona, ésta tiene que comprometerse a estar allí. Si no se presenta nadie, lee algo del Texto Básico. Hemos aprendido esta lección a través de sucesivas experiencias y sigue siendo válida. Muchos grupos de NA tuvieron
que empezar de esta manera y miles de adictos hoy están vivos y limpios, simplemente porque uno o dos adictos se comprometieron y mantuvieron las puertas de NA abiertas cuando
llegaron otros adictos pidiendo ayuda.
En algunos casos, cuando se abre un grupo, la asistencia es mínima. A veces no se presenta
nadie, excepto el miembro que abrió la reunión. En situaciones como éstas, puede resultar
útil realizar un poco de información pública, por ejemplo poner carteles o anuncios de la reunión en lugares donde otros adictos puedan verlos. La prensa o los tableros de anuncios suelen ser los sitios que se usan para ponerlos, pero sobre todo, mantén abierta la puerta de NA,
haz un poco de café y estudia el Texto Básico. No te desanimes si el comienzo es difícil. Coloca más anuncios y vuelve la semana próxima. Sigue haciéndolo semana tras semana, hasta
que otros adictos empiecen a venir a las reuniones, porque vendrán. Hay muchos ejemplos,
citados por miembros de NA, de grupos que estuvieron abiertos durante más de un año sólo
con uno o dos miembros asiduos. Luego, sin razón aparente, de repente el local empieza a
llenarse de personas que quieren recuperarse. Muchos de estos grupos tienen ahora varios
años de experiencia exitosa llevando el mensaje de recuperación.
En todos tus esfuerzos recuerda que hasta el simple hecho de hacer el trabajo básico, te
ayudará a mantenerte limpio y agradecido por tu recuperación. Trata con franqueza a toda la
gente con la que tengas que hablar, ya sea el sacerdote de la iglesia, el administrador de un
hospital o la policía local. Tal vez se interesen por lo que les dices. Si puedes, déjales publicaciones de NA, les recordará tus propios esfuerzos para mantenerte limpio y puede ser la semilla que les haga enviar algún adicto a la reunión. Cuando vean que no estás allí para evangelizar, ni para interponerte en sus propios programas, no se sentirán amenazados y puede que
ofrezcan su apoyo a las reuniones de tu área. Quizás te hagan preguntas sobre el programa de
NA. Puedes compartir con ellos tu experiencia personal sobre la adicción y la recuperación, o
bien darles literatura de NA y de esta manera llevar el mensaje. Tus esfuerzos serán sin duda
recompensados. Haz el trabajo básico y deja los resultados en manos de Dios. Como mínimo,
estarás limpio. Y seguramente llegarás a comprender mejor los Doce Pasos y las Doce Tradiciones. Y puede que seas el instrumento de Dios para plantar la semilla de recuperación de
NA en tu comunidad.
«Todo el material de NA ha sido importante para mí, pero especialmente mi libro de NA
que siempre me da esperanzas. Escribir a otros adictos que alguna vez han estado en solitario me ayuda en mi vida cotidiana. En mi recuperación personal, lo más importante es
mi contacto espiritual con Dios, cosa que obtengo a través del libro, de la literatura, de mi
padrino y de cartas a solitarios y a otros adictos que he conocido.»
Las crisis
Las crisis nos llegan de distintas maneras a todos los adictos. Sin otros adictos en recuperación o reuniones para ayudarnos a tener una perspectiva equilibrada, los problemas rutinarios
pueden convertirse en algo muy exagerado en nuestra mente. Puede que empecemos a pensar que estar limpios no vale la pena y que surjan sentimientos de autocompasión, resentimiento e ira. Lo primero que tenemos que tener presente es que cualquier dolor que sintamos,
pasará.
Los problemas forman parte de la vida y no desaparecen por el simple hecho de estar limpios. En recuperación, sin embargo, descubrimos que crecemos por medio del dolor, y a menudo sentimos que una crisis es un regalo que nos brinda la oportunidad de experimentar
nuestro crecimiento gracias a vivir limpios. A pesar de lo dolorosas que las tragedias de la vida
puedan ser para nosotros, una cosa está clara: no debemos consumir, pase lo que pase. La
experiencia nos ha demostrado que si hacemos la mitad de esfuerzos por mantenernos limpios, de los que hacíamos antes para consumir, tenemos excelentes posibilidades de mantener nuestra recuperación. Cuando pedimos ayuda, empezamos a crecer.
«Una de las cosas que me gusta hacer cuando no hay nadie en casa y no hay reunión, es
leer la revista NA Way, el Texto Básico y escribir a otros adictos que están en solitario. Todo lo que me hable de recuperación, de amor y de convivencia a la manera de NA me sirve para orientar mis pensamientos. Mi fuente más segura de bienestar y conocimientos es
mi Poder Superior. Estoy muy agradecido de haber llegado a creer.»
Vivir el programa
Los Doce Pasos son nuestro programa de acción para la recuperación de la enfermedad de
la adicción. Conforme vamos practicándolos, llegamos a vivir el programa. Mediante la aplicación directa de estos principios en todos los aspectos de nuestra vida, descubrimos la aceptación, la fe y la humildad. Y aprendemos a vivir la vida tal como es.
A medida que nos recuperamos, llegamos a depender de un Poder superior a nosotros
mismos. Aprendemos que cuando pedimos a Dios que nos muestre su voluntad para con no-
sotros y la fuerza para cumplirla, podemos hacer cosas que antes no hubiéramos creído posibles. Nuestra vida se convierte en algo que vale la pena y, sólo por hoy, perdemos la obsesión
de consumir drogas.
No podemos permitirnos el lujo de ser complacientes, porque la enfermedad de la adicción
está con nosotros veinticuatro horas al día. Una vigilancia cotidiana con respecto a actitudes
defectuosas es esencial para una recuperación continua. Al vivir los pasos, empezamos a aliviarnos de nuestra autoobsesión. Aprendemos que esas actitudes, pensamientos y reacciones
cambian. Con el tiempo nos damos cuenta de que no estamos solos y empezamos a entender
y a aceptar quiénes y qué somos.
El Texto Básico de NA contiene muchas sugerencias que forman la base de nuestra recuperación. Usando estas herramientas, nuestra desesperación y nuestra adicción activa pueden
transformarse en esperanza y en una nueva vida. Viviendo los Doce Pasos de NA, formamos
parte de la comunidad mundial de NA, no importa dónde estemos.
«Algunas veces me siento muy solo por el hecho de estar lejos, pero tengo fe en que sólo
por hoy no consumiré. Me siento muy agradecido de formar parte de NA. Os quiero a todos, y nunca podré ni siquiera empezar a devolver lo mucho que he recibido de todos mis
amigos de NA.»
Nuestra gratitud habla…
cuando nos preocupamos por los demás
y cuando compartimos con otros
a la manera de NA.
Toda la información y los servicios que se describen en este folleto pueden solicitarse a:
World Service Office
PO Box 9999
Van Nuys, CA 91409, Estados Unidos
World Service Office–Europe
48 Rue de l’Eté
B-1050 Bruselas, Bélgica
World Service Office–Canada
150 Britannia Rd. E. Unit 21
Mississauga, Ontario, L4Z 2A4, Canadá
Solicitud de Material
para abrir un grupo de NA
(Starter Kit Request Form)
Fecha (Date)___________________________________________________________________
Idioma (Language) _________________ ___________________________________________
Solicito la siguiente información
(I request the following information:)
N Material para abrir un grupo (Free starter kit) (folleto y literatura) (booklet and literature)
N Reunión de NA más cercana (Nearest NA meeting)
N Teléfono local de NA (Local NA phone number)
Nombre (Name)____________________ ___________________________________________
Calle (Street)_______________________ ___________________________________________
Ciudad (City) ______________________ ___________________________________________
Cód. Postal (Zip) ___________________ ___________________________________________
Provincia (State)____________________ ___________________________________________
País (Country) _____________________ ___________________________________________

IP #22 Descarga

Bienvenido a
Narcóticos Anónimos
Bienvenido a tu primera reunión de NA.
Narcóticos Anónimos ofrece a los adictos
una manera de vivir sin drogas. Si no estás
seguro de si eres o no adicto, no te preocupes; sigue viniendo a nuestras reuniones.
Tendrás todo el tiempo que necesites para
pensártelo.
Tal vez te sientas de la misma manera que
muchos de nosotros la primera vez que vinimos a una reunión: estarás bastante nervioso y pensando que todo el mundo te presta
demasiada atención. No eres el único, a
todos nos pasó lo mismo. Un antiguo miembro dijo una vez en una reunión: «Si tienes
un nudo en el estómago, lo más probable
es que no te hayas equivocado de sitio.»
Solemos decir que nadie cruza las puertas
de NA por error. Las personas que no son
adictas no se pasan el día preguntándose si
lo son. Ni se les ocurre. Si te estás haciendo
esta pregunta, es posible que lo seas. Date
tiempo para escuchar nuestras experiencias
sobre lo que esto significa para nosotros.
Quizás oigas algo que te resulte familiar. No
importa que no hayas consumido las mismas drogas de las que hablan los demás.
No importa qué drogas hayas consumido.
Te damos la bienvenida si quieres dejar de
consumir. La mayoría de los adictos experimentan sensaciones muy parecidas y nos
ayudamos los unos a los otros ocupándonos
más de las similitudes que de las diferencias.
Es posible que tengas miedo y te sientas
desesperado. Quizás creas que este programa, al igual que otras cosas que has probado, tampoco funcionará. O que puede servirle a otro, pero a ti no, porque piensas que
eres diferente. La mayoría de nosotros pensamos lo mismo la primera vez que vinimos.
Sabíamos, de alguna manera, que no podíamos seguir tomando drogas, pero en
cambio, no sabíamos cómo parar, ni cómo
mantenernos limpios. Todos tuvimos miedo de desprendernos de algo que se había
convertido en una cosa tan importante en
nuestra vida. Es un alivio descubrir que el
único requisito para ser miembro de NA es
el deseo de dejar de consumir.
Al principio desconfiábamos y teníamos
miedo de probar una nueva manera de
hacer las cosas. De lo único que estábamos
completamente seguros era que nuestra actitud de siempre ya no nos servía. Ni siquiera
después de haber parado de consumir las
cosas cambiaron en seguida. A menudo,
hasta las actividades más habituales, como
llamar por teléfono o subir a algún medio
de transporte, parecían algo terrible o raro,
como si nos hubiésemos convertido en una
persona a la que no reconocíamos. Es aquí
donde realmente ayuda la confraternidad y
los otros adictos limpios, y donde empezamos a depender de los demás para encontrar el apoyo que tan desesperadamente
necesitamos.
Es posible que ya estés pensando:«Sí
pero…» o, «¿Qué pasa si…?» Pero aunque
tengas dudas puedes utilizar estas simples
sugerencias para principiantes: asiste a la
mayor cantidad posible de reuniones de NA
y haz una lista de números de teléfono para
llamar regularmente, sobre todo cuando el
deseo de consumir sea fuerte. La tentación
de tomar drogas no se limita sólo a los días
u horas en los que hay reunión. Hoy estamos
limpios, gracias a que pedimos ayuda. Lo
mismo que nos ha ayudado a nosotros, te
puede ayudar a ti. Así que no tengas miedo
de llamar a otro adicto en recuperación.
La única manera de no volver a la adicción activa es no tomar esa primera droga.
Para un adicto lo más natural es consumir
drogas. Para poder abstenernos de tomar
sustancias químicas que alteren nuestra
mente y nuestro estado de ánimo tenemos
que sufrir un cambio drástico, tanto de orden físico y emocional, como espiritual. Los
Doce Pasos de NA nos ofrecen una manera
de cambiar. Como dijo alguien: «A lo mejor
puedes dejar de consumir sólo con venir a
las reuniones, sin embargo, si quieres mantenerte limpio y recuperarte, es necesario
practicar los Doce Pasos.» Y esto es una
tarea que no podemos hacer solos. En NA
nos apoyamos los unos a los otros en nuestros esfuerzos para aprender y practicar una
nueva manera de vivir que nos mantenga
sanos y libres de drogas.
En tu primera reunión conocerás gente
con diferentes períodos de «tiempo limpio».
Es posible que te preguntes cómo han podido hacerlo. Si sigues viniendo a las reuniones, y no consumes, ya entenderás cómo
funciona. Existe, entre los adictos limpios,
solidaridad y respeto mutuo, porque todos
hemos tenido que superar la infelicidad de
la adicción. Nos queremos y nos apoyamos
los unos a los otros en nuestra recuperación.
El programa de NA se compone de principios espirituales que, según hemos visto,
nos ayudan a mantenernos limpios. No te
exigiremos nada, pero recibirás muchas sugerencias. Narcóticos Anónimos nos brinda
la oportunidad de darte lo que hemos descubierto: una manera de vivir limpios. Sabemos que «para tener, hay que saber dar».
Así pues, ¡bienvenido! Estamos contentos de que hayas llegado, y esperamos que
decidas quedarte. Es importante que sepas
que en las reuniones de NA oirás mencionar
a Dios. Nos referimos a un Poder superior
a nosotros mismos, que hace posible lo
que parece imposible. Hemos encontrado
ese Poder aquí en NA, en el programa, en
las reuniones y en la gente. Es el principio
espiritual que nos ha funcionado, haciendo
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Tehran, Iran
www.na-iran.org
Traducción de literatura aprobada
por la Confraternidad de NA.
Narcotics Anonymous, y The NA Way
son marcas registradas de
Narcotics Anonymous World Services, Incorporated.
ISBN 978-1-55776-099-9 Spanish 6/12
WSO Catalog Item No. SP-3122
posible que vivamos sin drogas un día a
la vez; y si un día resulta demasiado largo,
cinco minutos a la vez. Juntos podemos
hacer lo que solos no podíamos. Te ofrecemos, para que la utilices, nuestra fortaleza y
nuestra esperanza hasta que encuentres la
tuya. Llegará un momento en que tal vez tú
también quieras compartir con otro lo que
desinteresadamente se te ha dado.
¡SIGUE VINIENDO! ¡ESTO FUNCIONA!
IP Nº 22-SP
Bienvenido a
Narcóticos
Anónimos
Este folleto fue escrito para
contestar algunas preguntas
sobre el programa de Narcóticos
Anónimos. Nuestro mensaje es
muy simple: descubrimos una
forma de vivir sin drogas y estamos
contentos de poder compartirla con
todos aquellos para quienes las
drogas sean un problema.

IP #23 Descarga

Mantenerse limpio en la calle
Muchos de nosotros oímos por primera
vez el mensaje de recuperación de Narcóticos Anónimos en un hospital u otra clase de
institución. La transición de un lugar de este
tipo al mundo exterior no resulta fácil bajo
ninguna circunstancia. Sobre todo, cuando
afrontamos el desafío que imponen los cambios generados por la recuperación. Para
muchos, la etapa inicial fue difícil. Tener que
enfrentarnos a la idea de una vida sin drogas
puede asustarnos. Sin embargo, quienes
nos sobrepusimos a esos primeros días,
descubrimos una vida que vale la pena. Este
folleto pretende ser un mensaje de esperanza dirigido a quienes están en un hospital o
en algún tipo de institución, para que sepan
que también pueden recuperarse y vivir libremente. Muchos hemos estado donde tú
estás ahora, lo hemos intentado de distintas
maneras y hemos recaído; algunos no han
tenido otra oportunidad para recuperarse.
Hemos escrito este folleto para compartir
contigo algo que hemos descubierto que
nos funciona.
Si tienes la posibilidad de asistir a reuniones mientras estás internado, puedes empezar a desarrollar buenos hábitos a partir de
ahora. Acude temprano y quédate hasta el
final. Empieza tan pronto como te sea posible a entablar contactos con otros adictos en
recuperación en los grupos de NA. Pídeles
sus teléfonos y llámalos; al principio puede
que al marcar el número te sientas extraño
y hasta tonto, pero dado que el aislamiento
es parte esencial de la enfermedad de la
adicción, esta primera llamada puede ser
un gran salto hacia adelante. No hace falta
esperar a que surja un gran problema para
llamar a un miembro de NA; la mayoría estará encantada de poder ayudarte. También
es un buen momento para que arregles con
algún miembro un encuentro para cuando
salgas. El conocer a algunas personas a las
que vas a ver en las reuniones una vez que
estés en la calle, te ayudará a sentirte parte
de NA. No nos podemos permitir el lujo de
ser o sentirnos como extraños.
Mantenerse limpio en la calle quiere decir tomar la iniciativa. Cuando salgas, ve el
mismo día a una reunión. Es importante establecer el hábito de la asistencia continua.
La confusión y la excitación de «simplemente salir de allí dentro», nos ha llevado,
a veces, a pensar en tomarnos unos días de
vacaciones de nuestras responsabilidades,
antes de empezar con el esfuerzo de la vida
cotidiana. Este tipo de excusa, a muchos
nos ha conducido de vuelta a la droga. La
adicción es una enfermedad que no se
toma vacaciones. Si no se la detiene, continúa empeorando. Lo que hoy hagamos por
nuestra recuperación, no nos asegurará la
recuperación de mañana. Es un error creer
que tener la intención de ir a NA dentro de
algún tiempo es suficiente. Tenemos que
consolidar nuestras intenciones con acciones, y cuanto antes, mejor.
Si al salir te fueras a vivir a otro pueblo o
ciudad, pide a los miembros que te den una
lista de las reuniones y el teléfono de NA de
tu nueva área. Ellos te ayudarán a ponerte
en contacto con los grupos y los miembros
del lugar donde vayas a vivir. Te puedes informar también de las distintas reuniones de
todo el mundo escribiendo a:
World Service Office
PO Box 9999
Van Nuys, CA 91409
Estados Unidos
El padrinazgo es una parte vital del programa de recuperación de NA. Es uno de
los principales canales, a través del cual
los nuevos pueden aprovechar la experiencia de los miembros que están viviendo el
programa. Un padrino puede combinar el
genuino interés personal por nuestro bienestar y compartir la misma experiencia de la
adicción, con un sólido conocimiento de la
recuperación. Creemos que cuando el padrino o la madrina que elegimos es del mismo
sexo que nosotros funciona mejor. Elige
un padrino, aunque sea temporal, lo más
pronto que puedas. Te ayudará a trabajar los
Doce Pasos y las Doce Tradiciones de Narcóticos Anónimos. También puede presentarte
a otros miembros, llevarte a otras reuniones
y ayudar a que te sientas más a gusto en la
recuperación. El folleto El padrinazgo contiene más información sobre este tema.
Si vamos a recibir los beneficios del programa de NA, tenemos que trabajar los Doce
Pasos que, junto con la asistencia regular
a las reuniones, son los elementos básicos
de nuestro programa de recuperación de la
adicción. Nos hemos dado cuenta de que
trabajar los pasos en el orden en que están
escritos y el continuo repaso de los mismos,
nos protege de recaer en la adicción activa
y la infelicidad que ésta nos trae.
Tienes a tu disposición una amplia variedad de literatura de NA. El Librito Blanco y el
Texto Básico Narcóticos Anónimos contienen
los principios de recuperación de nuestra
confraternidad. Familiarízate con el programa a través de la literatura. La lectura es una
parte importante de él, sobre todo cuando
no es posible asistir a una reunión, ni encontrarse con otros miembros. Muchos nos
dimos cuenta de que la lectura diaria de la
literatura de NA, nos ha ayudado a mantener
una actitud positiva y a concentrarnos en la
recuperación.
Cuando comiences a ir a las reuniones intégrate en los grupos a los que asistas. El hecho de limpiar los ceniceros, ayudar a abrir,
hacer café, limpiar después de cerrar, etc.,
son tareas necesarias para el funcionamiento del grupo. Comunica tu deseo de ayudar
y conviértete en parte del grupo. Estas responsabilidades son necesarias en nuestra
recuperación y contribuyen a impedir que
nos sintamos como extraños, cosa que suele
ocurrirnos, a veces, sin darnos cuenta. Estos
compromisos, por pequeños que parezcan,
pueden asegurar nuestra asistencia a las
reuniones cuando el deseo de asistir sea
menor que la necesidad de hacerlo.
Nunca es demasiado pronto para fijar un
programa personal de acción diaria. Tomar
medidas cotidianas es nuestra manera de
asumir la responsabilidad de nuestra recuperación. En lugar de buscar esa primera
droga, trata de hacer lo siguiente:
 ¡No consumas, pase lo que pase!
 Asiste a una reunión de NA.
 Pídele a tu Poder Superior que hoy te
mantenga limpio.
 Llama a tu padrino.
 Lee literatura de NA.
 Habla con otros adictos en
recuperación.
 Trabaja los Doce Pasos de
Narcóticos Anónimos.
Hemos hablado de las cosas que puedes
hacer para mantenerte limpio, tenemos que
hablar también de las que deberías evitar. En
las reuniones de NA a menudo oímos que
tenemos que cambiar nuestra vieja forma de
vida, esto significa ¡no consumir drogas pase
lo que pase! También nos dimos cuenta de
que no nos podíamos dar el lujo de frecuentar bares o locales, ni tratar con gente que
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Narcóticos Anónimos
Narcotics Anonymous®
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Narcotics Anonymous World Services, Inc.
Reservados todos los derechos
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Traducción de literatura aprobada
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WSO Catalog Item No. SP-3123
está consumiendo. Cuando conectamos con
las viejas amistades o damos vueltas por los
viejos sitios, estamos poniendo en marcha
una recaída. Somos impotentes ante la enfermedad de la adicción. Esa gente y esos
lugares, nunca nos ayudaron a mantenernos
limpios. Sería ridículo pensar que ahora va
a ser distinto.
Para un adicto no existen sustitutos de la
compañía de otros adictos en recuperación.
Es importante que nos demos una oportunidad, y le abramos la puerta a nuestra
recuperación. Hay nuevos amigos que nos
esperan en NA y un nuevo mundo de experiencias por delante.
Algunos tuvimos que modificar nuestras
expectativas de encontrar un mundo completamente distinto una vez que saliéramos.
Narcóticos Anónimos no puede cambiar
milagrosamente el mundo que nos rodea.
En cambio, sí nos ofrece la esperanza, la
libertad y un modo diferente de vivir al cambiar nosotros. Es posible que pensemos que
algunas situaciones siguen igual que antes,
pero a través del programa de NA, podemos
cambiar la manera de reaccionar a ellas. Al
cambiar nosotros, cambia nuestra vida.
Queremos darte la bienvenida a Narcóticos Anónimos. NA ha ayudado a cientos de
miles de adictos a vivir limpios, a aceptar la
vida tal cual es y a desarrollar una vida que
verdaderamente vale la pena vivir.
IP Nº 23-SP
Mantenerse
limpio en
la calle

IP #24 Descarga

El dinero importa
Mantenernos con
los propios recursos
en NA
IP Nº 24
®
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2 IP N° 24
«…mantenerse a sí mismo
completamente, negándose a
recibir contribuciones externas.»
– Séptima Tradición
Cuentan que en los comienzos de Narcóticos Anónimos,
vieron a uno de nuestros miembros fundadores
rebuscando en la basura en la puerta de la ofi cina de
servicio de NA. Cuando le preguntaron qué hacía,
contestó que buscaba botellas vacías para venderlas y
poder pagar así el franqueo para responder una carta
de un miembro de NA de Alaska. En algún momento,
todos los comités de servicio de NA sin duda se
han enfrentado a esta sencilla verdad: los esfuerzos
personales de nuestros miembros pueden lograr
mucho, pero la buena voluntad sola no hace que una
carta de California llegue a Alaska, ni de Bruselas a San
Petersburgo o de Teherán a Dubái.
Esta historia ilustra dos tipos de contribuciones tal como
las describe nuestra Séptima Tradición. Por un lado,
contribuimos con nuestro tiempo y energía: acudimos
a las reuniones de forma habitual, participamos y
compartimos con los recién llegados siempre que
podemos. Nos involucramos en el padrinazgo y en
el servicio. Nos entregamos desinteresadamente sin
esperar nada a cambio. Poner en práctica nuestra
gratitud apoyando a Narcóticos Anónimos le da un
sentido real a nuestra creencia de que «sólo podemos
conservar lo que tenemos en la medida en que lo
compartimos con otras personas».
«Nuestras expectativas e intenciones
son importantes, pero lo que cuenta
es lo que hacemos.»
®
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 11
Formas de contribuir
¡Aparece y da la bienvenida al recién llegado!
Barre el salón, ayuda a arreglar las sillas o vacía la
basura. Cuando nos vayamos, el salón debe estar
tan limpio como cuando llegamos, o más.
Dedica tiempo y energía al servicio del grupo
u ofrece cualquier material o provisión que los
grupos o comités de servicio puedan necesitar.
Contribuye con dinero en las reuniones a las
que asistas. Recuerda que aunque sean dólares,
libras esterlinas, euros o cualquier otra moneda
probablemente no se pueda comprar con ella hoy
tanto como ayer.
Haz contribuciones por tu aniversario de tiempo
limpio de dinero o literatura a tu grupo habitual, o
contribuye por cada año limpio que cumplas con
los SMNA, o las dos cosas.
Contribuye directamente con cada nivel de
servicio.
Activa el servicio de contribuciones automáticas
periódicas a los Servicios Mundial de NA visitando
www.na.org.
Algunos miembros hacen los arreglos necesarios
para dejar una suma de dinero concreta a NA en su
testamento o sucesión, o contribuyen en memoria
de algún miembro fallecido.
Se útil, haz servicio.
Para información sobre cómo emplean los grupos el dinero
recaudado en las reuniones, véase el IP Nº 28, La fi nanciación
de los servicios de NA.
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10 IP N° 24
contables claros y animar a nuestros grupos y comités a
no guardar grandes sumas de dinero. Nuestro Undécimo
Concepto analiza la importancia de usar los fondos
de NA responsablemente. Cuando ejercemos nuestra
responsabilidad como miembros, fortalecemos los
lazos que nos unen. Vemos que nuestras contribuciones
infl uyen en el resultado y seguimos en contacto para
saber si nuestro sistema de servicio tiene lo que necesita
para funcionar.
Por último, el principio de mantenernos con los
propios recursos en Narcóticos Anónimos, tal como
está expresado en nuestra Séptima Tradición, nos
asegura la estabilidad para llevar nuestro mensaje de
acuerdo con nuestras propias condiciones. El texto que
acompaña al Segundo Concepto defi ne claramente la
responsabilidad de fi nanciar los servicios que fomentan
nuestro propósito primordial: «como los grupos han
creado la estructura de servicio para desempeñar
ciertas tareas, son ellos los responsables de aportar los
fondos necesarios». Nuestros grupos fi nancian nuestros
servicios a todos los niveles para que podamos seguir
siendo libres de las infl uencias y el control externos.
No aceptamos ninguna donación de fuera de NA; todo
tiene su precio.
Mantenernos con los propios recursos en NA consiste
en cuidar el don que hemos recibido: ser libres de la
adicción activa y la oportunidad de una nueva forma de
vida.
«Juntos podemos contribuir a asegurar que
la recuperación esté al alcance de cualquier
adicto que procura aliviarse de la pesadilla
de la adicción».
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 3
Por otro lado, aportamos dinero para ayudar a pagar
los servicios que mantienen viva y en crecimiento a la
confraternidad de NA. Ambos tipos de contribuciones
son importantes —de hecho, la mayoría de los
miembros contribuye con tiempo, energía y dinero—,
pero en este folleto nos ocupamos fundamentalmente
de las contribuciones económicas voluntarias. Nuestros
grupos pasan una cesta o canasta, un sombrero,
una caja o una bandeja en algún momento de cada
reunión para que los miembros puedan dar dinero.1
El
dinero que ponemos en la cesta o canasta permite que
nuestros grupos tengan las puertas abiertas y creen
una atmósfera de recuperación para el recién llegado
que está temblando en la puerta, debatiéndose entre
entrar o no a la reunión. El dinero que llega a nuestro
sistema de servicio contribuye a mantener servicios que
permiten que otros adictos, de nuestra comunidad y de
otros lugares del mundo, sepan que hay esperanza. Así
como nuestros gastos personales —alquiler, comida,
etcétera— suben de un año a otro, la suma de dinero
necesaria para fi nanciar dichos servicios básicos
aumenta continuamente, sobre todo a medida que NA
crece y buscamos otras formas de llegar a los adictos.
Tal vez notemos que unos miembros aportan un poco
más o un poco menos que otros y nos preguntemos
si estamos dando la cantidad «adecuada» de dinero.
Contribuir en la medida de nuestras posibilidades no
signifi ca que todos donemos la misma cantidad, sino
que cada uno aporta lo que puede en función de lo que
tiene. Cuando nuestra vida mejora como consecuencia
de nuestra recuperación, por lo general vemos que
podemos permitirnos dar más. Cuando advertimos
que la bebida o el refrigerio que compramos camino
de la reunión cuesta el doble o el triple de lo que
ponemos en la cesta o canasta, quizás nos sintamos
incómodos. Después de analizar qué es lo más valioso
para nosotros, solemos decidir aportar un poco más
cuando podamos. Tengamos mucho o poco, contribuir
1 En este folleto, usaremos los términos «cesta» o «canasta» para referirnos
a cualquier método que usen los grupos para recoger las contribuciones.
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4 IP N° 24
con nuestro sistema de servicio es un acto de fe que nos
ayuda a desprendernos de algunos de nuestros miedos.
Hacerlo nos recuerda que, siempre y cuando nuestras
necesidades espirituales estén cubiertas, «nuestros
problemas cotidianos se reducen hasta tal punto que
no resultan tan incómodos». Tenemos fe en que un
poder más grande que nosotros se expresará a través
de nuestra conciencia colectiva.
«…fomentar nuestro propósito
primordial…» – Undécimo Concepto
Una frase del Texto Básico que se cita con frecuencia
dice: «El recién llegado es la persona más importante
en nuestras reuniones, porque sólo podemos conservar
lo que tenemos en la medida en que lo compartimos
con otras personas». Nuestros grupos ponen en
práctica esta idea de muchas maneras. Después de
una reunión, por ejemplo, un recién llegado conversa
con algunos miembros habituales del grupo y uno de
ellos le pregunta si tiene el Texto Básico. Tal vez el recién
llegado responda preguntando cuánto cuesta el libro o
diga que a lo mejor compra uno la semana próxima. Los
otros miembros sonríen y se aseguran de que el recién
llegado salga de allí con un libro. El recién llegado dice
algo sobre devolverles el dinero y la respuesta que le
dan es sencilla: «Sigue viniendo así, uno de estos días
también podrás comprarle un libro a un recién llegado».
«El recién llegado es la persona más
importante en nuestras reuniones,
porque sólo podemos conservar lo
que tenemos en la medida en que lo
compartimos con otras personas».
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 9
Si disponemos de un fl ujo constante y fi able de
donaciones de los miembros, puede que tengamos que
abordar con menor frecuencia este tipo de difi cultades.
Por lo tanto, nuestros comités de servicio tendrán una
capacidad mayor de preparar presupuestos prácticos y
realistas y de prestar servicio más dignos de confi anza
y efi cientes para que nuestro mensaje esté más
disponible. Si aportamos sufi ciente dinero a nuestros
grupos, y éstos a su vez contribuyen con cada nivel de
servicio, estabilizamos nuestros servicios y podemos
convertirnos en una presencia más fi able en nuestras
comunidades. La capacidad de nuestros comités
de servicio de hacer planes y seguirlos no tiene que
depender de factores ajenos a nuestro control, como
la cantidad de gente que asiste a nuestros eventos
o compra camisetas. Nuestros eventos, liberados de
la presión de generar grandes benefi cios, pueden
centrarse en celebrar la recuperación y compartir
nuestro mensaje.
Pero la estabilidad de nuestros recursos es sólo una
parte de la historia. Cuidar lo que tenemos también es
una parte importante de mantenernos con los propios
recursos en NA. Éstos son limitados, de modo que
deben usarse con sensatez. Si queremos que nuestro
sistema de servicio funcione satisfactoriamente,
debemos proporcionarle el dinero necesario para que
se haga el trabajo, así como el tiempo y la energía para
que el trabajo sea posible. Los fondos que circulan a
través del sistema de servicio no pertenecen a ningún
comité en concreto; son de NA. Nuestros conceptos nos
recuerdan que «cuando todos los niveles de nuestra
estructura de servicio reciben apoyo económico directo
de sus grupos, los lazos de responsabilidad mutua se
fortalecen entre ellos». (ensayo Undécimo Concepto)
Como miembros, nuestro trabajo es asegurar que el
dinero que aportamos se use de forma responsable,
intentando fi jar las prioridades de nuestras necesidades,
buscar métodos rentables de prestación de servicio,
elegir servidores de confi anza capaces y califi cados,
insistir en la rendición de cuentas a través de informes
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imprimir menos directorios de reuniones. Los servidores
de confi anza discuten sobre la manera en que podría
haberse gestionado mejor la situación o cómo usar el
poco dinero que queda. Podríamos tardar meses, o
incluso años, para recuperarnos de semejante pérdida.
Este ejemplo plantea preguntas tanto sobre las fuentes
de fi nanciación de NA como sobre la administración
responsable de esos fondos. El dinero con el que
se mantienen nuestros servicios procede de las
contribuciones desinteresadas de los miembros, así
como de los ingresos producidos por nuestros propios
esfuerzos, como eventos y venta de mercadería y
literatura. Sin embargo, a partir de cierto punto estos
esfuerzos pueden empezar a apartarnos de nuestro
principio básico: adictos que ayudan voluntariamente
a otros adictos. Con nuestro entusiasmo y creatividad,
a veces tenemos ideas para eventos o para recaudar
fondos que tiene poco, o nada, que ver con nuestro
propósito primordial y, por lo tanto, no son apropiadas
para nosotros. La conciencia de grupo es el medio
a través del cual podemos resolver esta cuestión y
encontrar el equilibrio adecuado.
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 5
Practicar el mantenernos con los propios recursos en
NA no signifi ca sencillamente que cada uno se pague
lo suyo; devolvemos lo que nos ha dado NA no sólo
ocupándonos de nosotros mismos, sino también
abriendo paso a los recién llegados para que encuentren
la recuperación. Muchos de nosotros hemos oído
compartir en las reuniones que «aunque esté limpio cien
años, nunca podré devolver a NA la libertad que me ha
dado». Durante nuestra adicción, lo único que hacíamos
era pedir, cosa que nos dejó vacíos. En NA estamos
aprendiendo a dar y empezamos a descubrir que
hacerlo nos llena. Al principio, muchos nos sentíamos
obligados a devolver lo que tan desinteresadamente
nos habían dado, pero con el tiempo, a medida que
empezamos a ver la imagen completa de lo que puede
ser y hacer NA, comenzamos a sentirnos motivados por
un deseo más amplio de contribuir.
Los miembros de NA que llegaron antes que nosotros
se aseguraron de que pudiéramos encontrar aquí
nuestro camino. Mantuvieron abiertas las puertas de las
reuniones, pusieron dinero en la cesta o canasta para
pagar una línea telefónica y carteles, llevaron literatura
y paneles a las instituciones para compartir el mensaje
de NA. Ahora tenemos la ocasión, y la responsabilidad,
de dar a otros adictos la oportunidad de recibir nuestro
mensaje. Nuestras contribuciones económicas nos
ayudan a mantener los servicios de cada nivel: las
iniciativas locales para llevar el mensaje; el apoyo y los
servicios regionales a las áreas; y los servicios mundiales,
que no sólo ayudan a las comunidades de NA existentes,
sino que también trabajan para que NA esté disponible
en otras comunidades. Los esfuerzos de traducción,
la literatura gratuita o subvencionada, los talleres de
desarrollo de la confraternidad… todos estos servicios se
llevan a cabo en nombre de NA en su totalidad con el fi n
de que nuestro mensaje esté al alcance de los adictos
que aún sufren alrededor del mundo.
La mayoría nos sentimos en cierto modo dueños
y responsables de los servicios que se prestan en
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6 IP N° 24
Podemos hacernos las siguientes
preguntas sobre cómo
contribuimos económicamente
con NA:
¿Cuánto poníamos en la cesta o canasta
durante nuestros primeros treinta días
limpios? ¿Y el primer año? ¿Y ahora?
¿Cuánto ha cambiado nuestra situación
económica desde que estamos limpios?
La manera en que gastamos el dinero,
¿refl eja qué es lo importante para
nosotros?
¿Nuestros grupos de NA tienen el
dinero que necesitan para operar
tranquilamente? ¿Puede contribuir
nuestro grupo con otros niveles de
servicio?
Si tuviéramos el dinero, ¿qué más
podríamos hacer para fomentar nuestro
propósito primordial en cada nivel de
servicio?
¿Qué más puede hacerse para ayudar
a los demás de la misma forma que NA
nos ayudó a nosotros?
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 7
nombre de NA. Aportar nuestro tiempo y dinero a la
confraternidad nos permite manifestar esa sensación
de forma concreta y fortalece nuestro vínculo espiritual
con el sistema de servicio y el programa. El Segundo
Concepto nos recuerda que los «grupos de NA poseen
la responsabilidad y autoridad fi nales de los servicios
de NA». Por ejemplo, es posible que hayamos estado en
alguna reunión en la que se pasó dos veces la cesta o
canasta porque en la primera ronda no había sufi ciente
para pagar el alquiler y viéramos que la segunda vez
los miembros daban un poco más. Cuando existe
una relación clara entre el dinero que ponemos y las
necesidades de NA, la mayoría estamos dispuestos
a aportar más. En todo caso, NA nos pertenece y su
bienestar depende de nuestros esfuerzos. Empezamos
a comprender que, para contribuir, no hace falta que
esperemos a que alguna parte de nuestro sistema de
servicio se vea afectada.
Dar desinteresadamente a la confraternidad que nos
ha salvado la vida produce una satisfacción espiritual.
Damos lo que podemos porque sabemos que nuestras
contribuciones pasan a formar parte de un esfuerzo
mundial por compartir la recuperación.
«…y administrarse
responsablemente.» – Undécimo Concepto
En todos los niveles de servicio de NA, nos hemos
enfrentado en un momento u otro al desafío de intentar
llevar a cabo nuestro trabajo con fondos limitados. Por
ejemplo, un comité de servicio de Narcóticos Anónimos
espera que entre dinero gracias a la convención para
volver a tener de reservas. Pero hace tan mal tiempo
que casi nadie puede viajar y la convención ingresa
mucho menos dinero del esperado. Una vez pagados el
hotel y otros gastos, la convención ha perdido dinero.
Como consecuencia, no se reponen las reservas, los
pedidos de literatura deben recortarse y hay que
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6 IP N° 24
Podemos hacernos las siguientes
preguntas sobre cómo
contribuimos económicamente
con NA:
¿Cuánto poníamos en la cesta o canasta
durante nuestros primeros treinta días
limpios? ¿Y el primer año? ¿Y ahora?
¿Cuánto ha cambiado nuestra situación
económica desde que estamos limpios?
La manera en que gastamos el dinero,
¿refl eja qué es lo importante para
nosotros?
¿Nuestros grupos de NA tienen el
dinero que necesitan para operar
tranquilamente? ¿Puede contribuir
nuestro grupo con otros niveles de
servicio?
Si tuviéramos el dinero, ¿qué más
podríamos hacer para fomentar nuestro
propósito primordial en cada nivel de
servicio?
¿Qué más puede hacerse para ayudar
a los demás de la misma forma que NA
nos ayudó a nosotros?
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 7
nombre de NA. Aportar nuestro tiempo y dinero a la
confraternidad nos permite manifestar esa sensación
de forma concreta y fortalece nuestro vínculo espiritual
con el sistema de servicio y el programa. El Segundo
Concepto nos recuerda que los «grupos de NA poseen
la responsabilidad y autoridad fi nales de los servicios
de NA». Por ejemplo, es posible que hayamos estado en
alguna reunión en la que se pasó dos veces la cesta o
canasta porque en la primera ronda no había sufi ciente
para pagar el alquiler y viéramos que la segunda vez
los miembros daban un poco más. Cuando existe
una relación clara entre el dinero que ponemos y las
necesidades de NA, la mayoría estamos dispuestos
a aportar más. En todo caso, NA nos pertenece y su
bienestar depende de nuestros esfuerzos. Empezamos
a comprender que, para contribuir, no hace falta que
esperemos a que alguna parte de nuestro sistema de
servicio se vea afectada.
Dar desinteresadamente a la confraternidad que nos
ha salvado la vida produce una satisfacción espiritual.
Damos lo que podemos porque sabemos que nuestras
contribuciones pasan a formar parte de un esfuerzo
mundial por compartir la recuperación.
«…y administrarse
responsablemente.» – Undécimo Concepto
En todos los niveles de servicio de NA, nos hemos
enfrentado en un momento u otro al desafío de intentar
llevar a cabo nuestro trabajo con fondos limitados. Por
ejemplo, un comité de servicio de Narcóticos Anónimos
espera que entre dinero gracias a la convención para
volver a tener de reservas. Pero hace tan mal tiempo
que casi nadie puede viajar y la convención ingresa
mucho menos dinero del esperado. Una vez pagados el
hotel y otros gastos, la convención ha perdido dinero.
Como consecuencia, no se reponen las reservas, los
pedidos de literatura deben recortarse y hay que
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imprimir menos directorios de reuniones. Los servidores
de confi anza discuten sobre la manera en que podría
haberse gestionado mejor la situación o cómo usar el
poco dinero que queda. Podríamos tardar meses, o
incluso años, para recuperarnos de semejante pérdida.
Este ejemplo plantea preguntas tanto sobre las fuentes
de fi nanciación de NA como sobre la administración
responsable de esos fondos. El dinero con el que
se mantienen nuestros servicios procede de las
contribuciones desinteresadas de los miembros, así
como de los ingresos producidos por nuestros propios
esfuerzos, como eventos y venta de mercadería y
literatura. Sin embargo, a partir de cierto punto estos
esfuerzos pueden empezar a apartarnos de nuestro
principio básico: adictos que ayudan voluntariamente
a otros adictos. Con nuestro entusiasmo y creatividad,
a veces tenemos ideas para eventos o para recaudar
fondos que tiene poco, o nada, que ver con nuestro
propósito primordial y, por lo tanto, no son apropiadas
para nosotros. La conciencia de grupo es el medio
a través del cual podemos resolver esta cuestión y
encontrar el equilibrio adecuado.
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 5
Practicar el mantenernos con los propios recursos en
NA no signifi ca sencillamente que cada uno se pague
lo suyo; devolvemos lo que nos ha dado NA no sólo
ocupándonos de nosotros mismos, sino también
abriendo paso a los recién llegados para que encuentren
la recuperación. Muchos de nosotros hemos oído
compartir en las reuniones que «aunque esté limpio cien
años, nunca podré devolver a NA la libertad que me ha
dado». Durante nuestra adicción, lo único que hacíamos
era pedir, cosa que nos dejó vacíos. En NA estamos
aprendiendo a dar y empezamos a descubrir que
hacerlo nos llena. Al principio, muchos nos sentíamos
obligados a devolver lo que tan desinteresadamente
nos habían dado, pero con el tiempo, a medida que
empezamos a ver la imagen completa de lo que puede
ser y hacer NA, comenzamos a sentirnos motivados por
un deseo más amplio de contribuir.
Los miembros de NA que llegaron antes que nosotros
se aseguraron de que pudiéramos encontrar aquí
nuestro camino. Mantuvieron abiertas las puertas de las
reuniones, pusieron dinero en la cesta o canasta para
pagar una línea telefónica y carteles, llevaron literatura
y paneles a las instituciones para compartir el mensaje
de NA. Ahora tenemos la ocasión, y la responsabilidad,
de dar a otros adictos la oportunidad de recibir nuestro
mensaje. Nuestras contribuciones económicas nos
ayudan a mantener los servicios de cada nivel: las
iniciativas locales para llevar el mensaje; el apoyo y los
servicios regionales a las áreas; y los servicios mundiales,
que no sólo ayudan a las comunidades de NA existentes,
sino que también trabajan para que NA esté disponible
en otras comunidades. Los esfuerzos de traducción,
la literatura gratuita o subvencionada, los talleres de
desarrollo de la confraternidad… todos estos servicios se
llevan a cabo en nombre de NA en su totalidad con el fi n
de que nuestro mensaje esté al alcance de los adictos
que aún sufren alrededor del mundo.
La mayoría nos sentimos en cierto modo dueños
y responsables de los servicios que se prestan en
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con nuestro sistema de servicio es un acto de fe que nos
ayuda a desprendernos de algunos de nuestros miedos.
Hacerlo nos recuerda que, siempre y cuando nuestras
necesidades espirituales estén cubiertas, «nuestros
problemas cotidianos se reducen hasta tal punto que
no resultan tan incómodos». Tenemos fe en que un
poder más grande que nosotros se expresará a través
de nuestra conciencia colectiva.
«…fomentar nuestro propósito
primordial…» – Undécimo Concepto
Una frase del Texto Básico que se cita con frecuencia
dice: «El recién llegado es la persona más importante
en nuestras reuniones, porque sólo podemos conservar
lo que tenemos en la medida en que lo compartimos
con otras personas». Nuestros grupos ponen en
práctica esta idea de muchas maneras. Después de
una reunión, por ejemplo, un recién llegado conversa
con algunos miembros habituales del grupo y uno de
ellos le pregunta si tiene el Texto Básico. Tal vez el recién
llegado responda preguntando cuánto cuesta el libro o
diga que a lo mejor compra uno la semana próxima. Los
otros miembros sonríen y se aseguran de que el recién
llegado salga de allí con un libro. El recién llegado dice
algo sobre devolverles el dinero y la respuesta que le
dan es sencilla: «Sigue viniendo así, uno de estos días
también podrás comprarle un libro a un recién llegado».
«El recién llegado es la persona más
importante en nuestras reuniones,
porque sólo podemos conservar lo
que tenemos en la medida en que lo
compartimos con otras personas».
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 9
Si disponemos de un fl ujo constante y fi able de
donaciones de los miembros, puede que tengamos que
abordar con menor frecuencia este tipo de difi cultades.
Por lo tanto, nuestros comités de servicio tendrán una
capacidad mayor de preparar presupuestos prácticos y
realistas y de prestar servicio más dignos de confi anza
y efi cientes para que nuestro mensaje esté más
disponible. Si aportamos sufi ciente dinero a nuestros
grupos, y éstos a su vez contribuyen con cada nivel de
servicio, estabilizamos nuestros servicios y podemos
convertirnos en una presencia más fi able en nuestras
comunidades. La capacidad de nuestros comités
de servicio de hacer planes y seguirlos no tiene que
depender de factores ajenos a nuestro control, como
la cantidad de gente que asiste a nuestros eventos
o compra camisetas. Nuestros eventos, liberados de
la presión de generar grandes benefi cios, pueden
centrarse en celebrar la recuperación y compartir
nuestro mensaje.
Pero la estabilidad de nuestros recursos es sólo una
parte de la historia. Cuidar lo que tenemos también es
una parte importante de mantenernos con los propios
recursos en NA. Éstos son limitados, de modo que
deben usarse con sensatez. Si queremos que nuestro
sistema de servicio funcione satisfactoriamente,
debemos proporcionarle el dinero necesario para que
se haga el trabajo, así como el tiempo y la energía para
que el trabajo sea posible. Los fondos que circulan a
través del sistema de servicio no pertenecen a ningún
comité en concreto; son de NA. Nuestros conceptos nos
recuerdan que «cuando todos los niveles de nuestra
estructura de servicio reciben apoyo económico directo
de sus grupos, los lazos de responsabilidad mutua se
fortalecen entre ellos». (ensayo Undécimo Concepto)
Como miembros, nuestro trabajo es asegurar que el
dinero que aportamos se use de forma responsable,
intentando fi jar las prioridades de nuestras necesidades,
buscar métodos rentables de prestación de servicio,
elegir servidores de confi anza capaces y califi cados,
insistir en la rendición de cuentas a través de informes
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contables claros y animar a nuestros grupos y comités a
no guardar grandes sumas de dinero. Nuestro Undécimo
Concepto analiza la importancia de usar los fondos
de NA responsablemente. Cuando ejercemos nuestra
responsabilidad como miembros, fortalecemos los
lazos que nos unen. Vemos que nuestras contribuciones
infl uyen en el resultado y seguimos en contacto para
saber si nuestro sistema de servicio tiene lo que necesita
para funcionar.
Por último, el principio de mantenernos con los
propios recursos en Narcóticos Anónimos, tal como
está expresado en nuestra Séptima Tradición, nos
asegura la estabilidad para llevar nuestro mensaje de
acuerdo con nuestras propias condiciones. El texto que
acompaña al Segundo Concepto defi ne claramente la
responsabilidad de fi nanciar los servicios que fomentan
nuestro propósito primordial: «como los grupos han
creado la estructura de servicio para desempeñar
ciertas tareas, son ellos los responsables de aportar los
fondos necesarios». Nuestros grupos fi nancian nuestros
servicios a todos los niveles para que podamos seguir
siendo libres de las infl uencias y el control externos.
No aceptamos ninguna donación de fuera de NA; todo
tiene su precio.
Mantenernos con los propios recursos en NA consiste
en cuidar el don que hemos recibido: ser libres de la
adicción activa y la oportunidad de una nueva forma de
vida.
«Juntos podemos contribuir a asegurar que
la recuperación esté al alcance de cualquier
adicto que procura aliviarse de la pesadilla
de la adicción».
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 3
Por otro lado, aportamos dinero para ayudar a pagar
los servicios que mantienen viva y en crecimiento a la
confraternidad de NA. Ambos tipos de contribuciones
son importantes —de hecho, la mayoría de los
miembros contribuye con tiempo, energía y dinero—,
pero en este folleto nos ocupamos fundamentalmente
de las contribuciones económicas voluntarias. Nuestros
grupos pasan una cesta o canasta, un sombrero,
una caja o una bandeja en algún momento de cada
reunión para que los miembros puedan dar dinero.1
El
dinero que ponemos en la cesta o canasta permite que
nuestros grupos tengan las puertas abiertas y creen
una atmósfera de recuperación para el recién llegado
que está temblando en la puerta, debatiéndose entre
entrar o no a la reunión. El dinero que llega a nuestro
sistema de servicio contribuye a mantener servicios que
permiten que otros adictos, de nuestra comunidad y de
otros lugares del mundo, sepan que hay esperanza. Así
como nuestros gastos personales —alquiler, comida,
etcétera— suben de un año a otro, la suma de dinero
necesaria para fi nanciar dichos servicios básicos
aumenta continuamente, sobre todo a medida que NA
crece y buscamos otras formas de llegar a los adictos.
Tal vez notemos que unos miembros aportan un poco
más o un poco menos que otros y nos preguntemos
si estamos dando la cantidad «adecuada» de dinero.
Contribuir en la medida de nuestras posibilidades no
signifi ca que todos donemos la misma cantidad, sino
que cada uno aporta lo que puede en función de lo que
tiene. Cuando nuestra vida mejora como consecuencia
de nuestra recuperación, por lo general vemos que
podemos permitirnos dar más. Cuando advertimos
que la bebida o el refrigerio que compramos camino
de la reunión cuesta el doble o el triple de lo que
ponemos en la cesta o canasta, quizás nos sintamos
incómodos. Después de analizar qué es lo más valioso
para nosotros, solemos decidir aportar un poco más
cuando podamos. Tengamos mucho o poco, contribuir
1 En este folleto, usaremos los términos «cesta» o «canasta» para referirnos
a cualquier método que usen los grupos para recoger las contribuciones.
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«…mantenerse a sí mismo
completamente, negándose a
recibir contribuciones externas.»
– Séptima Tradición
Cuentan que en los comienzos de Narcóticos Anónimos,
vieron a uno de nuestros miembros fundadores
rebuscando en la basura en la puerta de la ofi cina de
servicio de NA. Cuando le preguntaron qué hacía,
contestó que buscaba botellas vacías para venderlas y
poder pagar así el franqueo para responder una carta
de un miembro de NA de Alaska. En algún momento,
todos los comités de servicio de NA sin duda se
han enfrentado a esta sencilla verdad: los esfuerzos
personales de nuestros miembros pueden lograr
mucho, pero la buena voluntad sola no hace que una
carta de California llegue a Alaska, ni de Bruselas a San
Petersburgo o de Teherán a Dubái.
Esta historia ilustra dos tipos de contribuciones tal como
las describe nuestra Séptima Tradición. Por un lado,
contribuimos con nuestro tiempo y energía: acudimos
a las reuniones de forma habitual, participamos y
compartimos con los recién llegados siempre que
podemos. Nos involucramos en el padrinazgo y en
el servicio. Nos entregamos desinteresadamente sin
esperar nada a cambio. Poner en práctica nuestra
gratitud apoyando a Narcóticos Anónimos le da un
sentido real a nuestra creencia de que «sólo podemos
conservar lo que tenemos en la medida en que lo
compartimos con otras personas».
«Nuestras expectativas e intenciones
son importantes, pero lo que cuenta
es lo que hacemos.»
®
El dinero importa: Mantenernos con los propios recursos en NA 11
Formas de contribuir
¡Aparece y da la bienvenida al recién llegado!
Barre el salón, ayuda a arreglar las sillas o vacía la
basura. Cuando nos vayamos, el salón debe estar
tan limpio como cuando llegamos, o más.
Dedica tiempo y energía al servicio del grupo
u ofrece cualquier material o provisión que los
grupos o comités de servicio puedan necesitar.
Contribuye con dinero en las reuniones a las
que asistas. Recuerda que aunque sean dólares,
libras esterlinas, euros o cualquier otra moneda
probablemente no se pueda comprar con ella hoy
tanto como ayer.
Haz contribuciones por tu aniversario de tiempo
limpio de dinero o literatura a tu grupo habitual, o
contribuye por cada año limpio que cumplas con
los SMNA, o las dos cosas.
Contribuye directamente con cada nivel de
servicio.
Activa el servicio de contribuciones automáticas
periódicas a los Servicios Mundial de NA visitando
www.na.org.
Algunos miembros hacen los arreglos necesarios
para dejar una suma de dinero concreta a NA en su
testamento o sucesión, o contribuyen en memoria
de algún miembro fallecido.
Se útil, haz servicio.
Para información sobre cómo emplean los grupos el dinero
recaudado en las reuniones, véase el IP Nº 28, La fi nanciación
de los servicios de NA.
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WEB www.na-iran.org
Esta es una traducción de literatura aprobada
por vía de Confraternidad de NA.
Narcotics Anonymous,
y The NA Way son marcas registradas de la
Narcotics Anonymous World Services, Incorporated.
ISBN 9781557768537 • Castilian • 11/10
WSO Catalog Item No. CS-3124